Después de los más de dos años de guerra que mantienen sometido a Sinaloa, la noche de este martes 15 de septiembre los sinaloenses se animaron a salir a festejar como lo hacían hace mucho el Día de la Independencia.
La ceremonia se realizó con mayor presencia de la esperada, pues aunque todavía existe la zozobra por salir de noche en la ciudad, sobre todo en Culiacán y Mazatlán, ambas sedes tuvieron buena asistencia.
Todavía el evento en Culiacán tuvo más que decir, pues hubo cambios significativos en el line up de sus aristas.
La primera fue una mala noticia que cayó como balde de agua fría a la organización, pues a media tarde tuvo que confirmar de manera formal la cancelación de uno de los artistas esperados, Álex Fernández, quien aseguró que no pudo llegar a Sinaloa porque se sintió enfermo durante su viaje.
El artista, hijo de Alejandro Fernández y nieto de Vicente Fernández, tomó la determinación de viajar directamente de Las Vegas, en los Estados Unidos, donde había estado en su último show, a Guadalajara, Jalisco, donde reside, para ser ingresado al hospital, según informó la organización.
La apuesta por presentar al heredero de la dinastía Fernández fue precisamente para darle un toque de festividad mexicana por la interpretación de su música vernácula.
Tras confirmar la cancelación, el Gobierno estatal anunció casi de inmediato al artista que supliría al cancelado, con Carolina Ross, y luego también la inclusión de Playa Limbo en la presentación del 90 Pop Tour.
En términos generales, el ambiente sí se notaba festivo, pues qué mexicano no se siente orgulloso de vivir con libertad sus fiestas patrias, aunque hoy tenga que volver a nuestra trágica realidad.
En Mazatlán se notó bien la presencia de gente en los festejos del Grito. Y aunque con mucha presencia militar y fuertes revisiones por parte de los elementos del Ejército Mexicano, los porteños se descolgaron un rato por la Plazuela República.
Y es que en el puerto no ha habido necesidad de cancelar las ceremonias del Grito los dos años anteriores, como sí ocurrió en Culiacán, pero pues este año seguro andaban los mazatlecos medio desconfiados, por los últimos hechos de violencia.
Pero con todo y todo, anoche sí acudieron a la celebración patria.
Rodolfo Valenzuela Sánchez todavía no decide si regresa al Congreso de Sinaloa, pero ya dejó claro que tampoco piensa cerrar ninguna puerta.
El Diputado local con licencia salió del proceso interno de Morena sin la coordinación estatal que buscaba y ahora, convenientemente, mantiene abiertas todas las rutas: regresar a su curul, buscar una Alcaldía o intentar brincar a San Lázaro.
La indefinición, por ahora, parece ser la estrategia.
Valenzuela dice que está analizando “qué es lo más coherente” para su proyecto político, mientras recuerda que fue elegido por la ciudadanía y que, ante el cambio de las coyunturas, podría retomar la responsabilidad que dejó temporalmente.
Pero también mira hacia adelante.
Alcaldía, diputación federal o diputación local: cualquiera puede ser el siguiente destino, dependiendo de las encuestas y de lo que Morena decida poner sobre la mesa.
Así que la licencia sigue vigente, pero la carrera política no se detiene.
Y mientras Morena termina de acomodar sus piezas rumbo a 2027, Valenzuela parece decidido a conservar todas las fichas posibles.
Realmente no hace mucha diferencia si está fuera o dentro del Congreso de Sinaloa, pues su ausencia ni se siente y eso debería preocuparle a él mismo.
El PAN cumplió 87 años y, de paso, reunió a buena parte de quienes podrían estar sentados en la misma mesa electoral en 2027.
Panistas, priistas y pasistas llegaron al festejo con discursos distintos, pero para la foto hasta parecían familia. Y ahí, entre acomodos y sonrisas, salió la pregunta que todos escucharon: “¿Y si sí?”.
Wendy Barajas no se anduvo con demasiadas vueltas. Desde la casa panista llamó a construir un frente común contra Morena. Mario Zamora aprovechó la invitación y levantó la mano. Dijo que está listo, que pone su hoja de vida sobre la mesa y que, si alguien está mejor posicionado, él lo acompaña. Muy democrático el asunto, faltaba más.
El PAS fue quien puso el freno pues Robespierre Lizárraga recordó que todavía no son los tiempos y que hablar de candidaturas desde ahora es faltarle al respeto a la gente. La ciudadanía, dijo, está preocupada por la inseguridad, la economía, la salud, las escuelas y los servicios públicos. No por saber quién quiere la silla.
El detalle es que el discurso de “todavía no” llegó justo en medio de una reunión donde ya se estaba hablando de 2027. Porque una cosa es no tener alianza y otra muy distinta es no estar pensando en ella. Y hoy, al menos, quedó claro que algunos ya están pensando bastante en serio.
No hay acuerdo, no hay candidatura común y el PAS dice que no está con nadie. Perfecto. Pero ya hubo foto, llamado público y hasta quien puso su nombre sobre la mesa. Para estas alturas, decir que todo es humo quizá sea concederle demasiado poco oxígeno a una conversación que ellos mismos ayudaron a encender.
También habrá que reconocerles que por lo menos ya sabemos que la candidatura común tiene aspirantes antes de tener candidatura común. Eso en la política sinaloense no es precisamente una novedad. Primero aparecen los nombres, luego las alianzas y después, si alcanza el tiempo, los argumentos.
Falta mucho para 2027 y falta todavía más para saber si todos los de la fotografía terminarán del mismo lado.
Por ahora, el PAN puso la mesa, el PRI ya se sentó y el PAS dice que todavía no va a pedir el menú. Pero cuando alguien pregunta “¿y si sí?” mientras se toma la foto, difícilmente está hablando del festejo de los 87 años.
¡FOUL!... La Secretaría de Salud confirmó que van 20 perritos afectados por el gusano barrenador... luego de que Sader dijera ¡que estaban preparados para la contingencia!