Distancia física y distancia emocional
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Sugey Estrada/Hugo Gómez
La distancia física no disminuye la intensidad del amor. Algunas personas sostienen que los amores de lejos son tan sólo buenas intenciones, sin embargo, parece que la ausencia del ser amado acrecienta el fuego del vital vínculo.
La distancia emocional sí es desastrosa, porque aunque exista cercanía física no hay nada en común que compartan las personas, si acaso intercambiarán discusiones y reclamos.
Un sabio preguntó a sus discípulos: ¿Por qué la gente grita cuando están enojados? Porque perdemos la calma -dijo uno-. Porque queremos tener siempre la razón -argumentó otro-. Porque nos molesta cuando nos contradicen -repuso un tercero-.
Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, repuso el sabio. ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los discípulos ofrecieron algunas erróneas respuestas. El sabio dijo: Cuando dos personas están enojadas sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse aunque estén uno al lado del otro; mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse a través de esa gran distancia.
Y añadió: ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? No se gritan sino que se hablan suavemente. ¿Y eso por qué es? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.
Cuando se enamoran más aún, continuó, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelve más cercano su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran. Así es como están de cerca dos personas cuando se aman.
Por tanto, aconsejó: cuando discutan, no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien, llegará un día que la distancia sea tanta que no encontrarán el camino de regreso.
¿Interpongo una distancia emocional?
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@rodolfodiazf