Desdibujados PRI, PAN y PRD en la campaña.
Hay candidato, ¿pero también hay partidos?

OBSERVATORIO
16/04/2021
    Aquí y donde sea el voto es de quien lo trabaja. El PRI y PAN no son principiantes en la lid electoral y no únicamente saben cómo hacerlo sino también han pagado consecuencias por creer que es factible colocar ofertas de gobierno desde la mentalidad de los brazos caídos.

    A diferencia de Rubén Rocha Moya a cuya campaña se le tatúa la marca del Partido Sinaloense, en el caso de Mario Zamora Gastélum no se ve el trabajo de respaldo que estén haciendo las tres siglas políticas que integran la coalición Va por Sinaloa, dejándole al candidato todo el esfuerzo tendiente a obtener mayoría de votos. El aspirante priista necesita a panistas y perredistas no tanto como acompañantes pasivos sino como tenaces aportadores de ideas, activismo y por supuesto de sufragios.

    En unos días más los dos punteros de la contienda para relevar en el cargo a Quirino Ordaz Coppel estarán en la pelea palmo a palmo por la intención del voto, en ese lapso definitivo en que cualquier pestañeo de desidia le puede costar la elección a uno u otro. Después de eso será muy tarde para que los candidatos y los partidos que los arropan se lamenten de lo que no supieron o no quisieron hacer bien.

    En el caso de los partidos que acompañan a Mario Zamora deben revivir las experiencias recientes que les demostraron que los cargos de elección popular se ganan con la tenacidad política llevada al límite de las fuerzas disponibles. Acción Nacional perdió la elección de Gobernador en 2004 porque el albiazul se quedó esperando en los escritorios de sus liderazgos que Heriberto Félix Guerra realizara solitario las tareas de seducción del voto, financiamiento de la campaña y creación de la estructura territorial, siendo derrotado en la votación con la diferencia de un punto porcentual frente al priista Jesús Aguilar Padilla.

    En 2010 fue el PRI el que habría desdeñado la lección de que los triunfos electorales no los hace una sola persona sino todo un conjunto de voluntades, belicosidades y creatividades. El partido tricolor se sentó en la banca de los confiados aguardando pacientemente que el poder económico y la respuesta a la contracampaña cayera sobre la espalda de Jesús Vizcarra Calderón, quien a pesar del enorme tesón individual sucumbió ante la ventaja de 60 mil votos que le sacó Mario López Valdez gracias a un misil político disparado en el momento correcto.

    Pero el PRI y el PAN están cometiendo los mismos errores del pasado al acuartelarse en sus oficinas estatales para ver transcurrir, desde el balcón, el agotador periplo que desarrolla Mario Zamora. A pesar de que este candidato a Gobernador no ocupa damas de compañía sino trabajo en el territorio y los war rooms, resulta imperceptible lo que hacen el Revolucionario Institucional y Acción Nacional con miras a lograr buenos resultados el 6 de junio.

    Lo que se ve hasta ahora es que a Mario Zamora se le da la propuesta y ha lanzado planteamientos interesantes como la iniciativa #10de10 en materia de transparencia, la creación de una financiera para reactivar la economía de la mediana y pequeña empresa, crear la Secretaría de la Familia para atacar desde el hogar la problemática social y restablecer los apoyos a sectores productivos prioritarios como la agricultura y la pesca. Sin embargo, ha tenido que distraerse en responder el fuego que le llega desde la alianza entre Morena y PAS.

    Desde el frente contrario se nota mucho que la campaña de Rubén Rocha corre sobre la estructura del Partido Sinaloense y que la presencia de Héctor Melesio Cuén le ofrece el aliento de la maquinaria electoral pasista de la cual carece Morena. En los actos públicos, en la comunicación política e inclusive en la agenda del badiraguatense está sobredimensionada la presencia del PAS y reducido a ras de lo insignificante el activismo de Morena.

    ¿Pero qué pasa en la estrategia del bloque Va por Sinaloa? Mientras PRI, PAN y PRD desvanecen en el proselitismo de Mario Zamora, sin entrarle de lleno a la guerra por los votos, crece la impresión de que se han echado a dormir encima de los laureles sin tener siquiera motivos para el sesteo sobre las guirnaldas. Los tres partidos de la coalición que acompaña al mochitense cuentan con cuadros, experiencia en la conquista de adeptos y conocimiento de tácticas de contraofensiva electoral, sin embargo, las han de haber guardado en el cajón de los cachivaches inservibles.

    Tampoco se trata de que a Zamora le pinten en la frente los logotipos de los partidos aliados o que los líderes de éstos le pongan marca personal para salir en todas las fotos y videos de la campaña. Lo que desata inquietudes es que en los frentes de batalla que deben operar el PRI, PAN y PRD se ven las trincheras vacías y eso le da lugar a la conjetura de la retaguardia descuidada. Nomás eso y no es poca cosa.

    Aquí y donde sea el voto es de quien lo trabaja. El PRI y PAN no son principiantes en la lid electoral y no únicamente saben cómo hacerlo sino también han pagado consecuencias por creer que es factible colocar ofertas de gobierno desde la mentalidad de los brazos caídos. El PRD, por su parte, debe arriesgar más allá de prestar sus siglas del sol azteca. Si los tres partidos consideran que cacharán cuotas de poder por el hecho de parapetarse detrás del enorme esfuerzo de quien ellos abanderan, terminarán recibiendo las amargas migajas de la decepción.

    Reverso

    Qué curiosa es esta alianza,

    Donde todos van por la cereza,

    Pero a la vez les da pereza,

    Convertirse en punta de lanza.

    Usurpación y cinismo

    ¿Es en serio que Jesús Estrada Ferreiro regresó a la sede del Ayuntamiento, estacionó afuera su camioneta vestida con la propaganda de candidato de Morena a la Alcaldía, y entró a firmar el convenio con Banobras para que opere el Metrobús en Culiacán? ¿Qué validez puede tener ese documento si lo firma quien por ley ya no despacha como Presidente Municipal? ¿Cuál legitimidad le reconoce el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa a quien quiere reelegirse en un cargo que de hecho continúa desempeñando? ¿Estrada nos está viendo a los cualiacanense y al IEES una gigantesca “P” en la frente?