Desconectados
A casi 25 meses de que estalló en Sinaloa la crisis de violencia provocada por la confrontación de grupos del crimen organizado, en la entidad se ha generado un consenso de la necesidad de mejorar el tema de la seguridad.
Y mejorarlo no basta con el despliegue de miles de elementos de fuerzas federales en las zonas más críticas de Sinaloa, sino de hallar soluciones integrales desde la raíz.
Algunas de esas soluciones que se repiten de manera constante son la de asignar un mayor presupuesto para el tema de la seguridad y el fortalecimiento de las corporaciones locales.
Y aunque esas propuestas han surgido de especialistas y de organizaciones de la sociedad civil, ninguna de ellas podrá avanzar si no existe un compromiso real de quienes están al frente de la toma de decisiones: el Congreso del Estado.
Pero hasta ahora, no ha habido posicionamientos claros para dar cauce a los planteamientos que se han generado desde la sociedad para encontrar una salida a la crisis que se ha instalado en la entidad.
Para las legisladoras y legisladores de Sinaloa, a pesar de la crisis que se vive, son otras las prioridades a las que han prestado atención y que nada tiene que ver con la emergencia que vive el Estado.
Y aunque haya proyectos de ley que pudieran considerarse necesarios, nada ha estado por ahora por encima de lo que Sinaloa necesita: la manera de cómo enfrentar la crisis de violencia y sobre todo, cómo transformar la seguridad pública de la entidad.
Es cierto que los reclamos inmediatos por la situación que vive el Estado se dirigen para quien está al frente del Gobierno estatal, pero la posibilidad de impulsar cambios también están entre los responsables de legislar para Sinaloa.
Pero para la gran mayoría de diputadas y diputados locales, el silencio ha sido la posición más cómoda frente a la crisis de violencia que sigue deteriorando la calidad de vida de las y los sinaloenses.
Mantenerse desconectados a lo largo de esta crisis los ha mantenido en una posición segura, aunque con ello, contribuyan a que una gran mayoría permanezca insegura.