Los claroscuros del debate

13 mayo 2012

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BELIZARIO REYES / SAÚL VALDEZ

Este es el tercer artículo que escribo sobre el debate. Todos con un sentimiento de frustración y ansiedad por lo que no podía ser. Con deseos firmes por un intercambio de ideas inexistente al nivel más alto de la clase política del País. Hoy es distinto, porque ya ocurrió. Quedan algunas experiencias a rescatar.
El formato que acordaron los partidos está rebasado. Acartonado es poco. El límite de tiempo impide profundizar sobre los temas abordados. La imposibilidad de interpelación entre los distintos aspirantes hace que el ejercicio se aproxime más a una conferencia de prensa que a una auténtica confrontación de planes y programas. Pero bueno, la cita se llevó a cabo y supongo que eso debe de rescatarse.
Gabriel Quadri fue la sorpresa. Se le vio un académico con formación y dotes histriónicos. Fue el que mejor estructura presentó en cada una de sus argumentaciones. Se daba el lujo de inquirir a los otros contendientes, siempre con una base sólida de razonamiento.
El candidato de Nueva Alianza sale ganando desde su sola presencia. Poco conocido como es, es la primera ocasión que tiene la posibilidad de llegar a una audiencia nacional. Su estrategia consistió en quitarle los golpes bajos a Enrique Peña Nieto y atacar a López Obrador. La pregunta que se hacen ya algunos es si valdrá la pena malbaratar su voto con un candidato que se sabe no tiene la más mínima posibilidad de triunfo.
La tónica del encuentro la marcó por AMLO y el ex gobernador del Estado de México. El candidato de las izquierdas demostró su colmillo. Su objetivo era el espectáculo. Llamar la atención de propios y extraños, tratando de hacer desvariar al puntero a tal grado que durante 40 minutos, la atención estaba concentrada sólo en ellos.
El mejor momento del otrora Jefe de Gobierno del DF estuvo en la defensa, no en el ataque. De botepronto respondió: "Ponce está en la cárcel y Bejarano lo estuvo [...] usted en cambio está aquí, de candidato a la Presidencia de la República. Quieren llevar al País a un despeñadero". Se refería al trato diferenciado de la justicia, al comparar el destino de su secretario de Finanzas, Ponce, con el de Arturo Montiel, Peña Nieto. Con dos o tres propuestas sólidas de política pública que presentara el candidato, hubiera seriamente sorprendido.
Nadie que es candidato a la Presidencia de la República está incapacitado por definición. Peña Nieto demostró ser el fiel representante de un priismo que en nada ha cambiado. A todos nos recordó el famoso "cantinfleo" de los políticos setenteros del PRI. Muchas palabras para no decir nada. Sin embargo, es verdad que logró soportar la cargada de sus dos principales adversarios. Salió de pie, cuando en realidad se necesitaba un "knock out". No se tuvo.
El candidato del PRI hizo valer su experiencia, digno heredero del Grupo de Atlacomulco. Durante un largo lapso de tiempo, la atención y la tensión dejaron fuera del debate a Quadri y a Vázquez Mota. Fue Peña Nieto quien trajo de regreso al "ring" a la candidata del Partido Acción Nacional. Sabedor de que una pelea a tres le conviene, lo último que necesitaba es que alguno de los candidatos del PRD y el PAN saliera fortalecido. Ahí sí, lo hizo bien.
Josefina demostró que tiene propuesta de gobierno. Para cada una de las preguntas, presentó acciones concretas a realizar. Fue diestra en el manejo de sus intervenciones. Se le veía preparada y segura de sí misma en el encuentro. Cuando creyó oportuno, disparó uno o dos misiles en contra del candidato puntero. En más de una ocasión dio en el blanco. La candidata del PAN trae con qué dar la batalla, pero la opinión pública le exige mayor determinación. Quienes le conocemos, no dudamos de su valentía. Pero faltó que transmitiera lo que muchos le reconocemos, su disposición a jugarse la vida en esta aventura.
El gran ausente fue el Presidente de la República. Ninguno de los candidatos lo criticó seriamente. Más allá de algunos señalamiento del candidato del PRI-Verde sobre los resultados de estos 12 años de alternancia; o, los comentarios de López Obrador en torno "al grupo que controla este País [...], que utiliza al PAN o al PRI a su antojo".
La administración calderonista salió ilesa. Ejemplo de ello fue la política de seguridad. Nadie la criticó en serio. Todos los candidatos terminaron apoyando la presencia del Ejército en las calles. ¿Quién los entiende?
Dejo lo mejor para el final. La famosa modelo playmate, miss julio ahora, que ganó el postdebate. Todos los comentarios y calificativos se quedan cortos. Extraño al IFE de Woldenberg. Basta decir que a las dos cadenas televisoras no les fue suficiente restringir la difusión del debate, sino que también se dieron el lujo de armar el guión para postdebate. ¿Y el Estado mexicano qué?
Veremos qué sucede el 10 de junio.
Que así sea.

P.D.: Madre, un año más, que en tí se ve uno menos. Al platicar contigo, se siente que la vida es corta y bien vale vivirla. Una jovencita cualquiera que habita en el cuerpo de una gran mujer. Te amo. Feliz cumpleaños.