La difícil perseverancia

27 mayo 2013

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Sugey Estrada/Hugo Gómez

Lo difícil no es comenzar sino perseverar, dice un antiguo adagio para subrayar lo difícil que es mantenerse en la opción tomada.
La palabra perseverancia viene de un vocablo latino que significa constancia, firmeza e inflexibilidad. A su vez, constancia deriva de otra palabra latina que significa estar estacionado o parado.
Ambos términos precisan la firmeza que se debe tener en la decisión tomada, a fin de llevar a feliz término lo que se ha iniciado. "Con constancia y tenacidad se obtiene lo que se desea; la palabra imposible no tiene significado", expresó el emperador Napoleón.
La persona que es constante y perseverante tiene su cuota de dudas, retos y obstáculos como cualquier otra, pero la diferencia es que hace un plan de trabajo para llegar a la meta, mantiene un ritmo constante y conserva su compromiso inalterable.
"Los campeones no se hacen en los gimnasios. Los campeones están hechos de algo que tienen muy dentro de ellos, un deseo, un sueño, una visión. Ellos tienen la resistencia del último minuto, tienen que ser un poco más rápidos, tienen que tener la habilidad y la voluntad; pero la voluntad debe ser más fuerte que la habilidad", expresó Muhammad Alí.
El sueño se vuelve realidad cuando se refrenda el compromiso. Hay que eliminar cualquier excusa, porque es más fácil moverse del fracaso al éxito, que de las excusas al éxito. "El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar", expresó Winston Churchill.
No existen atajos para las cosas que valen la pena; cuesta realizarlas, pero vale la pena asumir el sacrificio con entereza. "Los sueños y la perseverancia son una poderosa combinación", señaló el escritor William Longgood.
¿Soy perseverante o me derrumbo en el primer instante?

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@rodolfodiazf