Violencia de cerquita y de lejos
Aun y con el berrinche de la Gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde, a no responder sobre el ataque armado y asesinato de dos personas frente al Palacio de Gobierno, en donde ella misma despacha, pues ya no hubo chanza de preguntarle sobre el repunte de hechos violentos en la zona rural de Culiacán.
Durante este fin de semana, hubo varios casos que llamaron la atención.
El sábado comenzó con el aseguramiento de cuatro vehículos con reporte de robo y uno de ellos con blindaje artesanal en las inmediaciones del poblado de Sanalona, al oriente de Culiacán, ya en la zona serrana.
Este hallazgo permite intuir sobre la permanencia de grupos armados en la zona.
Más tarde se reportó el ataque y asesinato a balazos de una persona que murió sobre el puente peatonal en las inmediaciones del poblado El Diez, esto a la salida sur de Culiacán y al poniente de la ciudad.
Mientras que allí cerca, en Barrancos, fue atacado también a balazos un expendio de cerveza, que dejó dos personas sin vida en el lugar.
El desplante de la Gobernadora interina fue para el tema de los dos asesinados cerca del Palacio, pero a la vez ignoró todos los del sábado en Culiacán, sin contar los de otros municipios de Sinaloa.
Todavía el domingo nos reportaron el hallazgo de un cadáver envuelto en sábanas cerca del trébol de Costa Rica, también a la salida sur de la ciudad, y más tarde un operativo y enfrentamiento en Quilá, en pleno valle, entre fuerzas locales y federales contra civiles armados.
No cabe duda que cada día, esta persona demuestra que no está capacitada ni lista para el cargo.