La pieza desechable
¿Hasta cuándo se mantendrá la postura de la Presidenta Claudia Sheinbaum sobre el Gobernador con licencia Rubén Rocha Moya?, ¿hasta dónde llegará para impedir que el sinaloense llegue a la justicia estadounidense?, ¿hasta donde le importa más su compañero de partido o lo que pueda revelar a cambio de un poco de clemencia?
La política es, ante todo, un acto de resistencia, y en este caso la Presidenta resiste la presión estadounidense lo mejor que puede. Sin embargo, acorralada por las circunstancias, su decisión puede cambiar en cualquier momento.
Defender a Rocha Moya se ha convertido en un acto primordial del movimiento morenista a nivel nacional, no solo una cuestión de estado, sino algo más allá, que podríamos comparar con un acto de supervivencia.
Sin embargo, las cartas no las tiene la Presidenta. El poder para presionar lo tiene Estados Unidos y son ellos los que terminarán accionando las palancas que decidirán si la defensa de Rocha Moya vale la pena o si es una pieza que se puede entregar para calmar a nuestros vecinos.
¿Y qué puede hacer Estados Unidos para presionar al Gobierno mexicano? Muchas cosas, para empezar nuestra economía es totalmente dependiente del mercado americano y cualquier castigo en nuestra contra podría desestabilizar al País entero en cuestión de días o semanas.
Políticamente, Donald Trump y su camarilla pueden convertir a la 4T en un “paria” internacional, empujando al País a refugiarse en el rincón donde han terminado países como Cuba, Corea del Norte y Venezuela.
Y por último está la agresión directa, algo para lo que estamos menos preparados que Irán. Cualquiera de estas acciones tendría efectos devastadores para México, un costo que no vale ningún Gobernador morenista y que difícilmente la 4T estaría dispuesta a pagar.
Ahora, también existe la posibilidad de que Trump sea devorado por su propia espiral de decisiones sin sentido y que en cualquier momento se olvide de Rocha Moya y sus acólitos, un escenario que tampoco podemos descartar. Por lo pronto, Sinaloa camina devastado por una guerra intestina y sin un claro líder al mando.