A siete años del crimen, se asoma condena contra responsable en caso Trejo Espinal
La familia de Humberto, asesinado en enero de 2019, informó que luego de permanecer cinco años “congelado” en tribunales, el juicio se enfila hacia su conclusión
CULIACÁN. _ Humberto Trejo Espinal fue asesinado el 25 de enero de 2019, llevado bajo engaños a una zona enmontada en La Primavera, donde lo acribillaron a tiros.
A siete años de haberse cometido su asesinato, el caso se enfila hacia la etapa en la que buscarán la sentencia condenatoria contra Iván Alejandro, alias “El Borre”, presunto responsable del crimen.
Entre los motivos de la justicia retardada, acusaron familiares, es que permaneció “congelado” casi cinco años en tribunales, debido a recursos de amparo que presentó la defensa del acusado.
La familia de Humberto, encabezada por su padre homónimo y su madre Natividad, informó ante medios de comunicación que este jueves 19 de febrero de 2026 comenzará lo que sería la última etapa del proceso judicial.
“Fueron cinco años de espera, de angustias, de decir “¿qué va a pasar?”, pero no perdimos la fe y seguimos preguntando, siempre dándole seguimiento a esos resultados”, declaró Humberto senior.
El caso Trejo Espinal se remonta al 2019, cuando Iván Alejandro llamó en reiteraras ocasiones a Humberto, para pedirle auxilio por un accidente vial que sufrió en la colonia Las Quintas.
Humberto atendió y apoyó a Iván quien, bajo engaños, lo dirigió hacia una zona enmontada en La Primavera, al sur de Culiacán, donde lo obligó a bajar de su vehículo y le disparó al menos en siete ocasiones: lo hirió dos veces en la espalda, luego un disparo de frente, tres más cuando cayó de rodillas y un último tiro cuando ya estaba tendido boca arriba.
Después, Iván Alejandro arrastró el cuerpo de su víctima por unos 12 metros, subió al vehículo de Humberto y lo dejó abandonado en estacionamiento de una plaza comercial, esto último captado por cámaras de seguridad.
“Lo que estamos es reafirmando que este tipo de casos no se pueden dejar pasar, no puede claudicar uno y dejar que sigan haciendo.”, sostuvo el padre de Humberto.
Además de las trabas legales, la familia Trejo Espinal reclamó una serie de adversidades como amenazas en el transcurso del procedimiento.
Sumado a las complejidades legales del caso, apuntan, enfrentaron los estragos psicológicos tanto del homicidio de su hijo como las amenazas denunciadas.
“Lo más difícil es poder seguirle adelante a pesar de sentirte agredida, amenazada, amedrentada. Yo dije ‘¿cómo? El muerto es mi hijo, ¿cómo por qué se dañaron?”, señaló Natividad madre de Humberto.
“Me pusieron un escolta y hasta el día de hoy son pocos los días que yo me puedo dormir a las 3 de la mañana. Siempre estoy en una alerta”.