Responsabilidad
En medio de la crisis de violencia que se ha vivido en Sinaloa, mucho se ha hablado de más allá de los hechos generados por el crimen organizado, habría que hablar también de las cosas positivas que tiene la entidad.
Y desde luego que hay mucho de qué hablar para destacar lo que se tiene en Sinaloa, desde Escuinapa y el trato de la gente, Mazatlán y su ambiente festivo o Culiacán y una sociedad trabajadora hasta el norte del Estado y toda la cohesión social que mantienen.
O igual se puede hablar de su variedad gastronómica, que incluso un mismo nombre puede tener una variante de un municipio a otro, su historia muy peculiar de cómo se ha ido formando en sus diferentes regiones, su cultura y los valores artísticos, intelectuales y deportivos que ha generado la entidad.
Sí, desde luego que hay mucho positivo por lo que se puede hablar de Sinaloa. Pero Sinaloa está en crisis, está sumido en una violencia que nada más cambia de escenario pero que hasta ahora no se ha podido contener.
Los delincuentes, de un grupo u otro, siguen operando y siguen ocurriendo asesinatos, privaciones de la libertad, robo de vehículos, ataques armados, que con silencio no se van a desvanecer.
Sí, es verdad que hay zonas donde la violencia no se manifiesta de manera tan explícita como los puntos más críticos, y qué bueno, pero no significa que no hay un problema que se ha extendido ya por casi dos años y que hasta el momento, no se ha podido resolver.
Sí, se puede hablar bien de Sinaloa y de sus diferentes regiones y por supuesto que siempre es grato recibir a visitantes, porque en Sinaloa se recibe bien. Pero en el Estado, también hay que admitir que hay gente que razona y puede reflexionar en todo a una crisis que es imposible evadir.
Hay que hablar bien de Sinaloa, pero también hay que hablar de la crisis de violencia, porque esta, necesita soluciones.
Y si algo está claro, es que la violencia no es lo que define a los sinaloenses, pero la falta de respuestas efectivas sí es lo que identifica a las autoridades.