Prevención
Un joven fue sentenciado a 60 años de prisión por el asesinato de su madre y de su hermano menor en hechos ocurridos en 2017 en Culiacán.
El proceso llevó casi 10 años para conocer la sentencia del implicado en un hecho de violencia y probablemente el juicio debió incluir una revisión de todo el contexto en el que ocurrió la agresión.
Qué bueno que las autoridades lograron que se hiciera justicia en un hecho enmarcado por la tragedia familiar.
Pero debe ser un ejemplo de todos los detalles que se deben tomar en cuenta para evitar que hechos como el ocurrido en el Fraccionamiento Santa Rocío, donde ocurrió el crimen, se vuelvan a repetir.
Desde luego, una deducción inmediata es la de cuestionar qué pasaba dentro de la familia para que se llegara a cometer un crimen de tal magnitud. Y sí, las primeras señales para evitar que eso ocurra es revisar qué pasa en la familia.
La atención de los problemas surge desde el seno familiar, desde problemas de conducta hasta problemas de adicciones. Y nadie más lo va a poder resolver si no es dentro del hogar, cuando se decidan a actuar.
Pero también, hay una responsabilidad social y de Gobierno, al no contar con los mecanismos para dar una atención inmediata y efectiva a los problemas familiares que pueden terminar en una tragedia.
Desde darse a conocer qué instancias son las que pueden prestar auxilio a una situación familiar complicada hasta qué pasos hay que dar para que la atención que se necesita sea efectiva.
El Gobierno tiene la obligación de prevenir que situaciones como esas se presenten en Sinaloa y ante ello, contar con los espacios para canalizarlos y dar una atención efectiva.
Y también es una responsabilidad social cuando el resto de las familias, que no están exentas de atravesar por una situación similar, debería demandar que se cuenten con los servicios adecuados y efectivos para actuar y responder ante una crisis de ese tipo.
La violencia en Sinaloa y en el resto del País se presenta de muchas maneras y la que ocurre dentro de las familias es la menos pública pero la que también le urge atención.