Radiografía de una emergencia

Editorial
05 octubre 2026

Sinaloa vive no una sino tres crisis. Así lo advirtió Guillermo Aarón Sánchez, presidente del Colegio de Economistas de Sinaloa, durante el Gran Encuentro Ciudadano efectuado este sábado.

Lo que hoy se experimenta en la entidad no es un bache cíclico ni una simple desaceleración pasajera, sino un colapso de dimensiones estructurales donde la violencia, el estancamiento financiero y la parálisis política se entrelazan en un círculo vicioso implacable.

Las cifras expuestas en el diagnóstico “Juntos reconstruyamos Sinaloa” deberían alarmar y alertar: cerca de 60 mil empleos formales perdidos y 5 mil patrones que ya no existen, en los últimos dos años, no son estadísticas frías, son familias desprovistas de sustento, proyectos de vida truncados y persianas que se bajan para no volver a abrirse.

A ello se suma el éxodo silencioso de unos 84 mil habitantes que han tenido que abandonar su tierra huyendo de un clima donde la certidumbre económica y la paz social se desvanecen.

Si bien el agravamiento se catapultó a partir de septiembre de 2024 por la escalada de inseguridad, el deterioro arrastra fallas de fondo en el sector primario.

La radiografía presentada divide la tormenta perfecta en tres frentes que se retroalimentan: inseguridad, economía y política.

Frente a este panorama, las 12 propuestas planteadas por el Colegio de Economistas que van desde la creación de corredores prioritarios, estímulos fiscales y un Fondo de Reactivación presupuestal para 2027, hasta una Unidad de Inteligencia Financiera estatal y esquemas de compras locales, demuestran que el problema no es la falta de alternativas técnicas, sino la escasez de voluntad y conducción gubernamental efectiva.