El Centinela
23 julio 2023

A nadie le extrañó que el viernes durante la audiencia inicial contra los funcionarios y ex funcionarios de la UAS hayan de nuevo diferido y aunque ya fueron puestos ante el juez el Rector Jesús Madueña Molina, el ex Rector Juan Eulogio Guerra y Héctor Melesio Cuén Díaz, junto al comité de adquisiciones de la Universidad, podrían conocer su acusación hasta el próximo 31 de agosto y el viernes ni siquiera se le pudo señalar las imputaciones a los señalados porque la defensa ahora sí que se agarra “hasta de las pestañas”.

Esta vez no acudieron dos de los señalados y también está el asunto de las carpetas de investigación, que es el arma que está utilizando la defensa de quienes ya deberían estar respondiendo por sus delitos que han generado un gran daño para la misma institución.

Según esto, los abogados defensores intentaron revocar el proceso debido a que sólo uno de los señalados tenía su copia de la carpeta de investigación, pero la Fiscalía ha dicho que si no las tienen es porque no quieren. Y acusó que sólo buscan retrasar el proceso, una práctica común.

Previo a la audiencia, otra vez se reunieron presuntos trabajadores de la UAS para manifestarse “pacíficamente”; de nuevo llegaron más de dos horas antes y esta vez fueron más cómodos, con hieleras, sillas de jardín, comida, bueno, como si estuvieran en el patio de sus casas.

Quien también madrugó fue el ex Rector, Juan Eulogio Guerra Liera, pues llegó con semblante tranquilo hora y media antes de la cita, declaró no sentirse perseguido por el Estado, casi como si desconociera lo que sucede alrededor de la Universidad, o como si no le preocupara, pero no es que lo desconozca realmente, sino es que desde reacciones pasadas Guerra Liera se ha desmarcado del grupo señalado y de sus prácticas de montar estos circos de “defensa de la autonomía”.

La entrada al Complejo de Seguridad en la que fue la audiencia estuvo custodiada por elementos de la Policía Estatal, que limitaron el acceso de vehículos, cosa que generó que empleados de Radio UAS les confrontaran verbalmente, pues no les dejaban ingresar en automóvil, igual que al resto, incluyendo a los medios de comunicación.

Madueña Molina llegó media hora antes, atendió a los medios apenas bajó de su camioneta y pasó unos minutos con los uaseños.

Aún con 15 elementos protegiendo la puerta del lobby, el acceso fue un caos, y aún con varios policías procesales cuidando los filtros de entrada a las salas, hubo “universitarios” que se colaron a la brava, incluso sin saber qué es una audiencia inicial, con tal de estar dentro y poder ocupar espacios de medios de comunicación.

Por si a alguien le podía sorprender, la familia Cuén Díaz se hizo presente para acompañar a Héctor Melesio Jr; los Cuén fueron recibidos entre aplausos, mientras que el ex Rector Cuén Ojeda denotó mucha prisa para ingresar a la sala, casi huyendo de una reportera que le buscaba.

Ya con la audiencia empezada, muchos universitarios quedaron bajo los rayos del sol dedicando ofensas al Gobernador Rocha Moya y a medios de comunicación, concretamente a esta casa editorial, al parecer lo de manifestación pacífica solo aplica con algunos, o en la UAS no entienden el concepto de paz, con “z”.

Con la audiencia finalizada, y luego de atender a medios en el lobby, Rector, ex Rector y otros funcionarios, además de la familia Cuén Díaz, estuvieron unos minutos en la explanada para compartir a los presentes lo ocurrido en la sala, y en cuestión de minutos desalojaron el lugar.

Con el asunto de las carpetas de investigación haciendo olas, o en la polémica, abogados de la UAS ya hasta andan pidiendo audiencias especiales porque una de las carpetas supuestamente no trae los folios requeridos, además que les agregaron documentos que no venían en las copias.

No sabríamos si esto de las audiencias especiales es posible pero habrá que checar qué tanto sería retrasar aún más el proceso.

Porque esto ya se convertiría en el vals eterno, mediático, y le apuestan al cansancio, o de plano a que vuelvan los estudiantes, maestros y trabajadores de las vacaciones a la UAS.

Algo se traen.

Al Congreso del Estado se le está acabando el tiempo y en octubre que inicie el tercer año legislativo podría no ser nada de lo que conocemos, puede que no se haya aprobado todo lo que algunos esperaban utilizar como capital político rumbo al 2024.

La semana que hoy inicia será la última de sesiones ordinarias del segundo periodo del segundo año legislativo, y no ha avanzado prácticamente nada de lo que se prometieron al inicio. Sí pasó la Ley de Educación Superior, pero de ahí para el real, implotó el Congreso y se desató el diablo, no nos referimos a Alejandro Higuera, sino al que repartió denuncias a diestra y siniestra contra funcionarios de la UAS, pleito que no ha cesado hasta la fecha, y por el contrario, solo se ha agravado.

Pareciera que eso no afectaría en el Congreso, pero sí. Desde febrero, y últimamente más acentuado, la bancada del Partido Sinaloense y la de Morena solamente se han dedicado a pelear en tribuna a la menor provocación, extendiendo hasta por dos horas la discusión por un tema que ni tiene qué ver con el Legislativo, como las marchas por la paz, encabezada por el fundador del PAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda, y por el Rector de la UAS, Jesús Madueña Molina.

Además, muy al estilo del PRI, Morena empezó a mayoritear al PAS para sacar de la congeladora los miles y miles de papeles de sus iniciativas, pero no precisamente para aprobarlas, sino para batearlas y sacarlas del campo. Y así un cuento de nunca acabar.

La última semana de sesiones ordinarias se antoja para que sean maratónicas, a modo de los diputados, sacar todo a última hora, lo que sea que ya esté dictaminado, pero no lo que planeaban: no hay reforma a la Ley Orgánica de la UAS y por lo visto, tampoco a la del Congreso.

Y para octubre podrían no regresar los mismos, entre la intención de Paola Gárate, líder del PRI, de querer correr de lo que le queda de partido a la bancada del tricolor en el Congreso, éstos pudieran volar a las negociaciones con los tintos, aunque los vemos más verdes, y no precisamente por inexperiencia. Así dejándole sus curules a sus suplentes.

Y en el caso de los morenos, pues ya sabemos que más de uno anda queriendo levantar la mano, entonces parecería que no quedará más que los suplentes saquen las reformas atoradas entre palabrerías y pleitos de politiquería, que al fin y al cabo, se solucionará cuando un partido u otro necesite ganar.