El Centinela
18 agosto 2026

La lluvia de este lunes no sólo dejó calles inundadas, vehículos varados y viviendas afectadas en Culiacán; también dejó al descubierto las deficiencias de un operativo preventivo que, al menos en la percepción de los ciudadanos, quedó muy por debajo de lo que una ciudad como la capital necesita.

Porque una cosa es que llueva de manera extraordinaria y otra muy distinta es que, ante un fenómeno meteorológico anunciado, la respuesta de las autoridades parezca llegar después de que el agua ya está encima.

Semáforos sin electricidad, vialidades completamente colapsadas, corrientes que hicieron imposible el tránsito y familias viendo cómo el agua ingresaba a sus viviendas fueron parte del panorama.

Y quizá uno de los puntos más cuestionables fue la comunicación preventiva.

¿Dónde estuvo la alerta clara para la población? ¿Se informó con suficiente anticipación qué zonas podían presentar mayores riesgos? ¿Se pidió a los ciudadanos evitar determinadas vialidades? ¿Se reforzó realmente la vigilancia en los puntos históricamente problemáticos?

La prevención no consiste únicamente en salir a rescatar personas cuando ya quedaron atrapadas en una corriente. Eso es respuesta a la emergencia. La prevención comienza mucho antes: con información oportuna, vigilancia, cierres de vialidades, coordinación entre dependencias y una estrategia que permita reducir los riesgos.

Culiacán conoce perfectamente sus puntos vulnerables. Cada temporada de lluvias se repiten los mismos sectores con inundaciones, los mismos cruceros que se vuelven intransitables y las mismas advertencias sobre no cruzar corrientes.

Entonces la pregunta es inevitable: ¿qué se hizo antes de que llegara la lluvia?

También habrá que revisar qué ocurrió con los semáforos y la infraestructura urbana. Porque cuando una ciudad se queda sin señalización en medio de una tormenta, el riesgo se multiplica: conductores atrapados, calles congestionadas y mayor posibilidad de accidentes.

Y mientras las autoridades hacen el recuento de daños, hay ciudadanos que tendrán que hacer otro recuento: el de sus muebles, vehículos, pertenencias y viviendas afectadas.

La lluvia puede ser impredecible en su intensidad, pero sus riesgos no son nuevos.

Lo que dejó esta jornada no debería quedarse solamente en fotografías de calles inundadas y videos de rescates. Debería convertirse en una revisión seria del protocolo de Protección Civil, de la coordinación entre autoridades y, sobre todo, de la manera en que se informa a la población.

Porque ante una emergencia, enterarse cuando el agua ya entró a la casa no es prevención.

Es llegar tarde.

Con la mano en la cintura, y sin tragar saliva, la diputada local por el Partido Revolucionario Institucional, y una de las figuras más visibles del tricolor en los últimos años, Paola Gárate Valenzuela, salió ayer a aclarar que efectivamente sí se registró en el Partido Acción Nacional para formar parte del proceso interno por la candidatura blanquiazul a la Gubernatura de Sinaloa.

La nota ya había sido medio mitote desde el fin de semana, porque no había muchos detalles del hecho claros, por lo que ya iniciada la semana se formalizó la noticia.

Lo peor es que el dirigente estatal del PRI, César Emiliano Gerardo Lugo, reconoció que la Legisladora nunca notificó formalmente al partido sobre sus intenciones y por lo que es cierto que se enteraron a través de los medios, como mucha raza carrilluda ya andaban diciendo desde antes.

Gerardo Lugo admitió que sí se le agüitó la alcachofa con el asunto, debido a que por la relevancia de la acción, por lo menos habría esperado una conversación con Paola, puesto que de hecho siente que dentro del tricolor hay muy buena relación y comunicación.

Tal parece que la estrategia, de quién sabe qué es lo que Paola pretendió hacer, se le acaba de cebar.

Y es que Paola ha hecho todo lo posible por mantenerse visible, como aparecer en documentales hablando sobre su experiencia durante las elecciones de 2021 y como fue privada de la libertad y amenazada para no operar durante la jornada del partido.

Sin embargo, seguramente por este movimiento tan desesperado, ya se dio cuenta que Paloma Sánchez y Mario Zamora están más amarrados que un tamal oaxaqueño en una disputa por la candidatura tricolor.

Lo extraño es que todavía no se había confirmado o descartado una alianza, pero la decisión de todos modos la dejaría en el partido más damnificado.

Eso en el análisis serio o de sentido común, lo otro es que, qué sinvergüenzada esa de andarse subiendo de raite a otros partidos, qué esperanza que los sagrados dinosaurios anduvieran pensando siquiera en esa posibilidad.

