El problema de la AFI

29 agosto 2005

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Gestionan

En su comparecencia ante la Comisión de Derechos Humanos del Senado, el Procurador General, Daniel Cabeza de Vaca, admitió que el principal obstáculo para enfrentar al narcotráfico es que la Agencia Federal de Investigación tiene problemas de corrupción y de penetración de los traficantes de drogas.
Esta afirmación está sustentada en informes de la propia Procuraduría, como un documento que publicó el periódico La Jornada (27/08/05) y se titula Resultados de alto impacto, 56 meses de acciones, que abarca del 1 de diciembre de 2000 a 31 de julio de 2005.
Según ese reporte, de los siete mil elementos con que cuenta la AFI, mil 459 son probables responsables de haber cometido algún delito y 451 están sujetos a proceso penal, al igual que 317 agentes del Ministerio Público Federal.
La AFI fue fundada en 2001 por el Presidente Vicente Fox para sustituir a la desprestigiada Policía Judicial Federal, en la cual figuraron decenas de agentes que estaban al servicio del narcotráfico.
Con la AFI se pretende crear una policía de nuevo tipo, honesta, capaz de investigar y de resistir la tentación del dinero que ofrecen los delincuentes, especialmente los dedicados al comercio de enervantes.
Pero la historia se está repitiendo, la AFI al igual que la extinta Policía Judicial Federal, en lugar de ayudar a solucionar el problema de la violencia y la ola criminal que azota a gran parte del país, se ha convertido en una parte del problema. Es cierto que en esa corporación debe haber policías honestos, pero son insuficientes para contrarrestar el peso de los deshonestos.
El hecho es que no tenemos una policía a la altura de las exigencias de la lucha contra delincuencia. En realidad nunca la hemos tenido, ni a escala federal, estatal o municipal.
En uno de los 10 puntos que aprobó el Consejo Nacional de Seguridad Pública la semana pasada se establece la obligatoriedad del programa de depuración de las corporaciones de seguridad pública. Se trata no sólo de quitarle las impurezas a la AFI sino también a las policías municipales y estatales.
Es una meta que se fija cada trienio en el caso de las corporaciones policiacas municipales y cada sexenio en lo que concierne a las estatales y federales, pero hasta ahora no se conoce un solo caso en que ese propósito se haya alcanzado.
Pero no hay que perder la esperanza, porque hay metas que hoy parecen inalcanzables, pero que finalmente se logran, un ejemplo de eso son las elecciones, que durante muchos años se consideró que no serían confiables, pero ahora lo son.