El fin de la Ley Seca

El Centinela
19 mayo 2020

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Hoy termina la primera Ley Seca de la pandemia provocada por el Covid-19 en Sinaloa y decimos la primera porque el Gobernador Quirino Ordaz Coppel advirtió que sí los sinaloenses no respetan las normas sanitarias la Ley Seca podría volver a instaurarse.

El temor de las autoridades es que en cuanto regrese la venta de bebidas alcohólicas, la gente se olvide de las medidas sanitarias y vuelvan las fiestas, y las aglomeraciones, algo que pondría en riesgo todo el esfuerzo que se ha hecho para limitar los contagios.
El levantamiento de la Ley Seca, es de alguna manera, el reconocimiento de las autoridades de que los sinaloenses han respetado las medidas propuestas por la Secretaría de Salud.
Y la verdad, si hacemos un recuento rápido de lo que hemos vivido en esta cuarentena, el único día que se violaron todas las reglas fue ese fatídico 30 de abril, el Día del Niño, cuando miles de personas salieron a las calles, con el pretexto del festejo.
Y será verdad o no, pero casualmente los casos positivos al virus se dispararon dos semanas después.
Ahora, la Ley Seca no podía seguir por más tiempo, no solo por cuestiones sociales o la desesperación de algunos, la venta de bebidas alcohólicas es uno de los motores económicos en cualquier lugar y arrastra a numerosos negocios con él.
Esperemos que aquellos que están felices con el fin de la Ley Seca tengan la responsabilidad de tomárselo con calma.

 

El dilema del turismo
Abrir el sector turístico le urge a Sinaloa, pero no es una decisión fácil, es quizá el sector más amenazado por el Covid-19, junto con los espectáculos que reúnen grandes cantidades de personas.
Por ahí anduvo circulando una noticia de que los hoteleros de Cancún se aprestaban a abrir sus hoteles el 1 de junio, nada más falso; con todo y con el ofrecimiento de los empresarios de que lo harían con una certificación de que sus espacios estaban higienizados.
El problema del sector turístico no es solo de abrir o no un cuarto de hotel y asegurarnos que está libre de virus, el problema es mucho más complejo. El turismo mueve a millones de personas, abre playas, provoca conciertos, llena restaurantes, retaca bares, inunda parques de atracciones, acuarios, ríos y cualquier espacio disponible.
Además, el sector turístico exige certeza, de reservaciones, de fechas, de número de visitantes, de todo lo que una pandemia no puede ofrecer. Al contrario, una pandemia lo único que ofrece es incertidumbre.

 

Sin embargo, lo necesitamos
El problema del sector turístico es que lo necesitamos, se calcula que si no se abren los hoteles para el 15 de junio, algunos de ellos simplemente no podrán volver a abrir, serán negocios incapaces de volver a operar financieramente.
Y lo peor no es eso, imaginemos que los hoteles obtengan permiso de abrir, que sus empresarios se endeuden para poder abrir las puertas… y que el turismo simplemente no responda, por un natural miedo a viajar durante la pandemia o porque la cuarentena lo dejó sin quinto para poder viajar.
Sin embargo, insistimos, nadie lo sabe, hay demasiada incertidumbre.
Mazatlán, la joya turística de Sinaloa, tiene una ventaja sobre el resto de destinos turísticos de México: que no depende tanto de los vuelos para llenar sus hoteles.
Las líneas aéreas son unas de las empresas más afectadas por los efectos económicos de la pandemia y lo único seguro es que cuando regresemos a la “nueva realidad” muchos de los vuelos que conocimos en el pasado, simplemente ya no existirán, o por lo menos las frecuencias de viajes se van a reducir considerablemente.
Culiacán es la ciudad mejor conectada, vía aérea, de Sinaloa, y tiene un flujo muy importante de turismo de negocios, que de alguna manera podría reactivarse mucho más rápido que el turismo de ocio o de playa, pero insistimos nuevamente, nadie lo sabe con certeza.

 

El retorno
Algo que sí podemos decir con seguridad es que mientras no exista una vacuna al alcance de la mayoría, el turismo vivirá tiempos difíciles.
Los hoteles volverán a abrir, sin duda, pero al principio lo harán de manera limitada, quizá solamente con el 20 o 40 por ciento de sus habitaciones, pero además deberá operar con medidas sanitarias muy estrictas para proteger al turista y al personal que trabaja en el hotel.
Otro de los dilemas es cómo van a operar los servicios secundarios de los hoteles, como los restaurantes y los bares, sitios donde suelen reunirse una gran cantidad de personas.
Algo que tampoco podemos pasar por alto es que el movimiento de personas es lo que alimentó la pandemia, así que el movimiento de turistas traerá contagios y rebrotes y debemos de estar listos para hacer frente a lo que suceda.
El dilema está planteado: Hay que reabrir el sector turístico, pero ¿cómo? y ¿cuándo?

 

Brota la solidaridad
Culiacán Comparte, movimiento que nació para llevar alimentos a las personas más necesitadas a causa de la pandemia del Covid-19, informó que solamente en un par de meses logró recaudar y entregar 826 toneladas de comida para los más pobres de la capital de Sinaloa.
Esto es un rayito de buenas noticias en todo lo malo que se está viviendo en Culiacán con la pandemia. Gente que sigue en las calles, que se sigue reuniendo, que afirma que el virus es mentira, hoy al menos se eclipsaron un poquito esas imágenes con estos alimentos que beneficiaron a 53 mil 10 personas, que no es poca cosa.
¿Hasta cuándo durará esto? quién sabe, lo que es una realidad es que hay personas preocupadas por los que menos tienen, y lo menos que debería hacer la ciudadanía, es crear conciencia y no salir de casa a menos que sea estrictamente necesario.
Un aplauso para las personas que forman parte de Culiacán Comparte y ojalá su ejemplo sirva para que otros lugares de Sinaloa se sumen a un esfuerzo que comenzó con un pequeño grupo de personas y que ha sumado a toda una ciudad.