Malecón

El Centinela
26 febrero 2026

Las dos formas de ver las cosas

La noticia de la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum a territorio sinaloense entre viernes y sábado próximo ha provocado reacciones ya entre diferentes gremios, sobre todo de los productores.

El primero es el llamado a manifestación en Culiacán durante la visita de Sheinbaum por adeudos pendientes.

Esta convocatoria la hizo Campesinos Unidos, que lidera Baltazar Valdez, quien llamó a agricultores a protestar para exigir pagos pendientes a maiceros y trigueros.

La intención, según Valdez, es lograr una entrevista con la Mandataria federal para exponer presuntos incumplimientos en acuerdos firmados con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

El llamado es para todo el estado a sumarse a la movilización para exigir el cumplimiento de los compromisos establecidos.P

or otro lado, hay otro grupo de agricultores que han hecho un llamado pero no para manifestarse, sino para buscar una reunión con la Presidenta.

Por si usted no lo sabía, Sheinbaum visitará Mazatlán, San Ignacio y Culiacán, està última parada para dar el banderazo para la construcción hospital de especialidades del IMSS sobre la carretera a Imala.

El otro grupo que buscará la reunión para gestionar precio rentable es el de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa.

Según informó el presidente de la Caades, Jesús Alberto Rojo Plasencia, Sinaloa producirá alrededor de 4 millones de toneladas de maíz en 2026, con un costo estimado de 6 mil pesos por tonelada y la intención de sostener una reunión es plantear a la Presidenta la necesidad de apoyos complementarios para alcanzar rentabilidad.

Y es que el costo de producción que se ha estimado está cerca de los 6 mil pesos por tonelada.

La mala noticia es que el precio de mercado proyectado no garantiza márgenes suficientes para los productores y por ende la urgencia de plantear un esquema de apoyo complementario que permita cubrir costos y obtener utilidad.

A ver cómo les va a cada grupo en sus intenciones.


Bajo el sol... y bajo el protocolo

Dicen que el patriotismo calienta el pecho, pero el pasado martes calentó algo más que eso. Durante el acto conmemorativo del Día de la Bandera en el patio de Palacio de Gobierno de Sinaloa, el fervor cívico se desarrolló bajo un sol inclemente que no perdonó ni uniforme, ni boina, ni escolta escolar.

Ahí estaban, formados con disciplina, estudiantes de secundaria sosteniendo el lábaro patrio con la solemnidad que exige la fecha. También elementos militares cumpliendo con el protocolo. Todo muy marcial. Todo muy institucional. Todo muy expuesto al rayo directo.

El detalle es que el calendario marcaba febrero, pero el clima parecía decidido a ensayar para mayo. Y mientras los discursos fluían bajo sombra estratégica, al menos 10 menores y un elemento castrense comenzaron a resentir los efectos del calor.

Mareos, descompensaciones y escenas que poco tenían que ver con el orgullo patrio y mucho con la falta de previsión logística.

Versiones señalan que uno de los menores incluso tuvo que ser trasladado al Hospital Pediátrico de Sinaloa para recibir atención médica. Si esto se confirma, la imagen institucional se vuelve más incómoda que el propio sol del mediodía.

La pregunta es: ¿era necesario mantener a adolescentes formados durante tanto tiempo bajo exposición directa? ¿No había carpas suficientes? ¿Rotación? ¿Protocolos de hidratación? Porque si algo debería estar ensayado en eventos oficiales es precisamente el cuidado de quienes participan.

En el discurso se habló de respeto a los símbolos nacionales, de valores, de compromiso con la niñez y la juventud. Pero el respeto también se demuestra cuidando a quienes se invita a rendir honores. La patria se honra mejor cuando no se pone en riesgo a sus hijos.


Guasave: gobierna para pagar sueldos

Pues imagínate que tienes una casa donde casi todo tu sueldo se te va en pagarle a la gente que trabaja ahí... y ya si sobra algo, ves si compras comida o arreglas la tubería. Algo así está pasando en Guasave.

La Alcaldesa Cecilia Ramírez Montoya básicamente dijo que casi todo el presupuesto del municipio se va en nómina. O sea, el dinero alcanza perfecto... pero para pagarse entre ellos. Para lo demás, pues “muy ajustado”.

Según la explicación, todo empezó cuando Juan José Ríos se convirtió en municipio: bajaron los ingresos, pero los gastos,sobre todo los trabajadores y las obligaciones laborales, se quedaron igualitos. Como cuando alguien se muda de la casa pero te deja las deudas y los pagos pendientes.

Lo interesante es que la propia Alcaldesa reconoce que durante años se dieron bases sindicales sin pensar mucho en el futuro. O sea, primero se contrata, luego se ve cómo se paga.

Para ellos, dijo ahora la solución es recaudar más dinero y actualizar catastros.

Lo preocupante no es solo que el presupuesto esté apretado, sino lo que eso significa: menos dinero para servicios públicos, menos inversión, menos margen para mejorar la ciudad. Básicamente un gobierno que trabaja principalmente para mantenerse funcionando.

O sea, el Municipio no está quebrado... pero tampoco puede respirar.

Cuando un Ayuntamiento vive sólo para pagar su nómina,¿quién está trabajando realmente para los ciudadanos?


¡FOUL! Dice la Presidenta Municipal de Guasave, Cecilia Ramírez, que, además del territorio, Juan José Ríos les quitó mucho presupuesto... ¡Apenas alcanza para la nómina!