El intocable

El Centinela
23 abril 2019

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Ahora resulta que el Presidente de México es intocable, según algunos mensajes de los políticos emanados, “reciclados” y “revividos” de Morena.

Tenemos más de una dosis de esos que repiten, una y otra vez, los ataques al supuesto contubernio del PRI y el PAN para destruir al País, sin más propuesta, sin más nada, que el mensaje de: no toquen al Presidente Andrés Manuel López Obrador, porque hay que recordar que estábamos mucho peor, que casi vivíamos en la esclavitud y en la época de las cavernas con esos gobiernos priistas y panistas.
Fue el Diputado local, Horacio Lora Oliva, quien nos recordó una vez más que durante los sexenios del PAN y PRI dejaron a un país moribundo, en “estado de coma”.
Y a los críticos del Presidente de la “cuarta transformación” les mandó preguntar que dónde andaban durante estos 36 años, al menos, de 1982 para acá, en donde se han alternado tanto los regímenes del PRI como del PAN.
El problema de los morenistas, y del mismo Presidente, es que tienen la piel muy delgadita. Ahora resulta que nadie los puede criticar, cuando ellos fueron, durante años, los reyes de la denostación pública.
Le recordamos a los morenos que en política no hay nada más sano que la crítica, y si no les gusta andan en el negocio equivocado, porque uno de los derechos básicos de los ciudadanos es, precisamente: cuestionar a sus gobernantes.
 
Números rojos
Las estadísticas especializadas en los números de la violencia en México carecen de color de un partido, son frías y generalmente terminan siendo maquilladas, ocultas o desairadas.
El problema es que en ocasiones son escandalosas, como el crecimiento de la violencia en México, comparándolo con las cifras del año pasado, cuando el PRI todavía dirigía los destinos de nuestro País.
Ayer, la noticia le dio la vuelta al mundo: los números de la violencia en los primeros tres meses del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador son de escándalo.
Resulta que sus promesas, sus llamados a la paz y a la transformación de México se han quedado en eso, en un llamado.
Mientras López Obrador continúa prometiendo que cambiará al País con sus buenas intenciones, las balaceras se extienden por todo el territorio mexicano.
La comparación con el Gobierno de Enrique Peña Nieto es inevitable, su administración escaló unas cifras de violencia nunca antes vistas, por lo que sorprende que el nuevo gobierno lo haya superado en casi un 10 por ciento de asesinatos.
 
Una semana no muy santa
Un total de 46 muertos dejó la Semana Mayor en Sinaloa, de los cuales 24 fueron homicidios dolosos y el resto fueron percances y accidentes donde numerosas personas perdieron la vida.
Las autoridades califican los resultados como positivos, subrayando que redujeron las cifras en un 20 por ciento, de las personas que perdieron la vida, respecto al 2018.
Cabe señalar que muchas de las muertes no son tanto culpa de las autoridades. 
El joven que murió en las dunas de El Tambor, en parte, fue irresponsabilidad de las personas que manejaban el vehículo en el que viajaban, y así se puede decir de los 11 que fallecieron en accidentes de tránsito en el estado.
El consumo de alcohol e irresponsabilidad llevan buena parte de culpa del porqué de estas cifras. 
Lo que sí no deja de presentarse en Sinaloa son los homicidios dolosos, donde en una semana fueron 24. 
En promedio es lo que hay normalmente en Sinaloa, sin embargo, duele pensar que ni en estas épocas de espiritualidad cesa la violencia.
 
Las bajas que vienen
Ya está muy cantada la advertencia del Alcalde, Luis Guillermo Benítez Torres, que va a despedir a más de dos de su equipo, es más los que se van ya lo saben, y probablemente este miércoles El Químico lo anuncie en el programa semanal “De cara al pueblo”.
Aunque no es oficial, se sabe que las bajas son más de dos, éstas podrían recaer en Servicios Públicos, Secretaría de Seguridad Pública, Relaciones Públicas, y hasta en el DIF Municipal.
Todo indica que en los directores de esas áreas están en la cuerda floja.
En caso de Servicios Públicos, Luis Antonio González Olague, no ha resuelto el problema de la basura en la ciudad, el gran pendiente heredado y una exigencia social fuerte. 
Al secretario de Seguridad Pública, Ricardo Olivo Cruz, poco a poco le ha restado poder, basta ver el semblante del funcionario para darse cuenta que no tiene control de la corporación.
La sorpresa podría llegar con Marsol Quiñones, directora de Relaciones Públicas, por los conflictos internos que tiene con el departamento de Comunicación Social y porque sus funciones se han focalizado en “acompañar” al Alcalde más que en un verdadero trabajo en el Ayuntamiento.
Y en el caso de Roberto Rodríguez, del DIF, simplemente no dio resultados. Ésta área tan sensible es una de las más grises de la Administración morenista. Sin embargo, nada está dicho, pero todo está listo para la entrada de más panistas, apúntele.
También están en la mira las direcciones de Sistemas, Atención Ciudadana, y del Instituto de la Mujer.
 
La sacudida en Cultura
Lo que viene es una buena sacudida a la estructura del Instituto Municipal de Cultura, pues José Ángel Tostado Quevedo, encargado de despacho, ha generado muchos conflictos al interior y mantiene un descontento entre artistas y colaboradores de años. 
Al parecer, saldrá de la Dirección de Finanzas y pasará a la Dirección del DIF Municipal donde ya tiene experiencia, pues ocupó el cargo en la administración de Carlos Felton González.
Así, el Alcalde, Luis Guillermo Benítez Torres, sacaría un prietito en el arroz, pero eso sí, lo mantendrá en la administración. Este enroque suena fuerte en la Comuna, más otros cambios de fondo.
Bastó ver este lunes a Linda Chang en Cabildo, durante una conferencia de prensa del Alcalde, para saber que algo está por venir, porque fue citada en Presidencia. 
Ella es la directora Artística en Cultura también señalada por conflictos internos junto con Tostado Quevedo. 
¿Quién llega a dirigir Cultura?, en unos días lo sabremos.