Vaya estampa la que se vivió este 10 de mayo en los panteones de nuestra capital sinaloense.
Lo que debería ser una jornada de puras flores y recuerdos terminó pareciendo más un despliegue de zona de guerra para poder llevarle una veladora a mamá, los culiacanenses tuvieron que desfilar ante la Guardia Nacional, la Sedena, la Policía Estatal y la Municipal.
Dice el dicho que madre sólo hay una, pero parece que para cuidarla en su descanso eterno se necesita a todo el Ejército Mexicano.
Resulta paradójico y hasta un tanto triste que las familias terminen dándole las gracias a los militares por dejarlas estar un rato a gusto.
La realidad nos pega en la cara cuando los ciudadanos confiesan que ya no salen de noche por el peligro y que viven estresados por tanta muerte.
Agradecer la vigilancia es el síntoma de una ciudad que ha perdido la tranquilidad ya que la gente se siente segura en el panteón solo porque hay un rifle en cada esquina.
El Ayuntamiento sacó pecho presumiendo que desde marzo andan arañando la hojarasca y que sacaron 14 toneladas de basura a la semana.
¡Qué eficiencia! Lástima que la realidad de los visitantes tenga otros datos porque no se anduvo con rodeos al decir que el panteón está como siempre, igual de sucio.
Y ni hablemos del agua, porque mientras la autoridad jura que las pipas andan al cien, los ciudadanos se toparon con pilas de agua cochina o, de plano, con que brillaba por su ausencia.
Al final, el reporte oficial es de saldo blanco, claro, si descontamos un par de golpes de calor atendidos por la Cruz Roja por el sol que no perdona.
Entre las 6 mil personas en el 21 de Marzo y las 5 mil en el Civil, quedó claro que la tradición pesa más que la inseguridad, pero también quedó claro que a nuestras autoridades les falta mucho para que la limpieza y los servicios básicos estén a la altura de la devoción de los sinaloenses.
Los temas del calor y la sequía por primera vez desde hace mucho tiempo no serán protagonistas en esta próxima temporada de lluvias, más bien al parecer reinarán las buenas noticias.
La semana pasada ya hubo algunos automovilistas que reportaron lloviznas durante la mañana por la carretera libre entre Elota y Culiacán.
Y ahora es Protección Civil estatal que confirmó que las primeras lluvias en Sinaloa podrían llegar después de la primera quincena de mayo.
El director del organismo de emergencias, Roy Navarrete, señaló que de hecho los pronósticos vislumbran una temporada favorable para precipitaciones y ciclones, aunque la onda de calor continuará durante los próximos días.
La explicación para las lluvias, que justo en estas fechas es cuando inicia la temporada de huracanes, es que las temperaturas del mar en el Pacífico mexicano y en el Golfo de California se encuentran inusualmente elevadas.
Lo curioso es que según Navarrete, estos niveles no se observaban desde hace más de 140 años. ¡Ay, nanita!
Pese al berrinche que se aventó el Embajador de los Estados Unidos, Ron Johnson, durante su visita a Topolobampo por la parapetada ceremonia de inicio de obras de la planta Mexinol, el titular de la Secretaría de Economía estatal y ajonjolí de todos los moles, Feliciano Castro Meléndrez, confirmó que la compañía americana mantiene su inversión en el puerto norteño.
El acto, reventado por el organismo civil Aqui No, que se opone al proyecto del Polo de Desarrollo al decir que no fueron considerados pese a ser los primeros en recibir los impactos, es un parteaguas histórico para lo político y diplomático de Sinaloa.
Y es que tras el intento de los activistas de impedir la ceremonia, con presencia del entonces Gobernador Rubén Rocha Moya, el acto terminó por celebrarse en un salón privado de un hotel en Los Mochis.
En su mensaje, Johnson le puso el cascabel al gato al destacar que el sector privado requiere certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción para que las inversiones, como la de 3 mil 300 millones de dólares de Mexinol, prosperen.
Luego de los hechos y el mensaje, fue cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó sobre las acusaciones contra Rocha Moya, el Senador Enrique Inzunza, el Alcalde Juan de Dios Gámez, y otros siete funcionarios, ex funcionarios, mandos y ex mandos policiales sinaloenses.
Después de las convulsiones en Sinaloa, según Castro Meléndrez la planta de metanol en Topolobampo seguirá adelante pese a las protestas y no enfrenta ningún problema legal.
También recalcó que la planta no contaminará y operará con gas natural, por lo que tendrá bajas emisiones de carbono.
Y lo que son las cosas del destino, que debido a las obras de ampliación del Malecón, que ya van bien en serio en las inmediaciones del Congreso del Estado, tendrán que reubicar el reloj floral de 290 mil pesos que la mayoría ubicaba como una de las obras más emblemáticas de los gobiernos de Juan de Dios Gámez Mendivil.
Y ocurre justamente apenas una semana después de que “Juande” solicitó licencia de su cargo de Presidente Municipal, o como muchos dicen “se peló como Baltazar”, luego de ser acusado por autoridades estadounidenses junto a Rocha Moya y otros ocho, supuestamente por involucrarse en acciones con el Cártel de Sinaloa.
La raza de huesos viejos recordará que hace un par de décadas, los gobernantes, ya sea del estado o locales, dejaban obras insignias, algunas muy costosas u otras solo vistosas, como fuentes.
Imagínese, que una vez al equipo del ex Alcalde de Culiacán Gustavo Guerrero Ramos se le ocurrió quitar el monumento a Emiliano Zapata, conocida como El Caballito, para poner una fuente para dejar como recuerdo de su gobierno.
Obvio que no duró, no como el par vial del “Cholo” Sergio Torres.
¿Ustedes se acuerdan de alguna otra obra?
¡FOUL!... El Partido Sinaloense rompió el silencio después de casi dos años del asesinato de Cuén, su fundador; ahora sí, dicen, que la sociedad “ya no puede vivir entre dudas y temores...”.