¿El nuevo siglo mexicano?

27 mayo 2012

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BELIZARIO REYES / SAÚL VALDEZ

Asistí a la marcha de los jóvenes en la Ciudad de México con particular interés. Me regresé con una esperanza, desconozco aun si es auténtica. Quiero creer que sí lo es.
De la misma forma en que la caída del muro de Berlín en 1989 representó el fin del Siglo 20, ¿la irrupción de miles de jóvenes mexicanos en el espacio público nos dice algo sobre el momento histórico de nuestro país?
A la marcha asistieron miles de jóvenes por su propio pie. Algo raro en las movilizaciones de los últimos tiempos. Provenían en su gran mayoría de universidades privadas, aunque no de manera exclusiva. Un elemento novedoso incluso para el Distrito Federal, acostumbrada al trajín cotidiano de las marchas.
La pluralidad ideológica y social es una de las principales características que definen al movimiento. Entre las universidades asistentes están la Iberoamericana, la Anáhuac, el Tecnológico de Monterrey, el ITAM y La Salle; pero también, ahí están la UNAM y el Politécnico. Atrajo mi atención una porra: "¡Ibero aguanta, el Poli se levanta!"; "¡Ibero aguanta, la UNAM se levanta!". Universidad pública y privada al unísono, de la mano.
Al grito de "no somos uno, no somos diez, prensa vendida, ¡cuéntanos bien!", el movimiento "Yo soy 132" logró reunir a unos 10 mil manifestantes. Son los engañados, los ignorados, los estudiantes que, hartos de una democracia devaluada, se lanzan a la calle para protestar contra la corrupción, los partidos políticos y la "manipulación" informativa de las grandes cadenas de televisión.
De pronto los número cobran sentido. Son 24 millones de jóvenes menores de 29 años de edad los que forman parte del censo electoral, de los cuales 14 millones nunca han votado en unas elecciones presidenciales. Sin avisar pero, sobre todo sin invitación, irrumpen en la campaña presidencial con una fuerza hasta ahora desconocida.
Las pancartas mostradas dan crédito de su enojo, de su indignación. "No vengo por mi torta, vengo por mis huevos"; "All you need is... READ"; "Televisa te idiotiza"; "El miedo no anda en burro (con la imagen de Enrique Peña Nieto a un costado)"; "México, después de 72 años, aún quieres más PRI?; "COFETEL, ¿dónde estás cuando se te necesita?"; "¿A qué le tiras cuando sueñas?"; "Más educación, menos televisión"; "Prefiero ser más uno, que uno más"; "Jóvenes de México, celebremos su despertar. Bienvenidos, los estábamos esperando. Atte. La Patria"; "¡México Despierta!"; "Juay de imposishon?"; "Comunicar no es manipular"; "Soy bonita y fresa, pero no estúpida", entre varias otras.
Nunca pude averiguar por qué se convocó a la juventud en el monumento "Estela de Luz". Controversial como fue su edificación, algunos lo consideran emblema de la corrupción de los últimos años. Otros, como yo, quisiéramos creer que al formar parte de los festejos del Bicentenario de México, encarna una ruptura con el pasado. En un sentido o en otro, fue su debut en sociedad.
La marcha se convocó más allá del Distrito Federal. Sin ser aun un movimiento de envergadura nacional, sí tuvo eco en ciudades de la importancia de León, Guadalajara, Torreón, Morelia, Aguascalientes, Zacatecas, Mérida, Oaxaca y Querétaro.
Recordemos que el detonante de estas marchas se da el pasado 11 de mayo, cuando el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) acude a un acto de campaña en la Universidad Iberoamericana. Los estudiantes se cansaron de las evasivas y le reprocharon a Peña Nieto la vaguedad de sus respuestas. Sin posibilidad de réplica, el candidato termina huyendo entre gritos de "¡fuera, fuera!" y "¡asesino!".
Los dirigentes del PRI reaccionan acusando a los universitarios de dejarse manipular por un grupo de provocadores e infiltrados. Televisa apoya al ex Gobernador del Estado de México, y da una sola una versión de los hechos favorable al candidato puntero en las encuestas.
La chispa se convierte en explosión cuando los estudiantes se movilizan a través de las redes sociales. Graban un video, "131 alumnos de la Ibero responden", en el que muestran su carné universitario y desmienten las descalificaciones. Disponible en You Tube, el video motiva la simpatía de muchos más jóvenes que crean la página "Yo soy 132", e invitan a otros a unirse a la protesta. A la velocidad de un clic, el enojo se convierte en trending topic, revolucionando la campaña electoral y sorprendiendo a toda la clase política.
Octavio Paz recriminó a los jóvenes del '68 por carecer de ideas. Ignoro si estos jóvenes las tienen, pero están asumiendo una actitud digna de una nueva generación. Llama la atención que se asuma una postura desde la ruptura. ¿Hicimos algo erróneo en el proceso de consolidación democrática? ¿Acaso faltó valor para romper con el pasado?
Los jóvenes que se dieron cita en la "Estela de Luz" distan mucho de parecerse a los de Tlatelolco. Sus padres no formaron parte del movimiento, tenían entre 10 y 15 años. Nadie se está manifestando en contra de alguien en particular, como el presidente de la República; sin embargo, están hartos de los usos y costumbres que han dado como resultado a la actual clase dirigente del país, en todos los ámbitos.
Nada me ha motivado más en los últimos meses que ver marchar a estos jóvenes. Por primera vez, sintieron que el país les pertenecía y ellos también a su país. Si existe algún móvil detrás de todo esto, lo desconozco. Pero sé que México no es una isla de otro planeta. Primero fueron los países del mundo árabe; después, vino Chile y por último España. Ahora es México.
Si el movimiento "Yo soy 132" empieza el 2 de julio, México tiene esperanza. Independientemente de quién sea el candidato ganador. Para un nuevo siglo mexicano, bien vale que esas pancartas del pasado miércoles vayan mucho más allá del ámbito electoral. Hoy son los medios, y se enfocó en Televisa. Pero, la agenda pendiente de México es MUY amplia.
Estaré ansioso por atender a la convocatoria. "Yo soy 132".
Que así sea.
PD. A mis alumnos de la FACISO en la UAS.

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