Malecón
Como si hiciera falta más terrorismo
De pesadilla recibir comentarios de confirmación de que en la zona serrana de Mazatlán, durante el ataque a los militares por grupos de civiles armados, se hayan usado minas terrestres.
Como si hicieran falta más actos de terrorismo después de lo que hemos visto en esta guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa.
De por sí ya el hecho de que comenzaran a utilizarse artefactos explosivos lanzados desde los aires con ayuda de drones de uso doméstico o el vandalismo, quema y destrucción de casas y vehículos.
Incluso, durante la guerra que se vive en el sur de Sinaloa, especialmente en la zona de Escuinapa, también se informó sobre un ataque en el que se habría utilizado un carro bomba, pero esta información no fue confirmada por las autoridades federales.
Y entendemos que sea difícil para las fuerzas federales que puedan confirmar información que no les conviene en lo más mínimo, pues se han negado rotundamente a que se use la palabra terrorismo durante esta crisis a la que hemos sobrevivido desde el pasado 9 de septiembre de 2024.
Por lo pronto sabemos que, en el sur de Sinaloa, durante trabajos de los colectivos de rastreadoras, los grupos criminales han empezado a verlas como objetivos, y después ellas mismas supieron que en la persecución de criminales, éstos utilizaron las minas terrestres para evitar ser seguidos y para hacerle daño a los militares.
Lo más escalofriante es que hay rumores que aseguran que los grupos armados han colocado minas en las inmediaciones de zonas que podrían ser identificadas como fosas clandestinas.
Dinero hoy, preguntas para mañana
La Universidad Autónoma de Sinaloa respirará, al menos por unas semanas. La Secretaría de Hacienda adelantará más de 400 millones de pesos para que la institución pueda pagar la prima vacacional y las quincenas de julio. La noticia, por supuesto, tranquiliza a miles de trabajadores que esperaban esos recursos.
Pero el anuncio también confirma algo que desde hace años se ha vuelto costumbre: la UAS sigue llegando a mitad del calendario con la calculadora en la mano y la esperanza puesta en un rescate federal.
El propio Rector Jesús Madueña Molina reconoce que el dinero no es un apoyo extraordinario definitivo, sino un adelanto de recursos que estaban previstos para noviembre. Es decir, se está trayendo dinero del futuro para resolver un problema del presente, mientras Hacienda encuentra la manera de evitar que el cierre del año se convierta otra vez en una carrera contra el reloj.
La pregunta inevitable es qué ocurrirá cuando llegue noviembre y esos recursos ya hayan sido utilizados. Porque si el adelanto sirve para ganar tiempo, el problema de fondo permanece exactamente en el mismo lugar.
La buena noticia es que la Federación mantiene abiertas las puertas y la disposición para ayudar. La mala es que la dependencia financiera de las universidades públicas parece haberse institucionalizado: cada año se anuncian gestiones, reuniones, mesas de trabajo y apoyos extraordinarios que terminan convirtiéndose en parte del calendario administrativo.
Mientras tanto, los universitarios cobrarán puntualmente y podrán salir de vacaciones con mayor tranquilidad. Eso nadie lo discute. Lo que sigue pendiente es dejar de celebrar rescates temporales y comenzar a hablar, en serio, de una solución permanente para las finanzas de la máxima casa de estudios. Porque adelantar dinero no es lo mismo que resolver el problema.
El espionaje en la sesión de Cabildo mazatleco
Las sesiones de Cabildo son, por naturaleza, espacios públicos donde se toman decisiones que impactan directamente a la ciudadanía, razón por la cual, cualquier persona tiene el derecho de documentar, grabar y difundir lo que ahí sucede, sin embargo, lo que se desarrolló durante la Sesión de Cabildo número 41 de Mazatlán, la semana pasada, puso sobre la mesa un tema distinto como lo es la creciente desconfianza que rodea la vida política del puerto.
Durante la sesión, la Regidora y dirigente del PRI en Mazatlán, Maribel Chollet Morán, exhibió con una imagen cómo un reportero presuntamente enviaba audios y grabaciones de las intervenciones de los regidores de Oposición durante el Cabildo a Yenise Tinoco Sotomayor, ex Secretaria de la Presidencia y colaboradora cercana de la ex Alcaldesa Estrella Palacios Domínguez.
La Regidora también cuestionó la relación entre el portal informativo R/O Noticias Sinaloa, del que dijo es de Nayarit, y el Gobierno municipal de Mazatlán, al señalar la existencia de convenios de comunicación y la difusión de actividades políticas vinculadas al grupo de la ex Presidenta Municipal.
Sin embargo, el señalamiento realizado por Chollet Morán no sólo se centró en la actuación de un periodista, sino en la presunta relación entre la información que se genera dentro del Ayuntamiento y los actores políticos que actualmente buscan posicionarse rumbo a futuros escenarios electorales.
Más allá de la identidad del comunicador o del medio involucrado, el episodio evidencia que la competencia política parece haber entrado de lleno a los espacios institucionales.
Es por eso que, lo ocurrido en esta sesión de Cabildo, abre una discusión sobre los límites entre el ejercicio periodístico y la participación política, pues el periodismo cumple una función esencial en una democracia como lo es informar a la ciudadanía sobre los asuntos públicos.
Sin embargo, cuando un comunicador parece actuar como enlace de información para actores políticos específicos, la percepción de independencia comienza a debilitarse.
Más allá de si existió o no un acto de espionaje político, como lo calificó la Regidora, la situación proyecta una imagen de cercanía que puede afectar la credibilidad tanto del periodista como del medio de comunicación involucrado.
De igual forma, el señalamiento sobre la existencia de convenios publicitarios con gobiernos debe motivar una reflexión más amplia sobre la necesidad de transparentar la relación entre autoridades y medios de comunicación.
Esto, ya que los recursos públicos destinados a comunicación social deben ejercerse con criterios claros y verificables para evitar cualquier percepción de favoritismo o influencia indebida.
¡FOUL!... La directora de Turismo de Culiacán, Adalay Montoya, aseguró que buscarán detonar viajes a poblados como Imala y Tacuichamona, que ofertan paseos y gastronomía... pero, ¿y la violencia?