La presencia en el terreno de las altas autoridades federales suele ser el termómetro más preciso para medir la dimensión de una contingencia. La llegada a Mazatlán de Laura Velázquez Alzúa, titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil, no responde a una visita protocolaria rutinaria, sino que es la señal clara de que el posible impacto del huracán Simon en costas sinaloenses entraña una amenaza seria para la región.
Cuando el mando directivo del manejo de crisis nacional traslada su centro de operaciones al sur de Sinaloa, el mensaje para la ciudadanía y las instituciones locales es contundente: no hay espacio para la negligencia o el descuido.
Más allá de la alerta meteorológica, el despliegue directivo deja ver un matiz relevante en el estilo de gestión. Velázquez Alzúa se conoce por los propios reporteros como una de las funcionarias más accesibles y con mejor interlocución hacia los medios de comunicación en el Gabinete federal. En momentos donde la desinformación puede cundir con mayor rapidez que el propio viento, el trato directo y la apertura informativa se convierten en herramientas esenciales de la propia protección civil.
Muestra de esta política de puertas abiertas fue la invitación que hicieron ayer por la tarde a algunos medios como Noroeste a la reunión de coordinación operativa dentro de las instalaciones de la Cuarta Región Naval. Permitir el ingreso de la prensa a un espacio castrense y estratégico donde se toman decisiones clave de prevención no sólo oxigena el flujo informativo, sino que envía una señal de transparencia institucional.
Y aunque finalmente prefirió la coordinadora dar una entrevista a todos los medios presentes, pues muchos no tuvieron acceso por el espacio, lo que es un hecho es que la cobertura de primera mano en el corazón del operativo facilita que la población reciba certidumbre sobre las acciones preventivas, el estado de la infraestructura y los protocolos de evacuación o refugio.
La cercanía de Simon, que mantiene en vilo a los sinaloenses desde hace días, por la lentitud de su desplazamiento, exige rigor técnico y coordinación interinstitucional, pero también una comunicación clara.
La presencia de la titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil en el puerto, sumada a una postura de apertura frente al periodismo local y nacional, establece un precedente oportuno: ante el riesgo natural, la prevención efectiva se construye con capacidad de respuesta en el territorio y canales de información abiertos e incluyentes.
Al más viejo estilo de llevar la comunicación política al límite para tratar de convertirla en propaganda, llama la atención en las redes del Gobierno de Mazatlán un video subido este domingo sobre un recorrido de la Alcaldesa Estrella Palacios Domínguez en el malecón mazatleco.
Y aunque el fenómeno no es nuevo ni es la primera integrante de la clase política que usa este recurso, no por ello deja de resultar hasta desolador ver cómo intentan imprimir un estilo de comercial “cute”, como dicen los jóvenes, y lo hacen convirtiendo la emergencia que viene en un set de filmación para promoverse políticamente.
El video retrata el recorrido de la Presidenta Municipal por la zona siniestrada del malecón de Mazatlán, derrumbe que genera preocupación genuina de los mazatlecos. Pero el asunto es que lo que debió ser un reporte institucional sobre daños, acciones de contingencia y auxilio a la ciudadanía, terminó convertido en un comercial sobreexpuesto y profundamente descalculado.
Con encuadres cuidadosamente diseñados, tomas en cámara lenta, ademanes ensayados y miradas de preocupación calculadas al milímetro, la producción audiovisual pone en el centro la figura de la Presidenta Municipal antes que la dimensión del desastre o la voz de los afectados. Cada fotograma parece responder a un manual de imagen pública y mercadotecnia electoral, donde el deterioro del entorno pasa a ser un simple fondo decorativo para enaltecer un liderazgo de utilería.
Usar los recursos e infraestructuras de comunicación del Ayuntamiento para armar piezas de autopromoción en medio de momentos críticos no sólo evidencia una falta de empatía elemental con las familias mazatlecas, revela también una distorsión de las prioridades gubernamentales.
La ciudadanía no necesita despliegues cinematográficos ni estética de campaña en los canales oficiales: necesita información precisa, evaluación transparente de daños y soluciones urgentes.
Cuando la política se reduce a la gestión del encuadre perfecto y al ángulo preciso más favorecedor de la Alcaldesa, el servicio público pierde su sentido y deja al descubierto su verdadera cara, la del espectáculo por encima de la empatía, y la del lucimiento político por arriba de las verdaderas tragedias que aquejan estos días a los mazatlecos.
En la Secretaría de Gobierno deberían cuidar la redacción de sus publicaciones. La semana pasada, Yeraldine Bonilla Valverde difundió un mensaje sobre la búsqueda de personas desaparecidas que comienza así: “Por instrucciones de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum y en coordinación con nuestra Gobernadora Graciela Domínguez Nava”.
La frase establece una jerarquía bastante clara: las instrucciones vienen de la Presidenta y la Gobernadora aparece en el terreno de la coordinación. ¿Un simple asunto de redacción o un reflejo de cómo quieren comunicar quién lleva la batuta?
El detalle llama la atención si se recuerda que Bonilla Valverde ocupó la Gubernatura interina durante apenas unos meses antes de que Graciela Domínguez asumiera el encargo tras el regreso fugaz y salida de Rubén Rocha Moya.
Ahora que Yeraldine está al frente de la Secretaría de Gobierno, convendría que sus comunicados fueran más precisos con las atribuciones y el papel de cada autoridad. Porque una cosa es coordinarse con la Federación y otra muy distinta es redactar como si las decisiones del Gobierno estatal dependieran exclusivamente de las instrucciones presidenciales.
En asuntos tan delicados como la búsqueda de personas desaparecidas, lo importante es que haya resultados. Pero también importa quién toma las decisiones, quién coordina los esfuerzos y quién rinde cuentas.
Y en esa redacción, la pregunta queda flotando: ¿la Gobernadora dirige o solamente se coordina?
¡FOUL!... La Comisión Estatal de Derechos Humanos presentó su informe y la sorpresa resultó la Secretaría de Educación, que superó a Seguridad Pública con ¡95 quejas!