Creo que para la mayoría de la gente, muchos porque no saben cómo, otros porque no pueden y algunos porque no quieren o no lo intentan
15 agosto 2009
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Se defiende titular de la Sedena en caso Tlatlaya
Cuando terminé de escribir el segundo de los 2 artículos anteriores sobre la felicidad me convencí cuan difícil es lograrla.Creo que para la mayoría de la gente, muchos porque no saben cómo, otros porque no pueden y algunos porque no quieren o no lo intentan porque creen que no posible lograrla, me vino entonces a la mente, compararla con la justicia, aunque entiendo que la comparación no es válida si me refiero a la justicia como virtud cardinal, pero aquí quiero referirme a la justicia vindicativa la que al menos en nuestro País resulta casi imposible impartirla o sea la que obliga al juez a castigar al delincuente.
Sin embargo, conviene ante todo definirla como lo que es, una de las 4 virtudes cardinales.
Según el Diccionario Enciclopédico abreviado Espasa Calpe la raíz del vocablo deriva del latín justitie que es la "virtud que inclina a dar a cada uno lo que le pertenece.
Atributo de Dios por el cual arregla todas las cosas en número, peso y medida ordinariamente se entiende por la divina disposición con que castiga las culpas. Conjunto de todas las virtudes que constituye bueno al que las tiene. Lo que debe hacerse según derecho o razón. Pena o castigo público".
Enseguida define a la justicia conmutativa como la que regula los actos entre los iguales y la distributiva la que arregla la proporción con que deben distribuirse las recompensas y los castigos.
Entiendo que la justicia vindicativa es también la virtud cardinal pero no ejercida como cualidad de la persona, sino como el ejercicio del estado que mediante el poder judicial en particular y de ser necesario todo el aparato represivo lo ejerce para impartir la justicia y la obligación primaria del estado es darle seguridad física y jurídica o sea certidumbre de que sus actos contractuales serán respetados pero ante todo su integridad física.
Cuando mencioné lo difícil que es el ser justo me refería obviamente a la justicia conmutativa que rige las relaciones entre iguales pensaba en la corrupción tan extendida que existe en nuestro País, tanto cualitativa pero sobre todo cuantitativamente ya que casi todo el sistema judicial está podrido; también la sociedad lo está y busca por todos los medios sobornar desde el momento que comete una leve infracción por no molestarse si la infracción es grave son capaces de mentir, calumniar, y aun amenazar para no ser sancionado o tratar de reducir la sanción a lo mínimo y los padres hacen hasta lo indecible para que sus hijos no purguen la pena que les corresponde para corregir sus conductas violatorias y agresivas que ellos no supieron o no quisieron molestarse en corregir y al no existir una cultura de la legalidad pues el 98 por ciento de las infracciones quedan impunes, en otros términos la justifica conmutativa casi no existe en México, así el gran enemigo de la justicia se llama corrupción igual a impunidad.
Quizás una de las causas por las que me molesta tanto la impunidad sea por el hecho que desde muy joven cuando tuve que elegir mi carrera, luego de que supe que mi vocación no fue de sacerdote jesuita elegí la carrera de leyes debido a la gran repugnancia que sentía por la injusticia y ese rechazo tan radical me lo inculcaron los jesuitas y la doctrina del PAN que uno de sus fundadores don Efraín González Luna elaboró y la llamó el "Humanismo político"mismo que abrevé no serlo en el PAN, también en la casa de dicho fundador por su vida ejemplar y la de toda su familia, pero también en la facultad de jurisprudencia en la UNAM.
Ustedes mis escasos lectores han oído hablar demasiado de otra justicia, la llamada justicia social que el PRI tanto capitalizó en su propaganda y ha estado vigente en las últimas décadas pero no tan reciente ya que el sacerdote jesuita Luigi Taparelli la acuñó desde 1843 en su "Ensayo teórico del derecho natural apoyado en los hechos" y fue uno de uno de los fundadores de la Doctrina Social de la Iglesia, y el nombre lo utilizó para aplicarlo a los conflictos obreros que surgieron del maquinismo de la sociedad industrial.
Posteriormente el término fue utilizado por los diferentes partidos socialistas de Inglaterra, Francia, Argentina y en 1919 la Organización Internacional del Trabajo, OIT, lo incluyó en su Constitución.
Concluyo con este párrafo que encontré en Internet al buscar una de las Encíclicas del Papa Juan Pablo II "Sillicitudo Rei Socialis" tan interesada e interesante en la llamada "Cuestión social", que nos da luces en el tema de la justicia social.
"Como Teología moral, su definición llega más allá de 'Contrato social'; los bienes de este mundo están originalmente destinados a todos", que forma un conjunto de principios, criterios de juicio y directrices de acción, un compromiso para la justicia según la función, vocación y circunstancia de cada uno.
Se ha construido un modelo de filosofía moral para la sociedad civil y se ha incorporado a la estructura social a través de las ciencias sociales, es decir, con aportaciones y puntos de vista de técnicas multidisciplinarias y variadas."
Les envío un afectuoso saludo a mis amables lectores y les informo que el próximo sábado no estaré aquí para estar con mis dos hijos que viven en EU.
Rinber@prodigy.net.mx