Malecón
Ambulantaje, problema añejo
Tal parece que en el Ayuntamiento de Culiacán la estrategia para resolver el espinoso tema del ambulantaje es la misma de siempre: patear el bote y esperar a que el tiempo o el siguiente periodo se encargue.
La Unión de Comerciantes de Culiacán ya no sabe en qué idioma pedir una mesa de trabajo, mientras observa cómo la administración municipal prefiere la parálisis antes que tomar una decisión que huela a antipopular.
Dicen los que saben que el Ayuntamiento le tienen más pavor a una foto que afecte la imagen del partido en el poder que al desorden que impera en las banquetas.
Mientras la autoridad se cuida las espaldas para no perder puntos en las encuestas, el comercio formal ha llegado al extremo de ocupar las banquetas en protesta, un síntoma claro de que el conflicto ya escaló ante la falta de un proyecto integral que beneficie a todos.
La cifra que arroja la UCC no es para menos: cerca del 50 por ciento de los productos en Culiacán ya se venden en la calle, dejando a los negocios que sí pagan impuestos y generan empleos formales en una competencia totalmente desigual.
Lo irónico es que los comerciantes no están pidiendo garrotazos ni desalojos violentos, sino diálogo y concertación; pero ni eso han podido conseguir de una autoridad que parece haber bajado la cortina antes de tiempo.
A este paso, el ordenamiento del Centro Histórico y otras zonas comerciales quedará como una raya más al tigre de los pendientes.
Gobernar no es sólo administrar sonrisas, también implica tomar decisiones difíciles, pero en el Ayuntamiento prefieren que la ciudad siga hecha un nudo antes de arriesgarse a ser los malos del cuento político.
La falta de garantías
Mientras las autoridades discuten estrategias en las mesas de seguridad, las familias buscadoras siguen haciendo el trabajo que le corresponde al Estado.
Este domingo, Sabuesos Guerreras localizó tres cuerpos con signos de violencia en El Guasimal y, más que anunciar un hallazgo, lanzó un mensaje de desesperación: la coordinación institucional, aseguran, simplemente no está funcionando.
El reclamo va dirigido a la Gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde y no es menor.
Las buscadoras denuncian que no hay reacción inmediata, que los sitios de hallazgo quedan sin el resguardo necesario y que ellas continúan exponiéndose en un contexto de violencia.
No piden reconocimiento ni privilegios; exigen protección y que las instituciones respondan con la rapidez que ameritan estos casos.
En un estado donde la desaparición de personas sigue siendo una de las heridas más profundas, resulta preocupante que sean los colectivos quienes encuentren a las víctimas antes que las autoridades.
Cada cuerpo localizado representa una familia que podría encontrar respuestas, pero también evidencia las fallas de un sistema que continúa dependiendo de la voluntad y el riesgo asumido por madres, padres, hermanas e hijos.
La exigencia de Sabuesos Guerreras no debería leerse como un enfrentamiento con el gobierno, sino como un llamado urgente para que el Estado recupere el papel que la ley le asigna. Porque mientras las buscadoras siguen entrando al monte con palas y esperanza, la pregunta incómoda permanece: ¿quién está buscando realmente?
Desfile de desubicados
Unos porque evidentemente forman parte del proyecto, otros por afinidades al proyecto y otros porque son el proyecto, esos son los únicos que debieron haberse registrado en la jornada del sábado a la coordinación estatal de Morena... de los demás, pura faramalla y risión.
Incluso, de los ocho originales que sabíamos que se iban a registrar, y lo dijimos en este espacio desde la semana pasada, admitimos que ya sobraban algunos.
Sin duda que es normal sentir ñáñaras por cómo hay raza muy arrastrada desde estos incipientes pasos de este largo camino y quienes, con evidentes problemas de desubicación política, pretenden salir a exponerse y pedir el voto de confianza a la ciudadanía sinaloense.
Si de por sí los sinaloenses aún valoran darle chanza y voto a Imelda, como la aspirante más seria de cara a la elección de candidata a la Gubernatura.
Porque obvio tendrá qué ver el tufonón que les dejó el Gobernador con licencia Rubén Rocha Moya a sus entenados, como la Presidenta Municipal de Mazatlán con licencia, Estrella Palacios, o el ex Secretario del Bienestar, Omar López Campos.
Sobre todo porque todavía está fresco el tema de la acusación de los Estados Unidos de que Rocha Moya y otros nueve tienen relación y participan con actividades del Cártel de Sinaloa.
Peor, que hay evidencia y muchos testigos de cómo fue que dejaron que la elección del 2021 se encochinara.
Otros, peores, como el Presidente Municipal de Ahome desaforado, Gerardo Vargas Landeros, que cree que por repetir que su caso es vendetta política todos vamos a ignorar que contrató a una empresa sin patrullas para que le rentara patrullas, luego de pagos millonarios. Y ni que decir de su reciente pasado malovista.
Que su administración estuvo marcada por este tipo de acciones, de pagar favores contratando a empresas señaladas insistentemente por la Auditoría Superior del Estado y de cometer actos de corrupción en otras partes del país.
Mucho peor, que, como su jefazo Malova, es capaz de hacer cualquier cosa con tal de un poquito de poder, mírenlo hoy de tinto, después de agarrar un partido que se llamaba Redes Sociales, que del PRI se brincó a la plataforma del PAN, PRD, el desaparecido Convergencia, y que todo esto lo borró de su página Wikipedia.
Y otros que parece que nada que ver, como Jesús Ibarra o raza que ni conocemos. Esos que mucho tienen que demostrar porque hasta ahora no han demostrado mucho.
Ojalá que pronto se dejen de faramallas, se vacunen y comiencen su proceso con la mayor seriedad posible.
¡FOUL!... Y mientras las calabazas se acomodan por tanta licencia, el colectivo No se metan con nuestras hijas criticó que tanto cambio refleja ¡poca prioridad en el tema de las mujeres!