Reacción
y acción

Editorial
02 octubre 2026

Hasta el 30 de septiembre, en Sinaloa han sido asesinadas 113 mujeres. Sus muertes se han presentado en un contexto de violencia e inseguridad generada por la disputa de facciones del crimen organizado.

Y aunque esos asesinatos, la mayoría feminicidios, han ido en aumento en los últimos meses, hasta ahora no ha quedado claro qué estrategia de seguridad se ha implementado para evitar esos crímenes.

Pero sobre todo, hasta ahora no se ha visto una reacción clara de parte de las autoridades encargadas de procurar la justicia para resolver y llevar ante un juez a los responsables de esos crímenes.

Si la ola de violencia que vive Sinaloa ha dejado una cantidad escandalosa de asesinatos, muchos de los cuales quedan solo hasta el nivel de carpetas de investigación, lo que ha pasado con la situación de las mujeres se vuelve aún más alarmante.

Y alarma porque muestra cómo el nivel de la violencia contra las mujeres se ha ido incrementando ante el paso de las autoridades, que han sido tan testigos como la población que ha atestiguado cómo en sus comunidades también a las mujeres.

Y preocupa, porque a pesar de que se han establecido mecanismos para que aquellas mujeres que se sienten amenazadas por hechos de violencia, sobre todo familiar, no han funcionado lo suficiente ni generado la confianza necesaria para acudir hacia las instituciones creadas para su atención.

Los resultados de agosto y septiembre, donde se acumularon en la entidad 51 asesinatos de mujeres, debería ser el punto de inflexión para que las autoridades reaccionen y actúen con acciones concretas para prevenir más asesinatos y más feminicidios.

Y más allá de los anuncios sobre estrategias reforzadas, se necesita que las autoridades involucradas en atender y combatir la violencia, definan al menos por esta vez cómo es que se trabajará para lograr que las mujeres se encuentren seguras y evitar más asesinatos.

Y sobre todo, se necesita un compromiso de la Fiscalía de Sinaloa de otorgar, al menos en estos casos, resoluciones eficientes para castigar a los responsables.