Señalan a un hombre por disparar contra tres perros en Ahome; uno murió y dos sobrevivieron heridos
Habitantes señalan como presunto responsable a Paúl “N”, hijo de una figura política del norte del estado, tras ingresar a un predio en el ejido Jesús García. Ciudadanos exigen una investigación sin impunidad
AHOME. _ Un perro murió y dos más resultaron heridos tras ataque a balazos en el Valle del Carrizo; señalan a un presunto responsable
Un nuevo caso de presunto maltrato animal ha generado indignación entre habitantes del municipio de Ahome, luego de que un hombre presuntamente disparara contra tres perros en las inmediaciones del ejido Jesús García, en la sindicatura del Valle del Carrizo. Uno de los canes murió y los otros dos resultaron con heridas de gravedad.
De acuerdo con versiones de vecinos, el presunto responsable fue identificado como Paul “N”, residente de la comunidad e hijo de una conocida figura política del norte de Sinaloa, situación que ha intensificado las exigencias ciudadanas para que el caso sea investigado sin favoritismos ni impunidad.
Según los testimonios recabados en el lugar, los hechos ocurrieron la noche del jueves 23 de julio, cuando los tres perros ingresaron al predio del señalado. Presuntamente, el hombre entró a su vivienda, tomó un arma de fuego y posteriormente disparó contra los animales.
Uno de los perros murió en el sitio tras recibir un impacto de bala en el tórax, mientras que los otros dos sobrevivieron con lesiones de gravedad en el abdomen.
Al escuchar las detonaciones, los propietarios de los animales solicitaron auxilio a través del número de emergencias 911. Minutos después, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Ahome acudieron al lugar para atender el reporte, recabar información e iniciar las actuaciones correspondientes.
Tras el hecho, habitantes de la comunidad y defensores de los derechos de los animales condenaron el ataque y exigieron a la Fiscalía General del Estado integrar la carpeta de investigación con apego a la ley, sin privilegios, para que, en caso de acreditarse la responsabilidad, el presunto agresor enfrente las consecuencias legales por el delito de maltrato animal.