No queremos retórica, Presidenta
Claudia Sheinbaum viene a Culiacán este domingo próximo, y aunque el tema oficial es su Segundo Informe, la verdad es que los sinaloenses no queremos escuchar números y datos de otros asuntos. Nos urge saber de seguridad. ¿Qué harán? ¿Qué hacemos? Porque lo realizado hasta ahora parece no estar funcionando.
La visita de la Presidenta no puede tratarse como un acto protocolario más. Dos años atrapados en una espiral de violencia que nos ha alterado en todos los aspectos a la ciudadanía, lo último que se necesita escuchar en Sinaloa son datos macroeconómicos o cuántos mexicanos reciben apoyos del Bienestar. La exigencia social es puntual, directa y urgente: seguridad.
No queremos retórica, porque la retórica oficial insiste en cifras optimistas de pacificación, pero éstas contrastan con el día a día en Sinaloa.
Mientras en el discurso gubernamental se habla de contención y coordinación federal, en los comercios, escuelas y hogares persiste el temor a la operatividad del crimen organizado.
Sinaloa tampoco requiere una reiteración de intenciones ni diagnósticos sobre el origen del problema. No. La presencia de la Jefa del Ejecutivo federal en la capital del estado sólo tendrá sentido si viene acompañada de un replanteamiento estratégico o de compromisos tácticos con metas verificables.
Escuchar que “se está trabajando” y que “han bajado” las cifras de homicidios, en nuestro estado ya no es suficiente.
Por eso este domingo, la visita presidencial requiere dar respuestas categóricas en materia de seguridad, y un giro completo en lo que constatamos cada día que no está funcionando.