Malecón

El Centinela
24 febrero 2026

Operación Tetris en la UAS

¡A darle, que es mole de olla! y en la máxima casa de estudios, el mole resultó ser una receta de austeridad forzada que a más de uno le va a caer pesada.

Resulta que el Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa se presentó ante el Consejo Universitario con el discurso de la reingeniería, que significa: No hay dinero y vamos a tener que amontonarnos.

La nueva moda en la UAS es la compactación y dice el Rector que para bajarle a la burocracia y al gasto, van a fusionar escuelas como si fueran piezas de Tetris.

Por ejemplo, en Humanidades, donde antes había cuatro unidades académicas, ahora solo quedará una, en Artes pasan de dos a una, y en Ciencias Naturales de tres a una sola unidad.

Todo sea por el ahorro, aunque falta ver si esa unidad no termina en un amontonamiento que afecte la calidad de las clases, por más que juren que no será así.

Lo que sí quedó claro es que las finanzas universitarias están más rojas que un examen reprobado.

El cierre de año fue difícil porque, según el Rector, no llegó ni un peso de apoyo extraordinario. ¿La solución? dejar de pagarle al Servicio de Administración Tributaria, al Instituto Mexicano Servicios Social y al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, y pedirle prestado al Gobierno del Estado para poder sacar los aguinaldos.

Pero lo más sorprendente es el optimismo oficial, ya que aseguran que el 90 por ciento de los trabajadores está feliz y solidario con esta reingeniería.

Habrá que preguntarles a esos trabajadores si de verdad están tan contentos con el retraso en el pago de sus quincenas y con el recorte del 10 por ciento en el gasto operativo de sus escuelas.

Dice el Rector que la gente ha sido muy solidaria, pero en la calle el sentimiento suele ser distinto cuando el bolsillo empieza a flaquear.

Versiones encontradas

En materia de seguridad, la coordinación no solo debe ser operativa, también discursiva. Y esta vez, las declaraciones públicas dejaron más dudas que certezas.

El Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Óscar Rentería Schazarino, admitió que se sospecha de un posible vínculo entre grupos criminales sinaloenses y el Cártel Jalisco Nueva Generación tras los bloqueos registrados el domingo, luego de la presunta caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.

Pero desde la Federación la postura fue otra.

El delegado de la Fiscalía General de la República en Sinaloa, Efraín Gastélum Padilla, fue enfático: no existen datos que permitan concluir que los bloqueos en la entidad estén relacionados con la supuesta caída del líder del CJNG.

Ahí está la contradicción.

Mientras Seguridad estatal habla de sospechas y posibles vínculos, la FGR descarta tener elementos que respalden esa línea. Uno plantea una hipótesis; el otro exige evidencia.

En un tema tan delicado como la seguridad, las diferencias de criterio no son menores. Porque cuando las autoridades no comunican con la misma claridad, o bajo el mismo estándar, el mensaje que recibe la ciudadanía es confuso.

¿Es una línea de investigación formal o solo una suposición?

¿Hay coordinación real entre instancias o cada quien fija postura por separado?

En tiempos donde la credibilidad institucional es clave, las versiones encontradas no ayudan. Y menos cuando se trata de explicar hechos que alteraron la tranquilidad pública.

Porque si algo necesita la seguridad, además de operativos, es coherencia.

Pacificar Culiacán, un reto compartido

La idea de que la pacificación es condición para recuperar la economía en Culiacán deja una reflexión que va más allá de lo empresarial.

Al final, sin seguridad es imposible que cualquier actividad prospere: se frenan inversiones, se afecta la vida diaria y se debilita la confianza de la gente en su propio entorno.

Pensar que la sociedad debe involucrarse en la solución habla de corresponsabilidad y de la necesidad de reconstruir el tejido social desde lo comunitario, desde la participación y el compromiso colectivo.

Sin embargo, también surge una pregunta necesaria sobre los límites de esa responsabilidad.

La participación ciudadana es fundamental, pero la garantía de seguridad sigue siendo una función central del Estado.

El verdadero reto parece estar en equilibrar ambos esfuerzos sin trasladar completamente el peso hacia un solo lado.

En el fondo, la reflexión apunta a algo más profundo: el tipo de ciudad que se quiere construir y el futuro que se busca para las nuevas generaciones.

Hablar de pacificación no es solo hablar de orden público, sino de bienestar, confianza social y calidad de vida.

Otro periodo para Zavala

Pues resulta que sin hacer mucho ruido, la dirigente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo delegación Culiacán, Guadalupe Zavala Yamaguchi, resultó reelecta para un nuevo periodo en el cargo durante el periodo 2026-2027.

La decisión gremial se tomó respaldada en una jornada electoral, que encabezó Zavala al obtener 207 votos en la asamblea celebrada este martes.

La noticia no parece una sorpresa luego de que la dirigente había anunciado con mucha anticipación su intención y que las otras planillas no terminaron de conectar con el gremio.

La gestión de Zavala ha sido polémica, pues por un lado se le ha visto muy activa en eventos y programas oficiales con beneficios directos para sus agremiados y, por el otro, ha sido criticada por alinearse demasiado a la narrativa gubernamental, precisamente en un momento en que el comercio de Culiacán la pasa muy mal y se esperaría que la cámara sea más contrapeso.

Los tiempos seguirán duros para los negocios en la capital y se sabrá pronto si la reelección en Canaco será un acierto para los comerciantes o tendrán que rascarse con sus uñas ante la adversidad.

¡FOUL! El Secretario de Seguridad de Ahome, Carlos Francisco Rodríguez, no le anduvo jugando al policía chino y anunció que se reforzó la seguridad tras la caída de “El Mencho”... pero en el Gobierno del Estado eso no es ni tema.