No cabe duda que de todo hay en la viña del Señor y que seguramente esto no es lo más bizarro que vamos a ver.

Qué mala estadística la que soltó ayer el director de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud estatal, Gerardo Kenny Inzunza Leyva, con eso de que Sinaloa suma 13 golpes de calor y dos defunciones durante 2026.

Muchas veces hasta de chiste hemos comentado cómo competimos con Ciudad Obregón y Hermosillo, en Sonora, o con Mexicali, en Baja California, de los lugares en donde más calor hace.

O jugando jugando que aguantamos mucho el calor, pero la verdad es que las condiciones cada vez son más peligrosas y los resultados lamentables.

El funcionario además informó que se han contabilizado 76 casos de agotamiento por calor y que aunque las cifras son menores a las del año pasado, las temperaturas registradas este año han sido más elevadas... y eso es justo lo que lo hace más peligroso.

Por eso se ha hecho un llamado a la población para que mantenga las medidas preventivas durante los periodos de temperaturas elevadas.

Pues el mutis de la Gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde ya llegó hasta cadena nacional, por no responder o no opinar sobre el ataque armado y asesinato de dos jóvenes frente al Palacio de Gobierno, sede de su propio despacho.

En algunas cadenas retomaron el video en el que destaca la insistencia de una reportera local preguntándole a la Mandataria sobre este singular hecho y la repercusión para la seguridad pública.

La respuesta o por lo menos la atención era importante, tomando en cuenta que se supone que este lugar siempre está fuertemente protegido y resulta que cuando hay un ataque armado ya no hay nadie que quiera salir a dar con los responsables, ya ni se diga a auxiliar a las víctima, mucho menos impedir la tragedia.

La actitud de la gobernante llamó la atención, deteniéndose sólo a responder preguntas a modo, ignorando a la reportera que cuestionaba sobre sus obligaciones en el que es el tema de Sinaloa desde hace dos años: la seguridad.

¿Tan difícil era salir a explicar qué pasó y cómo se reaccionó? O ya de plano recurrir a la vieja confiable de “lo lamentamos y ya se abrió una carpeta de investigación”. Pero ni eso. Una pena.

¡FOUL!... La Secretaría de Salud confirmó ayer que ya suman 489 casos de dengue en Sinaloa, y de esos ¡31 graves!

La lluvia de este lunes no sólo dejó calles inundadas, vehículos varados y viviendas afectadas en Culiacán; también dejó al descubierto las deficiencias de un operativo preventivo que, al menos en la percepción de los ciudadanos, quedó muy por debajo de lo que una ciudad como la capital necesita.

Porque una cosa es que llueva de manera extraordinaria y otra muy distinta es que, ante un fenómeno meteorológico anunciado, la respuesta de las autoridades parezca llegar después de que el agua ya está encima.

Semáforos sin electricidad, vialidades completamente colapsadas, corrientes que hicieron imposible el tránsito y familias viendo cómo el agua ingresaba a sus viviendas fueron parte del panorama.

Y quizá uno de los puntos más cuestionables fue la comunicación preventiva.

¿Dónde estuvo la alerta clara para la población? ¿Se informó con suficiente anticipación qué zonas podían presentar mayores riesgos? ¿Se pidió a los ciudadanos evitar determinadas vialidades? ¿Se reforzó realmente la vigilancia en los puntos históricamente problemáticos?

La prevención no consiste únicamente en salir a rescatar personas cuando ya quedaron atrapadas en una corriente. Eso es respuesta a la emergencia. La prevención comienza mucho antes: con información oportuna, vigilancia, cierres de vialidades, coordinación entre dependencias y una estrategia que permita reducir los riesgos.

Culiacán conoce perfectamente sus puntos vulnerables. Cada temporada de lluvias se repiten los mismos sectores con inundaciones, los mismos cruceros que se vuelven intransitables y las mismas advertencias sobre no cruzar corrientes.

Entonces la pregunta es inevitable: ¿qué se hizo antes de que llegara la lluvia?

También habrá que revisar qué ocurrió con los semáforos y la infraestructura urbana. Porque cuando una ciudad se queda sin señalización en medio de una tormenta, el riesgo se multiplica: conductores atrapados, calles congestionadas y mayor posibilidad de accidentes.

Y mientras las autoridades hacen el recuento de daños, hay ciudadanos que tendrán que hacer otro recuento: el de sus muebles, vehículos, pertenencias y viviendas afectadas.

La lluvia puede ser impredecible en su intensidad, pero sus riesgos no son nuevos.

