Un voto de confianza al órgano electoral.
Karla Peraza, factor de orden o anarquía

OBSERVATORIO
08/04/2021
    Sinaloa le está apostando todo al IEES en lo que respecta a la estabilidad y legalidad del proceso electoral. Sin elementos a estas alturas para adelantar determinaciones firmes donde domine el estatuto por encima de bravuconadas e intolerancias, en las próximas semanas comenzarán a surgir los indicios que alimenten la certidumbre de elecciones limpias, libres y creíbles, o bien hagan morir a tales divisas por inanición.

    Sin las presiones e intolerancias que enfrenta el Instituto Nacional Electoral en el contexto federal, el órgano sinaloense responsable de preparar, desarrollar, vigilar y calificar los actuales comicios está llamado a meter orden e inducir el debate mediante las ideas en la jornada local para elegir Gobernador, presidentes municipales y diputados. La legitimidad de quienes resulten electos debe fundarse en la firme vigencia del marco legal, sin que a Sinaloa le signifique retrocesos en materia democrática.

    El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa es mucho más que el ente burocrático que tramita los registros de aspirantes a cargos de elección popular y luego observa pasivamente el desarrollo de las campañas y comportamientos de los votos. La prueba de fuego para Karla Gabriela Peraza Zazueta es en la misma encrucijada el examen para el órgano, los electores, candidatos y en sí del sufragio ejercido en mejores situaciones de libertad y autodeterminación.

    Sinaloa le está apostando todo al IEES en lo que respecta a la estabilidad y legalidad del proceso electoral. Sin elementos a estas alturas para adelantar determinaciones firmes donde domine el estatuto por encima de bravuconadas e intolerancias, en las próximas semanas comenzarán a surgir los indicios que alimenten la certidumbre de elecciones limpias, libres y creíbles, o bien hagan morir a tales divisas por inanición.

    Por lo pronto, el órgano electoral estatal se ha visto lento en proponer el pacto de civilidad firmado al menos por los pretensos a la gubernatura y alcaldías, como principio de intenciones que eviten ahuyentar el voto con infundios, escándalos y guerras de lodo. Si en Sinaloa prevaleciera el Estado de derecho ni caso tendría tal acuerdo, pero la realidad dice que vienen campañas que harán uso de todo lo ilegítimo para acabar con todo lo legítimo.

    La competencia por los votos está llamada a aproximarse a la propuesta y quien tenga la mejor que logre el asentimiento popular. El cotejo de la oferta que presentan los pretensos significa el mejor faro que orienta hacia lo que Sinaloa quiere y merece; nadie y nada tiene permiso para ensombrecer esa luz que guía a la nave en la cual vamos juntos. O todos llegamos a buen puerto o sin distingos seremos náufragos en el mar bravo sobre el que flotamos.

    Tampoco ha actuado el IEES como debiera en hacer valer los protocolos sanitarios en las actividades para seducir a los votantes en tiempos de pandemia. Las concentraciones de simpatizantes de uno u otro bando delatan la poca importancia que se le da al hecho de poner a salvo la salud de la gente, prevaleciendo la actitud de apostarle a que los seguidores alcancen a cruzar la boleta electoral y después que se las arreglen para no contagiarse ni morir por el virus SARS-CoV-2.

    Tendría que reglamentarse también la utilización de espacios públicos para que al no alterar el uso común de los mismos se le permita a la ciudadanía la libre circulación y el derecho a transitar sin el asedio de los brigadistas de los candidatos. Lo otro consiste en librar a los centros urbanos de contaminación visual y auditiva, a veces tan peligrosa como el hecho de obstruir la visibilidad de semáforos y señales de tránsito.

    Es preciso que se apliquen correctivos desde el principio y estos sirvan de escarmiento para aquellos partidos o políticos que buscarán inducir la ley de la jungla. Algunos esperan que se determine la inelegibilidad de Luis Guillermo Benítez Torres por incurrir en violencia política en razón de género; otros que se les haga justicia a las mujeres militantes del Movimiento Regeneración Nacional cuyas lideresas fueron desplazadas de las candidaturas más importantes, y unos más estarán al pendiente de que el dinero invertido en proselitismo coloque a los competidores en igualdad de condiciones.

    De igual forma se plantea el escrutinio de las redes sociales que se han convertido en difusoras anárquicas de contenidos políticos. Las plataformas digitales prosiguen como canales publicitarios difusos y a pesar de que han transparentado datos mínimos constituyen la nube negra perfecta para tirar la piedra y esconder la mano. Otra cuestión tiene que ver con que los consejeros del IEES actúen imparciales y midan a los participantes en la elección con la misma vara.

    Ahora importa empezar a trazar rutas de civilidad política. Sí las hay, aunque la apuesta de los candidatos y partidos sea por la destrucción del contrario como única posibilidad de situar lo suyo en la intención del voto. Ojalá que Sinaloa dé ejemplos de construir buenos gobiernos e instalar excelentes parlamentos y cabildos sin naufragar en el intento. Es la intersección en la que está Karla Peraza: ser instrumento para la ley y el orden, o convertirse en otro factor del desenfreno electoral que parece acechar en Sinaloa.

    Reverso

    Como el desenlace final,

    De la elección nadie desea,

    Que la cosa se ponga tan fea,

    Y nos devoren aves del mal.

    Perlas en el pantano

    Diciéndolo con todas sus letras, qué bien le iría a Escuinapa si el neurocirujano Víctor Díaz Simental, eminencia médica sinaloense, ganara la elección para Presidente Municipal. Postulado por el Partido del Trabajo ojalá que los electores escuinapenses sean capaces de construirse ese formidable destino que les espera y sepan distinguir en el fango que es la política el resplandor de un perfil que no requiere de mayor presentación. Es otra trayectoria ejemplar que rescatamos en este espacio como orientación al voto inteligente.