Desinformar

Editorial
15 julio 2026

En tiempos de crisis, las redes sociales se han convertido en repositorio de noticias que exageran hechos, tergiversan la información o tratan de conducir la conversación hacia terrenos que convenga a los intereses de quienes la divulgan.

Y detectar cuál información es verdadera, cuál está exagerando, cuál está adelantando juicios o cuál es la más apegada a la realidad, se convierte en una tarea titánica.

En Sinaloa se ha vuelto una tarea titánica detectar en redes sociales cuál versión de las que se difunden sobre hechos de violencia corresponde a lo que en realidad ocurrió y cuáles cuentan con un trasfondo en su contenido.

Porque sí, las redes sociales se han convertido en los foros donde las comunidades discuten los hechos violentos y aunque se han convertido en espacios de utilidad, cuando tratan de dar orientación a la población, otros se convierten en espacios donde convergen simpatizantes de los grupos en disputa.

Desde luego que en momentos de crisis como las que se han vivido, y se viven en la entidad, hay quienes necesitan de información oportuna para tomar decisiones y hay quienes consumen contenidos solo por querer saber lo que ha ocurrido.

Pero ha sido frecuente que la divulgación de información no verificada crea también entre la población condiciones de psicosis y solo contribuyen a incrementar el temor entre los habitantes.

Por eso es importante que las primeras fuentes de información sobre hechos ocurridos se presenten en medios de comunicación serios, que trabajan para verificar la información de los hechos que se presentan.

Y también, es importante que las autoridades de garantizar la seguridad, hagan llegar la información de manera oportuna, porque como ha ocurrido muchas veces, el silencio con el que se manejan solo contribuyen a engrandecer la desinformación y la desconfianza.