Se 'juegan' la vida frente a Pradera Dorada
""Córrele porque nos atropellan", advierte un estudiante a otro mientras aceleran el paso para no ser embestidos por los automóviles, que sin medir la velocidad pasan a exceso de velocidad sobre la Avenida Manuel J. Clouthier, frente al Fraccionamient"
Yesenia Zermeño
MAZATLÁN._ "Córrele porque nos atropellan", advierte un estudiante a otro mientras aceleran el paso para no ser embestidos por los automóviles, que sin medir la velocidad pasan a exceso de velocidad sobre la Avenida Manuel J. Clouthier, frente al Fraccionamiento Pradera Dorada.
Este punto es uno de los más peligrosos, apenas el pasado domingo fue testigo de cómo una camioneta le arrolló la vida a una menor de 15 años.
Un guante de plástico yace en el pavimento, que sigiloso despide el olor a sangre a través de las huellas del lamentable accidente.
El cenotafio de Eva Arreola, que también murió arrollada el pasado mes de julio, pareciera mirar las huellas que dejó sobre el asfalto la pequeña Kimberly, uno a escasos metros del otro.
El área, entre el panteón de la Genaro Estrada y el ejido El Conchi es de respeto tanto para peatones como para automovilistas.
Carencia de iluminación, paraderos y señalización vial convierte a este tramo en un peligro latente, que pese a los accidentes y muertes, la autoridad poco ha hecho al respecto.
"En la noche es la boca del lobo, hay lámparas, pero no prenden, quisiera que por aquí viviera un funcionario a ver si no van a actuar, ya van dos personas que mueren, ni Felton ni el Gobernador se paran por aquí", dijo Esperanza Valdés, vecino del asentamiento.
Reductores de velocidad se localizan afuera de la Universidad Politécnica de Sinaloa pero resultan insuficientes.
El camino estrecho, que se combina con una amenazadora curva desarman a los transeúntes, al dejarlos expuestos y sin mayor oportunidad, que caminar sobre la carretera.
"Ese día me tocó ver todo, la muchacha venía acompañada de gente, y el carro la atropelló, porque no hay por dónde cruzar, cuando te baja el camión quedas sobre la carretera, no hay para dónde hacerte, y aquí no es parada, es frente a la universidad, pero los camiones no hacen caso, por eso van dos muertes en tan poco tiempo", señaló una de las vendedoras de viviendas de este fraccionamiento.
Apenas el pasado 4 de julio Pradera Dorada se vistió de luto cuando un urbano le arrebató la vida a una vecina de 50 años, dejando lesionada a su hija, tras embestir a ambas.
Y el pasado 7 de septiembre, Kimberly Berenice "N", de 15 años perdió la vida casi instantáneamente, después de volar casi 10 metros al ser arrollada por una camioneta al intentar cruzar la vialidad.
Cientos de personas se juegan la vida cada vez que piden la parada... pese a las muertes de este par de mujeres nada se ha hecho, mientras los vecinos se preguntan qué más falta para frenar esta ola de accidentes.
PARA RECORDAR
4 de julio
Eva Arreola, de 50 años, pierde la vida después de ser atropellada por un camión urbano, en la avenida Manuel J. Clouthier, a la altura del fraccionamiento Pradera Dorada, mientras su hija es llevada al hospital por severas lesiones, que hoy la mantienen aún en cama.
7 de septiembre
Kimberly Berenice "N", de 15 años, pierde la vida al ser atropellada por Nissan, X-trail de color azul, cuyo conductor se da a la fuga, la menor muere casi de forma instantánea al intentar cruzar la avenida.