Malecón
La barbarie porteña
Una nueva jornada de violencia sacudió a Mazatlán en el lapso de unas cuantas horas, entre la noche del martes y la mañana y tarde de ayer miércoles, con el asesinato de dos mujeres y dos más lesionadas a balazos, en cuatro hechos de alto impacto en el puerto en menos de 24 horas.
El saldo de dos mujeres asesinadas, entre ellas una abogada penalista, además de una conocida maestra de teatro de la Universidad Autónoma de Sinaloa gravemente herida por proyectil de arma de fuego, marca un punto alarmante que sobrepasa la contabilidad de los casos. Cuatro ataques sucesivos no representan hechos aislados ni meros “ajustes de cuentas” descontextualizados; revelan la severa descomposición del tejido social y el nivel de impunidad que permea en la región.
Cuando la violencia alcanza a los profesionales del derecho y a los gestores de las artes y la educación, el mensaje implícito para la ciudadanía es devastador y le dice que ningún espacio ni perfil está a salvo.
Un golpe al ámbito penalista y otro al cultural y académico no es algo simple que podamos pasar de largo. Máxime que la cultura es uno de los pocos bastiones que aún sostienen la resistencia comunitaria frente al miedo.
La ocurrencia de estos episodios en una ventana de tiempo tan reducida pone en evidencia la inoperancia de los esquemas de prevención y nos habla de la urgencia de abordar la violencia de las balas contra las mujeres.
Lo que es un hecho es que la focalización de los ataques contra mujeres de distintos ámbitos profesionales evidencia fallas estructurales en las estrategias de seguridad, y las reacciones institucionales que se limitan a acordonar la escena y si acaso emitir comunicados de rutina ya no bastan para frenar la escalada.
El esclarecimiento de los hechos es ya una falacia, mientras que en cuanto a garantías reales para la vida cotidiana podría decirse que están en duda.
Mazatlán no puede ni debe resignarse a vivir bajo la sombra del terror. La agresión a sus mujeres, a sus profesionistas y a sus educadoras es una herida en el corazón del puerto turístico más importante de Sinaloa y de la región noroeste de México, que debería demandar una acción de estado inmediata.
Hoy viene Miguel Torruco a Mazatlán
Y precisamente en medio de la ola de violencia que todos los días registra Mazatlán, aún y con más de 13 mil elementos federales, más los estatales y municipales patrullando, hoy jueves 5 de noviembre estará en el puerto Miguel Torruco Garza, Subsecretario de Prevención de las Violencias del Gobierno de México.
El funcionario federal participará en las Jornadas de Paz y Desarme Voluntario que se realizarán en la cancha de futbol del gimnasio de la colonia Lomas del Ébano, una zona con alto índice de incidencia delictiva en la periferia del puerto.
El evento será de las 12:00 a las 16:00 horas, pero los funcionarios llegarán a la 14:00 horas, donde el Gobierno de Mazatlán y autoridades federales acercarán a las familias acciones de prevención de la violencia, convivencia y atención a las causas.
Habrá que ver qué le cuenta la Alcaldesa de Mazatlán Estrella Palacios a Torruco Garza sobre la violencia en el municipio, que por ejemplo ayer en menos de 18 horas dejó dos mujeres asesinadas (una de ellas abogada) y dos más lesionadas de bala (una de ellas maestra de teatro) en cuatro hechos diferentes, ocurridos entre las 21:00 horas del martes y las 17:00 del mediodía de ayer miércoles.
Precisamente en la colonia Lomas del Ébano se han registrado hechos de alto impacto recientemente, como el asesinato de una mujer el pasado 19 de octubre, y el hallazgo, el pasado 16 de octubre, de los cuerpos de dos hombres en avanzado estado de descomposición en un cerro de ese sector.
Los botones de auxilio, ¿tendrán auxilio?
¿Recuerda usted cuando anunciaron los botones de pánico para la ciudad de Culiacán? Había uno en el entronque de la avenida Álvaro Obregón y la continuación de la calle General Ángel Flores, hacia el poniente. ¿Usted estuvo en el Centro de la ciudad cuando se presentó alguna emergencia?, ¿presionó usted el botón?, ¿funcionó?, es decir, ¿hubo respuesta?
