Este lunes se realizó una reunión entre autoridades federales, estatales y agricultores sinaloenses con un objetivo que, en cualquier país con verdadera política agropecuaria, debería estar resuelto desde hace años: conocer cuánto cuesta producir una hectárea de maíz para, a partir de ahí, negociar un precio justo para su comercialización.
Lo preocupante no es la reunión. Lo preocupante es la razón de la reunión.
Resulta difícil de entender que quienes diseñan, administran y anuncian políticas públicas para el campo desconozcan algo tan elemental como los costos reales de producción.
Semilla, fertilizante, diésel, renta de maquinaria, agua, jornales, financiamiento, seguros, transporte y el riesgo permanente de depender del clima y del mercado.
Todo eso forma parte de una ecuación que los agricultores conocen de memoria porque la viven cada ciclo agrícola.
Hoy son los propios productores quienes tienen que sentarse frente a las autoridades para explicarles cuánto cuesta sembrar.
Tienen que llevar cuentas, facturas, números y argumentos para demostrar lo evidente: producir alimentos no es barato, ni sencillo, ni improvisado.
Pareciera absurdo que el Gobierno le pregunte al agricultor cuánto vale su esfuerzo cuando debería llegar a la mesa con ese diagnóstico hecho, actualizado y sustentado. Para eso existen dependencias, técnicos, estadísticas y presupuestos públicos.
Sinaloa no necesita funcionarios sorprendidos por los costos del campo. Necesita autoridades preparadas, sensibles y capaces de construir esquemas de comercialización que den certidumbre a quienes sostienen una parte fundamental de la alimentación nacional.
Porque mientras unos apenas descubren cuánto cuesta sembrar, otros llevan años arriesgándolo todo para cosechar.
Dicen que en Culiacán el calor no sólo se siente, se respira, y vaya que las cifras de los Bomberos le están dando la razón a esa sensación de que la ciudad se nos está quemando por los cuatro costados.
Resulta que, en apenas 20 días de abril, los tragahumo ya completaron la chamba de todo un mes del año pasado.
Llevan 238 salidas de emergencia, exactamente las mismas que registraron en los 30 días de abril de 2025, pero con un tercio del mes todavía por delante.
Así que, si usted siente que las sirenas no dejan de sonar, no es su imaginación; es la realidad de una ciudad que parece haber perdido el respeto al fuego.
El deporte favorito de algunos culichis parece ser prenderle fuego a la maleza o a la basura en los terrenos abandonados.
El comandante Efraín Araujo Zazueta trae los números en la mano y no mienten, ya que los servicios por incendios en lotes baldíos pasaron de 49 en todo el mes pasado a 62 en solo dos semanas y media.
Es el cuento de nunca acabar, el que alguien quiere limpiar el terreno por la vía rápida y termina movilizando máquinas, equipo y personal que terminan con un desgaste físico y operativo sustancialmente más alto.
Pero no todo es maleza seca, porque lo que pone los pelos de punta es el dato de las fugas de gas LP.
El año pasado, el promedio era de menos de una salida al día; hoy, los bomberos están atendiendo dos reportes diarios.
En 20 días ya van 40 servicios, casi el doble de lo que atendieron en todo abril del año anterior.
Entre el sol quemante y las instalaciones de gas que parecen de mírame y no me toques, la ciudad es una bomba de tiempo que los muchachos de Araujo intentan desactivar todos los días.
Lo preocupante sobre estas salidas no es solo el gasto en combustible o el cansancio de los elementos, el verdadero peligro, y lo dice el Comandante con todas sus letras, es que el equipo esté ocupado apagando un montón de basura o un zacatal cuando se presente una emergencia donde vidas humanas o viviendas estén en riesgo real.
Si los tiempos de respuesta se prolongan porque las unidades están en la otra punta de la ciudad sofocando un fuego provocado por negligencia, el daño será mayor y, entonces sí, no habrá lamento que valga.
A ver si Protección Civil y la conciencia ciudadana logran enfriar un poco las cosas, porque a este paso, los Bomberos no van a ocupar agua, sino un milagro para terminar el mes.
Impresionantes resultaron las imágenes que mostraron un ataque de abejas en Culiacán que dejó a mujer herida con más de 200 picaduras y que fue reportada con estado de salud delicado.
La mujer, de nombre María de los Ángeles, de 59 años, fue auxiliada por los elementos de emergencias y se encuentra bajo observación médica tras el episodio extraordinario.
El ataque de los insectos ocurrió cuando la mujer transitaba por calles de la colonia Pemex.
Las imágenes mostraron a una mujer ya rendida ante un feroz enjambre que la envolvía.
Según Protección Civil el ataque fue reportado por la mañana, a las 09:00 horas, por lo que tuvieron que retirar un cajón de apicultura que representaba un peligro para los habitantes.
Y es que durante la inspección, también se detectaron más cajas al interior de una bodega cercana.
El hecho recordó la importancia de que haya medidas para tomarse para instalar un centro de apicultura y el peligro que representa estar en el lugar y momento equivocado.
FOUL! El Gobierno Federal recibió al Alto Comisionado de la ONU para colaborar en materia de desaparición de personas en México, pero eso sí: insistiendo en que ¡todavía rechazan las conclusiones de su informe!
