Nadie sabrá por quién votó

03 octubre 2007

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CÉSAR LÓPEZ

Caso uno: Si una persona se le acerca y le dice: "Oiga, ¿me presta su tarjeta de crédito? Es nomás para saber si tiene cuenta en el banco, confíe en mí. Su vecina ya me dio la suya, mire... ¿usted por qué no?", ¿usted le soltaría su tarjeta? ¿Por qué no? ¡Exacto! ¡Porque sabe lo que puede hacer otra persona con su dinero! Pues es lo mismo con su credencial de elector, fíjese.
Su credencial de elector es su capital social y político, es lo que sirve para poner a gobernar al menos malo para usted. Si usted presta o entrega su credencial de elector no va a ser para buen uso; y es igualito que dar el plástico de su tarjeta para que lo pelen en el banco.
Caso dos: Si alguien le pide su firma porque anda haciendo un concurso de la firma más bonita... a poco se la va a dar... Sí Chuy... ¡Pues claro que no!
Nadie le puede quitar su credencial ni su firma. Es delito electoral hacerlo con el pretexto que sea en tiempo de elecciones. El único momento en el que la puede entregar es en la mesa de casilla cuando va a votar para que lo busquen en el padrón de electores. Punto.
Si a usted no le importa si le hacen fraude, muy su gusto, pero no le hacen fraude nomás a usted, sino a todo el sistema electoral y al CEE que a todo mundo le ha costado tanto dinero del erario para que la elección sea derecha.
Si usted quiere una elección limpia, no dé ni su firma ni su credencial; pero además vaya a votar el domingo 14 para que no le llenen las urnas de fraude.
Si a usted sí le interesa votar por el que usted quiere, pero le da miedo que si le tomaron la firma o prestó la credencial se vayan a enterar por quien votó, es falso; eso es lo que quieren que usted crea: que lo/la tienen en la lista; pero hace años que ya no se puede hacer esa mapachada, es pura cosa sicológica; es terrorismo electoral.
El voto es secreto: se puede saber que votó, pero nadie puede saber por quién votó. Nadie. El que lo diga miente.
Quítese esas viejas telarañas de la cabeza y mándelos mucho a la... ¡lejos!
Esta es la oportunidad que tiene usted de cambiar a esa bola de... ¡los mismos!, por alguien que sea más capaz y además incorrupto, no tendrá otra en mucho tiempo: es ahora o...
Es cierto que la simple realidad dice que los jóvenes están a favor del candidato ciudadano porque los mismos... ya chale. Es natural que los jóvenes le vayan al más joven; pero para poder que su favorito gane, necesita usted levantarse temprano el domingo 14, ganarle a la cruda del ochito light, e ir a votar; si no, su credencial de elector seguirá sirviendo sólo para entrar al antro, pero no para el verdadero poder que tiene de cambiar esto.
Las mujeres y los jóvenes son los que tienen el poder electoral real para definir quién es el próximo Presidente Municipal o cómo se distribuye el Congreso local; pero necesitan tomarse la molestia el domingo 14 de salir a votar, caiga nieve o granizo; si no, su poder electoral será tirado a la basura junto con la propaganda electoral y seguirá siendo gobernado por los mismos los próximos tres años y quién sabe cuántos más.
El voto es secreto, individual, libre; y no vale una despensa, no vale 200, 500, ni mil pesos. Vale mucho, mucho más: Vale su propio futuro, si usted es joven, y el futuro de sus hijos si es mayor.
La patria empieza aquí, en su municipio. Defiéndala.
Pensándolo bien... Todos van a saber que votó, pero nadie va a saber por quién votó: Sólo Dios y su conciencia...

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