Penales muy activos

Editorial
03 agosto 2026

Luego de los dos operativos aplicados en el Penal de Aguaruto -cuyos resultados ilusionan con ser verdaderos golpes al autogobierno-, en Mazatlán se registró mayor actividad el fin de semana tras el traslado de 20 reos del Penal de El Castillo hacia el Cefereso de Michoacán.

La decisión luce sensata, de esas que a veces hacen falta y cuya ausencia permite que el crimen organizado casi siempre se salga con la suya. Parece que esta vez la cosa va muy en serio.

Los reos, detenidos por delitos del fuero federal, fueron trasladados vía aérea.

La sensatez de la medida -insistimos- radica en la coyuntura actual: atravesamos una guerra entre dos facciones de uno de los cárteles más poderosos del mundo. Con las inevitables detenciones que esto conlleva, sólo existen tres o cuatro opciones para ingresarlos, y en cualquiera de ellas los involucrados volverán a verse las caras.

Por ello, de acuerdo con el comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, estos movimientos responden a estrategias para “reducir riesgos en los centros penitenciarios del estado”.

El informe también detalla que la decisión fue tomada por el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social (OADPRS) con el apoyo del Grupo Interinstitucional.

Esperemos que estas decisiones tengan una repercusión positiva y contribuyan a que pronto todo vuelva a la normalidad.