Vulnerables
La crisis de violencia que registra en Sinaloa desde septiembre de 2024 ha tenido múltiples víctimas y una de las que se ha resentido, por una incidencia anormal, ha sido el de los feminicidios
La Fiscalía de Sinaloa registra hasta el mes de julio 55 de esos delitos y con esa cifra, 2026 es el tercer año con más mujeres asesinadas que se clasifican en ese delito, sólo después de 2017, que cerró con 86 casos y 2025, con 73.
Y aunque una de las primeras explicaciones puede ser el contexto en el que se han presentado, el de la confrontación de facciones del crimen organizado, una realidad es que se trata de un grupo de la población desprotegido sobre el que se tiene que trabajar más para evitar la violencia hacia las mujeres.
De manera institucional, ha habido esfuerzos para ampliar los mecanismos de atención y cobertura para atender las agresiones que se ejercen contra ellas, aunque lo mejor sería que no se presentaran más.
Sin embargo, la realidad violenta que hoy enfrenta Sinaloa ha ocasionado que el asesinato de mujeres se conviertan también en parte de las cifras que hacen un recuento del saldo de la guerra en la que está sumida la entidad.
Y estos crímenes no están focalizados en una sola región del Estado, pues se han estado presentando lo mismo en Culiacán, que en el norte o en el sur de Sinaloa.
Se han movido conforme se mueve las confrontaciones violentas de los grupos criminales y los hechos demuestran que se trata de uno de los grupos más vulnerables dentro de esta crisis.
Revisar lo que se ha hecho hasta ahora es urgente para corregir y reorientar los esfuerzos para prevenir la violencia ejercida contra las mujeres.
El reclamo social generalizado que se ha sostenido es que Sinaloa necesita y debe vivir en paz y el que debe sumarse es la de demandar que la violencia contra las mujeres también sea erradicada. Hacerlo, podrá hablar mejor de la entidad.