Coronavirus no se transmite por superficies. Dejemos de abusar de los desinfectantes

    La única forma en que te protegerás del coronavirus es con una adecuada higiene, uso de cubrebocas y distanciamiento social, así como la vacunación.

    Cuando recién inició la pandemia de SARS-CoV-2 fui al supermercado decidido a no escatimar en productos de limpieza. Mi tragedia fue, que los aerosoles desinfectantes se habían agotado (así como el papel sanitario).

    A finales de marzo de 2020, un estudio confirmó que el coronavirus podía persistir en superficies de plástico y acero inoxidable por días. Este trabajo desencadenó una histeria mediática y social que terminó en una obsesión por desinfectar desde los picaportes y el mandado del súper, hasta la suela de los zapatos (los tapetes sanitarios son una ridiculez).

    Aunque el virus se puede encontrar en distintas superficies en forma de RNA viral, este material viral no tiene la capacidad de infectar células.

    Con el paso del tiempo, los reportes de Covid-19 empezaron a elevarse en Sinaloa. Todos empezamos a utilizar el desinfectante en gel para toda actividad diaria, y era relativamente común avistar a uno que otro individuo utilizando guantes de látex para evitar el contacto con superficies.

    Para mayo del mismo año, la OMS y otras agencias sanitarias empezaron a recomendar que se desinfectaran lugares como autobuses, iglesias, casas, y tiendas. El negocio de la manufactura, venta, y aplicación de desinfectantes empezó a despegar y a volverse un negocio muy lucrativo.

    Conforme la evidencia empezó a acumularse a lo largo de esta pandemia, el entendimiento científico sobre este virus cambió. El grueso de los estudios e investigaciones científicas apuntan a que la transmisión del coronavirus ocurre exclusivamente cuando una persona infectada libera gotas respiratorias en forma de aerosol cuando habla, tose, o respira, y que haya una persona cerca para ser infectada al inhalar dichas gotas respiratorias.

    Dado que es más sencillo y barato limpiar superficies que mejorar la ventilación, así como por el hecho de que la gente espera esos protocolos de desinfección, los gobiernos, compañías, e individuos siguen invirtiendo grandes cantidades de tiempo y dinero en las labores de desinfección.

    Poner el súper y el mandado en cuarentena, o desinfectar toda superficie que se encuentre a la vista es una exageración. No solo es trabajo extra, sino que también es trabajo en vano.

    El uso excesivo de desinfectantes resulta costoso, no solo para el bolsillo, sino que también daña tu cuerpo y el medio ambiente.

    La única forma en que te protegerás del coronavirus es con una adecuada higiene, uso de cubrebocas y distanciamiento social, así como la vacunación.

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