Malecón
Créditos para sobrevivir
En Sinaloa, el dinero urge. Lo dice el Secretario de Economía estatal, Diego Aguerreberre Espitia, y no precisamente para anunciar una bonanza, sino para explicar por qué el Gobierno organizará ferias de financiamiento en Culiacán y Mazatlán.
Después de dos años de crisis económica, la apuesta es que las empresas consigan préstamos para seguir funcionando. La pregunta es cuánto margen les queda para endeudarse.
“El dinero urge en la calle, urge que la gente gaste, urge que las empresas inviertan”, reconoció el funcionario. La frase retrata una economía donde el dinero no circula como debería, los negocios necesitan capital y el consumo requiere un empujón. Lo curioso es que la solución inmediata pase por conseguir más dinero prestado.
La Secretaría de Economía espera colocar más de 140 millones de pesos en créditos entre ambas ferias: más de 100 millones en Culiacán y alrededor de 40 millones en Mazatlán. Participarán más de 30 instituciones financieras, entre bancos y entidades no bancarias. Hay opciones para conseguir dinero; falta saber cuántos negocios pueden pagarlo.
Porque una cosa es facilitar el acceso al crédito y otra muy distinta es recuperar una economía golpeada. Desde septiembre de 2024, la crisis de seguridad derivada de la pugna interna del Cártel de Sinaloa ha afectado la actividad comercial y los servicios. Si los clientes gastan menos y las ventas no alcanzan, un préstamo puede mantener abierto un negocio, pero también se convierte en otra cuenta por pagar.
El propio Secretario puso sobre la mesa el tamaño del problema: “Lo que no nos está dando la demanda lo tenemos que conseguir mediante financiamiento”. Es decir, si los consumidores no compran lo suficiente, las empresas necesitan endeudarse para sostener sus operaciones. El crédito puede ayudar a sortear la emergencia, aunque no sustituye a los clientes que dejaron de llegar.
Además, las tasas de interés no son un detalle menor. Aguerreberre Espitia señaló que los financiamientos de referencia de Nafin tienen una tasa de 14.75 por ciento, mientras que la dependencia busca que las instituciones participantes ofrezcan opciones de entre 15 y 19 por ciento. Para un negocio con ventas debilitadas, conseguir dinero también significa calcular cuánto costará devolverlo.
Estas ferias pueden acercar alternativas a quienes necesitan capital de trabajo, equipamiento o recursos para la temporada de fin de año. Pero el éxito no debería medirse solamente por los millones colocados. También importa cuántas empresas logran sostenerse sin comprometer todavía más sus finanzas.
Al final, hay una diferencia entre reactivar la economía y mantenerla a flote a base de préstamos. Si para que los negocios sigan funcionando necesitan endeudarse porque la gente dejó de gastar, el problema no es solamente la falta de crédito: es la falta de dinero circulando y ese dinero no aparecerá por decreto ni por reunir a 30 financieras en un salón.
El IMSS también enferma a sus trabajadores
El IMSS quiere que sus trabajadores se conformen con un aumento salarial de 2.9 por ciento, pero quienes todos los días tienen que lidiar con las carencias del Instituto parecen haber llegado al límite. Por eso salieron a las calles en Culiacán, en Mazatlán y en Guasave, para exigir un incremento de 10 por ciento y, de paso, poner sobre la mesa lo que los derechohabientes padecen desde hace tiempo: falta de medicamentos, saturación hospitalaria y servicios que no siempre alcanzan para atender la demanda.
Lo que cuentan los trabajadores de urgencias retrata el tamaño del problema. Una unidad con 22 camas ha llegado a recibir hasta 72 pacientes. No es solamente una cuestión de espacio: hay personas que esperan días para conseguir una cama y después todavía deben aguardar para una cirugía. Mientras tanto, el personal hace lo que puede, con equipos insuficientes, falta de material de curación y hasta ventiladores comprados de su propio bolsillo para soportar el calor.
Y todavía hay quienes se preguntan por qué protestan.
La inconformidad tampoco se limita al dinero. Los trabajadores cuestionan el resultado de una votación sindical que aprobó el incremento de 2.9 por ciento y piden repetirla para buscar un aumento que consideren justo. En el camino, denuncian comentarios intimidatorios de sus representantes sindicales y reconocen el miedo a participar. En una institución donde deberían defenderse los derechos de los trabajadores, tener que vencer el temor para reclamar mejores condiciones ya es parte del problema.
El IMSS no puede presumir su vocación social mientras sus trabajadores denuncian que faltan medicamentos, especialistas, bombas de infusión y condiciones adecuadas para atender a los enfermos. Tampoco puede esperar que la plantilla resuelva con voluntad lo que corresponde solucionar con presupuesto, planeación y decisiones administrativas.
Porque si hasta quienes trabajan en el IMSS tienen que salir a la calle para exigir condiciones dignas, algo está fallando mucho más allá de la nómina.
Palo que da iguana
Pues ya se anda deshojando la margarita en Morena, puesto que públicamente han salido a relucir reclamos, que parecen nimios, pero que demuestran una lógica ruptura, como siempre, como ocurre siempre cuando se manotea el poder.
Ayer, el Diputado Rodolfo Valenzuela, rochista y uno de los que se anotó para participar en el proceso para la Coordinación Estatal de la 4T, salió a denunciar un distanciamiento entre el Congreso del Estado y el Gobierno de Sinaloa.
Su justificación recae en que no pudo haber comunicación con el Ejecutivo tras los cambios en el Gabinete y llamó a los funcionarios a retomar el diálogo.
Valenzuela Sánchez es uno de los que ha andado más activos en cuando al proselitismo, con una obvia intención de seguir comiendo con manteca, con cheque gordo y pegado al poder, porque luego de haber fallado, como todo mundo esperábamos, en su intención por obtener la coordinación estatal de Morena, pues ahora ya dijo que buscará la coordinación del Distrito 07 federal en Sinaloa.
La queja principal del Diputado es que desde el Gobierno estatal ya le cortaron el chorro de la comunicación, y ya no ha sabido darle seguimiento al tema del crédito que se ha utilizado en las obras públicas.
Lo más polémico de esto es que le echó la bronca directamente a la Gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava, quien dijo que cambió luego de hacer movimientos en su Gabinete estatal.
La respuesta le llegó casi de inmediato al rochista, y el Presidente de la Junta de Coordinación Política, Eligio López Portillo, dijo que ese distanciamiento entre el Congreso con el Gobierno estatal no existe.
De hecho redujo el tema a “opiniones personales” de Rodolfo Valenzuela.
Todo parece indicar que el tema ahí va a morir, puesto que, como dijeran en el rancho, es muy visto el palo que da iguana, y Rodolfo parece que no es de esos palos.
¡FOUL!... La doctora Lucía Bedoya informó que buscará el Distrito 5 federal por Morena y pidió ¡no reciclar candidatos y revisar trayectorias!