Este lunes se realizó una reunión entre autoridades federales, estatales y agricultores sinaloenses con un objetivo que, en cualquier país con verdadera política agropecuaria, debería estar resuelto desde hace años: conocer cuánto cuesta producir una hectárea de maíz para, a partir de ahí, negociar un precio justo para su comercialización.
Lo preocupante no es la reunión. Lo preocupante es la razón de la reunión.
Resulta difícil de entender que quienes diseñan, administran y anuncian políticas públicas para el campo desconozcan algo tan elemental como los costos reales de producción.
Semilla, fertilizante, diésel, renta de maquinaria, agua, jornales, financiamiento, seguros, transporte y el riesgo permanente de depender del clima y del mercado.
Todo eso forma parte de una ecuación que los agricultores conocen de memoria porque la viven cada ciclo agrícola.
Hoy son los propios productores quienes tienen que sentarse frente a las autoridades para explicarles cuánto cuesta sembrar.
Tienen que llevar cuentas, facturas, números y argumentos para demostrar lo evidente: producir alimentos no es barato, ni sencillo, ni improvisado.
Pareciera absurdo que el Gobierno le pregunte al agricultor cuánto vale su esfuerzo cuando debería llegar a la mesa con ese diagnóstico hecho, actualizado y sustentado. Para eso existen dependencias, técnicos, estadísticas y presupuestos públicos.
Sinaloa no necesita funcionarios sorprendidos por los costos del campo. Necesita autoridades preparadas, sensibles y capaces de construir esquemas de comercialización que den certidumbre a quienes sostienen una parte fundamental de la alimentación nacional.
Porque mientras unos apenas descubren cuánto cuesta sembrar, otros llevan años arriesgándolo todo para cosechar.
Dicen que en Culiacán el calor no sólo se siente, se respira, y vaya que las cifras de los Bomberos le están dando la razón a esa sensación de que la ciudad se nos está quemando por los cuatro costados.
Resulta que, en apenas 20 días de abril, los tragahumo ya completaron la chamba de todo un mes del año pasado.
Llevan 238 salidas de emergencia, exactamente las mismas que registraron en los 30 días de abril de 2025, pero con un tercio del mes todavía por delante.
Así que, si usted siente que las sirenas no dejan de sonar, no es su imaginación; es la realidad de una ciudad que parece haber perdido el respeto al fuego.
El deporte favorito de algunos culichis parece ser prenderle fuego a la maleza o a la basura en los terrenos abandonados.
El comandante Efraín Araujo Zazueta trae los números en la mano y no mienten, ya que los servicios por incendios en lotes baldíos pasaron de 49 en todo el mes pasado a 62 en solo dos semanas y media.
Es el cuento de nunca acabar, el que alguien quiere limpiar el terreno por la vía rápida y termina movilizando máquinas, equipo y personal que terminan con un desgaste físico y operativo sustancialmente más alto.
Pero no todo es maleza seca, porque lo que pone los pelos de punta es el dato de las fugas de gas LP.
El año pasado, el promedio era de menos de una salida al día; hoy, los bomberos están atendiendo dos reportes diarios.
En 20 días ya van 40 servicios, casi el doble de lo que atendieron en todo abril del año anterior.
Entre el sol quemante y las instalaciones de gas que parecen de mírame y no me toques, la ciudad es una bomba de tiempo que los muchachos de Araujo intentan desactivar todos los días.
Lo preocupante sobre estas salidas no es solo el gasto en combustible o el cansancio de los elementos, el verdadero peligro, y lo dice el Comandante con todas sus letras, es que el equipo esté ocupado apagando un montón de basura o un zacatal cuando se presente una emergencia donde vidas humanas o viviendas estén en riesgo real.
Si los tiempos de respuesta se prolongan porque las unidades están en la otra punta de la ciudad sofocando un fuego provocado por negligencia, el daño será mayor y, entonces sí, no habrá lamento que valga.
A ver si Protección Civil y la conciencia ciudadana logran enfriar un poco las cosas, porque a este paso, los Bomberos no van a ocupar agua, sino un milagro para terminar el mes.
Impresionantes resultaron las imágenes que mostraron un ataque de abejas en Culiacán que dejó a mujer herida con más de 200 picaduras y que fue reportada con estado de salud delicado.
La mujer, de nombre María de los Ángeles, de 59 años, fue auxiliada por los elementos de emergencias y se encuentra bajo observación médica tras el episodio extraordinario.
El ataque de los insectos ocurrió cuando la mujer transitaba por calles de la colonia Pemex.
Las imágenes mostraron a una mujer ya rendida ante un feroz enjambre que la envolvía.
Según Protección Civil el ataque fue reportado por la mañana, a las 09:00 horas, por lo que tuvieron que retirar un cajón de apicultura que representaba un peligro para los habitantes.
Y es que durante la inspección, también se detectaron más cajas al interior de una bodega cercana.
El hecho recordó la importancia de que haya medidas para tomarse para instalar un centro de apicultura y el peligro que representa estar en el lugar y momento equivocado..
FOUL! El Gobierno Federal recibió al Alto Comisionado de la ONU para colaborar en materia de desaparición de personas en México, pero eso sí: insistiendo en que ¡todavía rechazan las conclusiones de su informe!