Las dudas que quedan pendientes

Editorial
23 marzo 2026

No es la primera vez que las fuerzas federales realizan un operativo en la zona rural de Culiacán, que termina con una decena de personas neutralizadas y que personas cercanas a la situación destacan que hay algunos hechos poco claros.

Y es que no fue cualquier cosa, ni los involucrados eran cualquier persona, y de eso hay mucha evidencia en los medios y en las redes sociales.

Tanto que, algo que comenzó desde la mañana del jueves, fue hasta el sábado que el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Sinuhé Téllez López, dijo que la situación en la sindicatura de El Salado ya se encuentra controlada.

El operativo se supone que se aplicó en El Álamo, en la sindicatura de El Salado, donde elementos de la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana detuvieron a un presunto integrante de “Los Mayos” y retuvieron por un par de horas a Mónica del Rosario Zambada Niebla, hija de Ismael “El Mayo” Zambada, quien posteriormente fue liberada, al no existir órdenes de aprehensión en su contra.

Lo más extraño, además de la retención de la hija de “El Mayo” y su expediente limpio, es que más tarde el despliegue de las fuerzas federales se extendió hasta la comunidad de Valle Escondido, en la vecina sindicatura de Quilá, en donde los elementos de seguridad habrían sido atacados.

Entonces, luego de repeler la agresión, abatieron a 11 civiles.

Lo peor es que vecinos del pueblo señalaron que ellos fueron testigos de cómo los marinos metieron y sacaron de una casa donde supuestamente torturaron a algunos de los que después resultaron abatidos.

A finales de octubre, la Sedena dio sólo algunos detalles de la detención de “El Max”, en el poblado Plan de Oriente, en zona rural al poniente de Culiacán, tras un operativo que dejó 19 civiles abatidos.

¿Coincidencia? Los familiares acusaron ejecuciones extrajudiciales.