¿Hasta cuándo?

Editorial
29 enero 2026

La crisis de violencia que vive Sinaloa no se ve para cuándo vaya a terminar. Quienes la viven de manera cercana y frecuente, se preguntan en lo corto cuánto tiempo más hay que aguantar lo que se está viviendo en los alrededores.

Pero los reclamos a veces parecen aislados, porque aunque sigue habiendo víctimas en diferentes regiones de Sinaloa, de personas asesinadas, privadas de la libertad o despojadas de sus bienes, sólo se escucha en las comunidades afectadas.

Y solo cuando ocurre un hecho considerado de alto impacto, como cuando las víctimas se salen de las estadísticas que se acumulan a diario, es cuando hay una mayor resonancia y más sectores se suman a la demanda de mayor seguridad y más justicia.

Como cuando ocurren atentados contra figuras públicas, como el ataque armado contra los dos diputados locales por Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda, quienes resultaron heridos, el primero de gravedad, y permanecen hospitalizados.

Sus casos, por ser figuras del espacio público, adquiere una mayor resonancia y pone de manifiesto el nivel de inseguridad y la falta de garantías que se tienen en algunas zonas de Sinaloa.

Desde luego que hay que pedir porque tengan una pronta recuperación y que sus casos no queden como hechos aislados, sino que se investigue y sancione, como debería ocurrir con tantos otros casos que se viven en la entidad.

Porque no hay que olvidar a las otras víctimas de la violencia que sus casos quedan postrados en las cifras que se van abultando en las estadísticas que las autoridades van sumando a diario.

¿Hasta cuándo? es la pregunta recurrente de quienes padecen la violencia que se vive en Sinaloa y que necesita ser frenada para que las y los sinaloenses puedan llevar a cabo una vida plena y con seguridad y justicia garantizada.

Los atentados contra figuras políticas como el registrado este miércoles es un llamado a las autoridades a que ejerzan su autoridad y no permitan que las organizaciones criminales sean las que resuelvan cuándo y dónde la tranquilidad es posible.