El acordeonista

17 marzo 2010

""

FIFA

El otro día volví a tomar el Metro. Hacía meses que no lo usaba. El deleite generoso de siempre: transporte, sauna, masaje y talleres en vivo de sociología popular, cuatro servicios en un solo lugar y por un solo boleto. Adentro de los vagones, las apreturas usuales, las caras cansadas y silenciosas de costumbre, los ambulantes de siempre: pordioseros que cantan a capela con voz lamentable, vendedores de lápices, de CD's, de DVD's, de micas, de cuanta chuchería te imagines.
Pero esta vez algo inédito para mí: un acordeonista ciego tocando una melodía clásica de las calles de París: Dominó. For a brief shining moment, Montmartre en la Portales. ¡Y pensar que hay quien prefiere moverse a vuelta de rueda en su propio auto, contaminando, subidas las ventanillas, puesto el aire acondicionado y por lo tanto irremediable encastillado, autistamente aislado del mundo real!



LA GUERRA DEL OPIO
Sobre estos dos conflictos, 1838-42 y 1856-60, leo: "El comercio con China era muy rentable, pero el Gobierno chino rechazaba cualquier influencia 'bárbara'. Los europeos buscaron otras formas de comerciar. En el Siglo 18, la seda, el algodón, el té, la porcelana y los objetos esmaltados chinos eran sumamente apreciados en Europa, pero resultaban muy caros y escasos.
"Además, esto significaba un gran esfuerzo para las ya apretadas finanzas europeas provocadas por las guerras napoleónicas. Los comerciantes de Portugal, Gran Bretaña, Italia y los Países Bajos intentaron ampliar el comercio con China. Pero los poderosos emperadores chinos, que controlaban cualquier contacto entre su pueblo y los extranjeros, no estaban interesados. Qianlong, emperador durante 70 años, era un erudito y un tradicionalista que no tenía tiempo para los 'bárbaros'. Un problema serio para los europeos era que tenían que pagar todos los productos en plata, ya que los comerciantes chinos tenían prohibido intercambiar productos extranjeros por artículos chinos. Además, los europeos sólo tenían permiso para comerciar en Cantón (Guangzhou), donde eran encerrados en las llamadas factorías (una especie de almacenes fortificados) y comerciaban a través de intermediarios chinos".
El conflicto se desató porque unos oficiales chinos, bajo las órdenes del alto comisionado de Cantón, Lim Tse-hsu, visitaron los almacenes británicos, en donde encontraron y quemaron unas 20 mil cajas de opio. Los ingleses se molestaron y comenzaron a disparar cañonazos.



OPIO

Esta ponzoña con la que Inglaterra estaba envenenando a la población china, y por cuyo lucrativo comercio, su manejo dinerario dio origen al HSBC, consideró necesarias dos guerras, "es un narcótico que procede de la desecación del jugo de las cápsulas verdes de la amapola del opio, Papaver somniferum. El opio crece principalmente en Turquía e India.
"La demanda mundial de opio es de unas 680 toneladas métricas al año, aunque muchas veces esta cantidad se distribuye de forma ilegal. Las moléculas de opiáceos tienen propiedades analgésicas similares a los compuestos llamados endorfinas o encefalinas producidos en el organismo. Con una estructura similar, las moléculas de opiáceos ocupan muchos de los receptores nerviosos de éstas y proporcionan el mismo efecto analgésico que el producido de forma natural en el organismo.
"Los opiáceos producen primero una sensación de placer y euforia, pero cuanto mayor es su empleo mayores son las cantidades que demanda el organismo para alcanzar el mismo estado de bienestar. Su retirada origina muchas alteraciones, por lo que los adictos mantienen su consumo con el fin de evitar los efectos adversos, más que de alcanzar el estado inicial de euforia.
"La malnutrición, las complicaciones respiratorias, y el descenso de la presión sanguínea son algunos de los trastornos asociados a la adicción. Hoy el opio se vende en la calle en forma de un polvo o un sólido marrón (café) oscuro, y se fuma, se ingiere o se inyecta. Aunque el narcótico sintético metadona se ha utilizado para ofrecer a los adictos un medio de liberarse de los opiáceos, también crea adicción. La recuperación completa de la adicción a los opiáceos requiere años de rehabilitación social y psicológica".



Aplausos y chiflidos: gfarberb@gmail.com

Consultas: www.buhedera.mexico.org