Recursos

Editorial
23 septiembre 2026

Si algo ha faltado en la estrategia de seguridad con la violencia en Sinaloa han sido recursos. No para resolver la movilización de tropas y agentes federales a lo largo y ancho de la entidad.

Ha necesitado recursos para que las corporaciones locales puedan fortalecerse y el sistema de seguridad pueda ser mejor que el que se tenía hasta antes de que estallara la crisis.

Y desde que Sinaloa ha estado inmerso en esta lucha entre facciones del crimen organizado, uno de los principales planteamientos de las organizaciones de la sociedad civil hacia el Gobierno ha sido la de disponer de un mayor presupuesto para fortalecer tanto la seguridad pública como la Fiscalía local.

Una y otra necesitan mejorar sus capacidades de acción y hasta ahora, en los últimos años, el presupuesto no ha sido lo suficiente para resolver sus necesidades.

Sobre la mesa está la de plantear al Gobierno de México la disponibilidad de más recursos de los fondos de seguridad para atender esa área.

Pero como bien lo ha dicho Javier Llausás, de Culiacán Participa IAP, para atender el rezago presupuestal que se ha sostenido en el área de seguridad, antes de pedir recursos, lo que se necesita es contar con un plan para definir las áreas donde se va a invertir.

Y para lograrlo, destaca que esa tarea se debe emprender entre representantes de la sociedad civil y las autoridades, para definir qué es lo que se quiere mejorar en Sinaloa y cuántos recursos son los que se necesitan.

Desde luego que los rezagos en el área de seguridad son amplios y se presentan en los diferentes niveles y en diferentes proporciones, pero deberá priorizarse en la atención a las necesidades en todo Sinaloa.

Si se hace posible que para el próximo año haya en Sinaloa más recursos para fortalecer la seguridad y la procuración de justicia, cómo distribuirlo deberá definirse con la participación de todos y no de manera unilateral, que es lo que hasta ahora ha ocasionado que prevalezcan los rezagos.