El Centinela
10 marzo 2026

Mientras en los discursos oficiales se habla de soberanía alimentaria y apoyos al sector primario, en la península de Villamoros los pescadores independientes están haciendo malabares para que la cuenta les salga positiva.

Resulta que la captura ha caído más del 50 por ciento y, para acabarla de amolar, la situación se ha agudizado justo en los últimos meses ya que los pescadores comparten que la jornada ya no es negocio.

De ganar 600 ó 700 pesos por noche, ahora a duras penas sacan 200 ó 300 pesos, una cifra que se esfuma entre el gasto de la gasolina para la moto y el hielo para que el poco pescado no se eche a perder, básicamente, están saliendo a tablas o peor aún, poniendo de su bolsa para trabajar.

Quién entiende a la naturaleza o a la mala suerte de los de a pie. Justo cuando la demanda de pescado debería estar en su punto más alto, los pescadores reportan que la producción es baja.

Dicen que es el frío, dicen que es el cambio de temporada, pero lo cierto es que desde enero la cosa se puso color de hormiga y como en este oficio no hay sueldo base ni patrón que responda por las mareas bajas, los pescadores se quedan rascándose la cabeza, esperando a que el calor traiga el robalo y palometa para ver si así la economía familiar sale del bache.

Llama la atención que, ante la pregunta sobre la seguridad, los habitantes de la península aseguran vivir en una zona tranquila, lejos del bullicio criminal de la ciudad.

Mientras tanto los pescadores como siempre, aguantando el tirón y esperando que la marea finalmente se componga.

Dicen que en política los sueños no se mueren... solo se reciclan. Y si no, que le pregunten a la Diputada María Teresa Guerra Ochoa, quien hace no mucho levantaba la mano para la Gubernatura de Sinaloa, pero ahora parece conformarse con intentar coordinar el partido. Algo así como pasar de querer manejar el barco a ver si le prestan el timón un rato.

Esa aspiración la hizo grabar tiktoks, hacer a un lado su trayectoria feminista para callar ante el registro histórico de feminicidios y hasta darle un premio de derechos humanos a Yesenia Rojo.

Porque cuando el guinda empezó a acomodar fichas rumbo al 2027, más de uno pensó que Tere Guerra estaba calentando motores para la grande. Pero los tiempos cambian, las encuestas se mueven... y los sueños también se ajustan al tamaño de la convocatoria.

Ahora la presidenta de la Jucopo dice que analiza registrarse para coordinar Morena en Sinaloa. Analiza. Una palabra muy útil en política: sirve para levantar la mano sin comprometerse demasiado, por si el termómetro interno no marca buena temperatura.

El detalle es que el proceso no es una pasarela abierta. Según se sabe, apenas seis perfiles podrían entrar a la famosa medición, ese ritual moderno donde las encuestas deciden quién sonríe en la foto y quién se queda viendo cómo levantan la mano de otro.

Y claro, también está el elegante argumento de la paridad de género, que en Morena funciona a veces como principio democrático... y a veces como calculadora política.

Así que mientras llegan los lineamientos, las reglas y las benditas encuestas, la Diputada mantiene la esperanza viva. Aunque, siendo sinceros, la historia política reciente nos recuerda que en Morena los sueños de candidatura suelen durar lo que tarda el partido en decidir quién es el “perfil más competitivo”.

Total, si no se llega a la Gubernatura, siempre queda la coordinación. Y si no, pues el análisis.

Que difícil es vivir en estos tiempos y ser testigos de situaciones o hechos que pensábamos no podrían darse, por lo absurdo que suena, y lo contrastante que resulta a la vista.

Pero también es una muestra de cómo las instituciones tienden a echar a perder acciones tan nobles como un reconocimiento al que lleva el nombre de una de las mujeres más poderosas e importantes en su historia, como el de Norma Corona.

Ella fue una abogada que defendió los derechos humanos, y su trabajo contra los abusos de las autoridades, dependencias y órganos gubernamentales, le costó la muerte en medio de teorías de conspiración y responsables no señalados, pero en la memoria colectiva con rostros muy claros.

Pero esa labor, impensable, imposible y titánica, si bien le arrebató la vida, sirvió para sentar las bases para que hoy existan las oficinas federal y locales de derechos humanos.

Que se pasaran su nombre y abarataran el premio, era cuestión de tiempo.

Este lunes el premio fue entregado a Yesenia Rojo Carrizoza, líder de un movimiento de agentes de la Policía jubilados que buscan sus pagos completos de compensación por el retiro y la homologación del sueldo con el de sus compañeros activos.

Parece simple y noble la intención de Rojo Carrizoza, pero sus formas siempre se han cuestionado, llenas de violencia, chantajes y amenazas.

En los últimos dos años, el grupo encabezado por Yesenia llevó manifestaciones acusando de supuestas “amenazas de muerte” de parte del profesor Óscar Loza Ochoa.

Fueron al municipio de Angostura y terminaron agrediendo a periodistas y hasta realizaron acusaciones sin sentido a Noroeste por comentarios escritos por un articulista del medio.

Esta reacción llegaría luego de amenazas e intentos de chantaje.

Pues hoy, la lista de las ganadoras del premio Norma Corona incluyen a esta personaje, que parece comprobar que quien se porta bien, aunque sea simulando, para atacar a enemigos del Gobierno, al final son recompensados con detalles como este.

Una pena completa.

¡FOUL! La Diputada morenista con licencia y otrora activista, Almendra Negrete, demandó a una ciudadana por violencia política de género tras revelarse comentarios que la criticaban... ¡en un chat privado!