"En México, sufren organizaciones de la sociedad civil durante la pandemia: estudio"

"Organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Iniciativa Sinaloa, expusieron recortes de presupuesto y de personal, entre otros, como efectos de la pandemia"

De acuerdo con el estudio de Causas Ciudadanas siete de cada 10 organizaciones de la sociedad civil reportaron recibir menos fondos durante la pandemia y 4 de cada 10 se vieron en la necesidad de recortar parte del personal; además de que el 60 por ciento considera que los gobiernos locales no han tomado alguna acción para apoyar a la sociedad civil organizada en la emergencia sanitaria.

Iniciativa Sinaloa es parte del ejercicio que realizó Causas Ciudadanas con la red de 21 organizaciones en diferentes estados de la República Mexicana; junto a las organizaciones de la red participaron grupos o colectivos para lograr obtener las respuestas de 477 organizaciones y analizarlas.

“Este esfuerzo conjunto busca que los resultados de este diagnóstico brinden una base para que Causas Ciudadanas, a partir de su experiencia y posibilidades, desarrolle estrategias que contribuyan a SCO para dar continuidad a su trabajo en beneficio del desarrollo social del país”, destaca el informe.

Entre los resultados que se arrojaron con las participaciones se encontró que el 10 por ciento de las organizaciones están en riesgo de seguir operando, 3 de cada 10 han reorientado sus programas para atender a la población objetivo y el 75 por ciento de las organizaciones emplea de 0 a 20 trabajadores remunerados y el resto emplea de 21 hasta 300 empleados.

Riesgos financieros

El análisis expone que el 71 por ciento de las organizaciones participantes de la encuesta han sufrido una disminución de sus fondos, ya sea estando en riesgo de operar, que es el 16 por ciento; con una reducción radical, el 27.3 por ciento; considerable, el 16 por ciento, o dejaron de recibir entre 10 a 30 por ciento de sus ingresos totales, el 11 por ciento.

La fuente de financiamiento que se ha visto más disminuida durante la contingencia es la que proviene de personas físicas, el 45 por ciento de las organizaciones. Además de que las organizaciones grandes y pequeñas vieron afectaciones preponderantes de sus donativos por el concepto de empresas y fundaciones, del 48 por ciento y 50 por ciento respectivamente.

En el abandono durante la emergencia sanitaria, el 65 por ciento de las organizaciones no recibieron donativos para atender a una población específica en el contexto de la contingencia. La fuente principal de quienes sí recibieron fondos fue de donativos privados, 87 por ciento empresas/donantes. Por el contrario, los donativos del Gobierno federal fueron inexistentes y los gobiernos locales, estatal y municipal, fueron reducidos.

Formas para operar

Las medidas que tuvieron que tomar algunas organizaciones en el mes de mayo fueron: reducir la cobertura geográfica, suspender visitas de campo, mantener el salario de los colaboradores de manera austera, cancelar pagos y salarios, cerrar oficinas por falta de ingresos para el pago de renta, modificar las funciones del personal de manera temporal con base en los nuevos programas y acciones derivadas de la contingencia.

Respecto a la proyección a seis meses, las organizaciones prevén que se verán afectadas principalmente en la operación de servicios, cancelación de eventos y proyectos, y en el cierre de operaciones de manera temporal.

Operación y servicios

En los cambios en la operación interna de las organizaciones de la sociedad civil por la pandemia, se destaca que el 39 por ciento de las organizaciones reorientaron sus programas; el 24 por ciento crearon nuevos programas para poder atender a su población objetivo, y el 15 por ciento suspendió actividades debido a la crisis sanitaria.

Las organizaciones pequeñas fueron quienes más afectaron a sus beneficiarios entre los distintos grupos, ya que el 22 por ciento de ellas tuvieron que cancelar actividades.

En este mismo contexto, las organizaciones recortaron un 56 por ciento de las personas voluntarias frente a un 44 por ciento de empleados remunerados. El recorte de empleados remunerados fue más profundo en las organizaciones grandes, representando el 59 por ciento, mientras que el recorte de voluntarios fue más profundo en las organizaciones medianas, con 56 por ciento.