Lo que dejó esta jornada no debería quedarse solamente en fotografías de calles inundadas y videos de rescates. Debería convertirse en una revisión seria del protocolo de Protección Civil, de la coordinación entre autoridades y, sobre todo, de la manera en que se informa a la población.

Porque ante una emergencia, enterarse cuando el agua ya entró a la casa no es prevención.

Es llegar tarde.

Con la mano en la cintura, y sin tragar saliva, la diputada local por el Partido Revolucionario Institucional, y una de las figuras más visibles del tricolor en los últimos años, Paola Gárate Valenzuela, salió ayer a aclarar que efectivamente sí se registró en el Partido Acción Nacional para formar parte del proceso interno por la candidatura blanquiazul a la Gubernatura de Sinaloa.

La nota ya había sido medio mitote desde el fin de semana, porque no había muchos detalles del hecho claros, por lo que ya iniciada la semana se formalizó la noticia.

Lo peor es que el dirigente estatal del PRI, César Emiliano Gerardo Lugo, reconoció que la Legisladora nunca notificó formalmente al partido sobre sus intenciones y por lo que es cierto que se enteraron a través de los medios, como mucha raza carrilluda ya andaban diciendo desde antes.

Gerardo Lugo admitió que sí se le agüitó la alcachofa con el asunto, debido a que por la relevancia de la acción, por lo menos habria esperado una conversación con Paola, puesto que de hecho siente que dentro del tricolor hay muy buena relación y comunicación.

Tal parece que la estrategia, de quién sabe qué es lo que Paola pretendió hacer, se le acaba de cebar.

Y es que Paola ha hecho todo lo posible por mantenerse visible, como aparecer en documentales hablando sobre su experiencia durante las elecciones de 2021 y como fue privada de la libertad y amenazada para no operar durante la jornada del partido.

Sin embargo, seguramente por este movimiento tan desesperado, ya se dio cuenta que Paloma Sánchez y Mario Zamora están más amarrados que un tamal oaxaqueño en una disputa por la candidatura tricolor.

Lo extraño es que todavía no se había confirmado o descartado una alianza, pero la decisión de todos modos la dejaría en el partido más damnificado.

Eso en el análisis serio o de sentido común, lo otro es que, qué sinvergüenzada esa de andarse subiendo de raite a otros partidos, qué esperanza que los sagrados dinosaurios anduvieran pensando siquiera en esa posibilidad.

No cabe duda que de todo hay en la viña del Señor y que seguramente esto no es lo más bizarro que vamos a ver.

Qué mala estadística la que soltó ayer el director de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud estatal, Gerardo Kenny Inzunza Leyva, con eso de que Sinaloa suma 13 golpes de calor y dos defunciones durante 2026.

Muchas veces hasta de chiste hemos comentado cómo competimos con Ciudad Obregón y Hermosillo, en Sonora, o con Mexicali, en Baja California, de los lugares en donde más calor hace.

O jugando jugando que aguantamos mucho el calor, pero la verdad es que las condiciones cada vez son más peligrosas y los resultados lamentables.

El funcionario además informó que se han contabilizado 76 casos de agotamiento por calor y que aunque las cifras son menores a las del año pasado, las temperaturas registradas este año han sido más elevadas... y eso es justo lo que lo hace más peligroso.

Por eso se ha hecho un llamado a la población para que mantenga las medidas preventivas durante los periodos de temperaturas elevadas.

Pues el mutis de la Gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde ya llegó hasta cadena nacional, por no responder o no opinar sobre el ataque armado y asesinato de dos jóvenes frente al Palacio de Gobierno, sede de su propio despacho.

En algunas cadenas retomaron el video en el que destaca la insistencia de una reportera local preguntándole a la Mandataria sobre este singular hecho y la repercusión para la seguridad pública.

La respuesta o por lo menos la atención era importante, tomando en cuenta que se supone que este lugar siempre está fuertemente protegido y resulta que cuando hay un ataque armado ya no hay nadie que quiera salir a dar con los responsables, ya ni se diga a auxiliar a las víctima, mucho menos impedir la tragedia.

La actitud de la gobernante llamó la atención, deteniéndose sólo a responder preguntas a modo, ignorando a la reportera que cuestionaba sobre sus obligaciones en el que es el tema de Sinaloa desde hace dos años: la seguridad.

¿Tan difícil era salir a explicar qué pasó y cómo se reaccionó? O ya de plano recurrir a la vieja confiable de “lo lamentamos y ya se abrió una carpeta de investigación”. Pero ni eso. Una pena.

¡FOUL!... La Secretaría de Salud confirmó ayer que ya suman 489 casos de dengue en Sinaloa, y de esos ¡31 graves!