Para el descanso de las almas de todas las víctimas, elevamos nuestras oraciones al cielo

08 noviembre 2008

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JANNETH ALDECOA/ JOSÉ ALFREDO BELTRÁN

Tragedia en México

El martes 4 de noviembre, el país se vistió de luto al conocer la tragedia sufrida por altos funcionarios del Gobierno del licenciado Felipe Calderón Hinojosa; a las 18:45 horas, un accidente aéreo, estremeció al país, en el cual perdieron la vida varias personas, entre ellas los pasajeros del Jet-Lear, 45, matrícula XC-VMC, reparado en el año 2005 y asignado a la Secretaría de Gobernación. La lista de los cadáveres es reveladora del tamaño de la tragedia, al perder la vida, entre otros, el licenciado Juan Camilo Mouriño Terrazo, titular de la Secretaría de Gobernación.
La lista la encabeza también el licenciado José Luis Santiago Vasconcelos, ex titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada de la Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la República y posteriormente titular de la Secretaría Técnica para la implementación de las recientes reformas constitucionales en materia de seguridad y justicia penal, cargo que lo llevó a San Luis Potosí, acompañando al Secretario de Gobernación, para la firma de los convenios respectivos.
Miguel Monterrubio, Director General de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación; Arcadio Echeverría, coordinador de eventos y Administración de la oficina del Secretario de Gobernación; Norma Díaz, directora de área en la Dirección General de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación; Julio César Ramírez Dávalos, capitán del Jet accidentado; Álvaro Sánchez, copiloto y Gisel Carrillo, sobrecargo de la nave, más las personas de tierra que estaban en el lugar y la hora inadecuadas, pero que también les costó la vida.
Para el descanso de las almas de todas las víctimas, elevamos nuestras oraciones al cielo y rogamos a sus deudos encuentren el reconfortamiento necesario que les dé aliento para seguir luchando en esta vida. Cada sexenio tenemos que lamentar tragedias parecidas. En el pasado sexenio del ex Presidente Vicente Fox, precisamente el 21 de septiembre de 2005, el entonces Secretario de Seguridad Pública, Ramón Martín Huerta, murió cuando el helicóptero en el que viajaba se estrelló cerca de San Miguel Mimiapan, en el Estado de México.
La situación fue muy parecida, Ramón Martín Huerta y Vicente Fox, los unía una amistad entrañable, como hoy unía al licenciado Juan Camilo Mouriño, con el Presidente Felipe Calderón Hinojosa; en abundancia de coincidencias, en aquel entonces, el fallecido en el trágico desplome del helicóptero era el jefe de Seguridad Pública, como lo era hoy el licenciado Juan Camilo Mouriño, Jefe del Gabinete de Seguridad Nacional y, por añadidura, acompañado del investigador por 20 años del crimen organizado, como lo era el licenciado José Luis Santiago Vasconcelos.
Hasta hoy, tanto en el accidente en el cual perdió la vida el Secretario de Seguridad Pública Ramón Martín Huerta, como en el reciente accidente aéreo, en el cual, igualmente perdió la vida el titular de la Secretaría de Gobernación, hoy no hay indicios de sabotaje; aun así la indagatoria no debe descansar hasta agotar la investigación.
El hecho del desplome está siendo minuciosamente investigado por la Procuraduría General de la República, en cooperación con Aeronáutica Civil y las compañías fabricantes de estos aviones. Investigadores ingleses, americanos y canadienses están trabajando sin intervención directa de ningún gobierno de país alguno. Pero sí de sus respectivos Congresos, para que no se involucre ninguna autoridad, pues a las compañías fabricantes no les interesa entrometerse en políticas partidistas, sino resguardar la calidad y el prestigio de sus productos mundialmente reconocidos.
Dada la importancia que tiene para el país este accidente aéreo para dar satisfacción a toda la nación, y todos los países con los cuales México tiene relaciones, en la investigación están interviniendo todos los organismos oficiales y privados. Cualquier dato, opinión o sugerencia se someta a la más estricta consideración de los órganos de rectores. Todas las conferencias se toman con las reservas correspondientes para evitar que el caso sirva de especulación en algún sentido.
Hasta el jueves 6 de la presente semana, el número de víctimas había ascendido a 14, incluyendo tanto a los 8 pasajeros de la aeronave como a las personas que estaban en tierra a la hora del inesperado accidente. El hecho, por acaecer en la ciudad más poblada de la tierra, cobró su elevada cuota de víctimas. El poniente de la Gran Metrópoli fue el cruel escenario del lamentable hecho que entristeció a todo México, testigos activos, El Paseo de la Reforma y Anillo Periférico, del populoso y aristocrático fraccionamiento de Lomas de Chapultepec.
Las condolencias de países amigos y distinguidas personalidades de todas las latitudes del mundo no se han dejado esperar. Simplemente el sentir de todos los mexicanos muestra un dejo de tristeza y desolación. Jamás se había visto y menos sentido una conmoción semejantes. En pocos meses, el joven e inteligente Secretario de Gobernación acumuló tantas simpatías de los mexicanos y hasta admiración por su desempeño patriótico; fue el enlace idóneo entre el Primer Mandatario y el "Secretario del Interior", el pueblo de México.
Justamente, las autoridades de México le brindaron a los restos del licenciado Juan Camilo Mouriño Terrazo y al resto de los funcionarios víctimas del accidente, el primero, hasta el martes 4 del mes actual a las 18:45 horas, Secretario de Gobernación de México, honores de Estado, en el Campo Militar Marte.
Sus restos, posteriormente cremados, recibirían más muestras de cariño y respeto público, en la Catedral de Campeche, donde, de niño, llegara de España junto con su familia, el hoy llorado funcionario público, en donde vio la primera luz del día y, ya en Campeche, encontró acomodo para su inquietud de hombre de trabajo. Las cenizas de los restos de Juan Camilo fueron recibidos por la muchedumbre que ahí se congregaba, con un prolongado aplauso para luego ser colocadas en la pared de la Catedral, junto con las de su amigo, Arcadio Echeverría, muerto en el mismo percance.
Inquieto pero positivo, como lo fue siempre, Juan Camilo, de Campeche sale para Tampa, Florida, Estados Unidos, donde estudia en aquella Universidad la carrera de licenciado en Economía; Regresa a la ciudad de Campeche para enrolarse en la política: Fue Diputado local y federal por aquella entidad. Cuando Vicente Fox se lanza como candidato a la Presidencia de la República, Juan Camilo le sirve de enlace en toda la región del sureste, luego se convierte en coordinador de la campaña del actual Presidente, Felipe Calderón Hinojosa.
Al concluir la campaña, se convierte en Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República y llega a la Secretaría de Gobernación en enero de 2008. Le sobreviven al desaparecido su esposa Mari Gely y sus hijos, María de los Ángeles de 9 años, Ivan de 6 y Juan Camilo de 3.