Lo decimos porque no recordamos algún caso en que los ciudadanos se hayan involucrado en este tipo de situaciones, más bien eran los policletos que andaban en la plazuela Obregón los que terminaban presionándolo o los del Palacio Municipal, que también había otro ahí.
Y es que ahora el Ayuntamiento de Culiacán anda muy lurio anunciando la instalación de 56 botones de auxilio para instalarse en la ciudad antes del mes de diciembre, además de otros 56 totems para colocar cámaras de videovigilancia también en el Centro de la ciudad.
Según la Presidenta Municipal interina de Culiacán, Ana Miriam Ramos Villarreal, los equipos tendrán cámaras de vigilancia y una iluminación morada para identificarse, y forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el Alcalde con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil.
Vaya, eso de estrategias de seguridad impulsadas por Juan de Dios nunca escuchamos hablar.
Lo que sí, es que cada vez que la ciudad entró en crisis, él tomaba el último vuelo del día y regresaba con un curso absurdo, pero nunca habló de estrategias de seguridad.
Ramos Villarreal explicó que cuando una persona presione el botón la alerta estará enlazada con las autoridades y corporaciones de seguridad para que acudan al lugar donde se solicite ayuda.
Que todavía no establece cuánto tiempo tardarán las corporaciones en atender los llamados de auxilio, pues continúan revisando los detalles técnicos y de coordinación.
Pues así en el panel leído todo suena muy bien, ahora sólo hace falta encontrar policías que hagan caso y respondan al llamado.
Seguridad y justicia también esperan a los diputados
Mientras Sinaloa enfrenta una de las crisis de seguridad más prolongadas de su historia reciente, el presupuesto para atenderla sigue sin estar a la altura del problema. El Consejo Estatal de Seguridad Pública plantea que se necesitan entre 4 mil y 5 mil millones de pesos adicionales para fortalecer las instituciones, pero la propuesta de incremento del 18 por ciento para 2027 apenas representaría unos 900 millones.
Sinaloa tiene un déficit de más de 4 mil policías estatales respecto al estándar nacional, las corporaciones municipales han perdido más de 2 mil integrantes en 16 años y la Fiscalía opera con alrededor de 430 agentes del Ministerio Público. El rezago no es nuevo, pero la crisis lo ha vuelto todavía más evidente.
Frente a este panorama, la pregunta es qué están haciendo los diputados para atender una de las necesidades más urgentes del estado. La discusión del presupuesto no debería reducirse a revisar porcentajes, repartir recursos o aprobar lo que envíe el Ejecutivo. Se necesita exigir, modificar y justificar cuánto dinero se destinará a resolver las carencias de seguridad y justicia.
Porque no se trata únicamente de contratar policías. También hacen falta mejores salarios, prestaciones, capacitación, equipamiento, infraestructura, ministerios públicos y capacidad de investigación. Son necesidades que llevan años acumulándose y que no se resolverán con incrementos marginales.
El comparativo del CESP es una llamada de atención: mientras Sinaloa destinó 2 mil 476.9 millones de pesos a su Secretaría de Seguridad Pública en 2026, Sonora asignó más de 5 mil millones, con una población prácticamente igual. La diferencia obliga a revisar qué lugar ocupa realmente la seguridad en las prioridades presupuestales del estado.
Los legisladores tendrán que demostrar si están dispuestos a discutir el problema de fondo o si nuevamente dejarán pasar un presupuesto sin exigir que responda a las dimensiones de la crisis. No basta con discursos de preocupación cuando las instituciones siguen arrastrando carencias que comprometen su capacidad de respuesta.
Sinaloa no necesita que sus diputados solamente levanten la mano para aprobar cifras; necesita que ejerzan su responsabilidad de fiscalizar, discutir y exigir recursos suficientes. Si la seguridad y la justicia son una prioridad, eso también debe reflejarse en las decisiones del Congreso, no solamente en las declaraciones de quienes advierten que el estado necesita más dinero.
¡FOUL!... La Gobernadora interina Graciela Domínguez Nava aseguró que la celebración de la edición 2026 de la Feria Ganadera en Culiacán sigue en pie... ¡pese al ataque armado en la fachada!