|
"LITERATURA"

"Escribir novela negra es jugar con las pistas falsas, coinciden Élmer Mendoza y Guillermo Roz"

"Élmer Mendoza y Guillermo Roz sostienen una charla en el Encuentro Mar de Lectura en la que abordan los desafíos de la escritura, su estilo y proceso creativo"

Escribir una novela negra, es entrar en un juego casi perverso con las pistas; la mayoría son falsas, pero escritas de tal manera que el lector las siga, compartieron los escritores Élmer Mendoza y Guillermo Roz, durante el Encuentro Mar de Lectura, organizado por Karina Castillo, desde Mazatlán, y transmitido por plataformas como Zoom y Facebook Live.

Élmer, desde su casa de Culiacán y Roz, desde Madrid, hablaron sobre los desafios que encuentran en la escritura, su estilo literario y una serie de anécdotas en torno al proceso creativo.

Roz compartió que cuando le piden explicar su obra desde el género negro, se siente ligeramente incómodo, pues no planea escribir como tal y termina siendo un destino natural.

En cambio, el mexicano Élmer Mendoza sí hace un plan, hace tarjetas, selecciona lenguaje, pistas, personajes, aunque sin planear una carga política.

Roz, autor de la novela Las gafas negras de Amparito Conejo, aseguró que nunca ha creído que llegó a la literatura para escribir un género.

"Lo cierto es que hay algunos autores a los que se nos escapa un tiro y todos empezamos a pensar en un crimen, a querer resolverlo y eso da juego, pero nunca quiero escribir una novela negra", aseguró.

El escritor nacido en Argentina, compartió que un día lo llamaron de la Semana Negra de Gijón, y no se terminaba de explicar por qué la novela que acababa de publicar era de género negro.

"Nunca lo hago adrede, ingreso al camino de las sospechas y todo el armado fantástico que tiene, todo lo que leí y que se cuela, no lo hago de forma voluntaria, así que para mí la novela negra es un destino fatal, es un destino natural en alguno de mis viajes literarios y estoy tratando de aprenderlo y llegar a ser como Élmer", dijo.

Mendoza compartió que él sí es de los escritores que hace un plan, escribe tarjetas, selecciona lenguaje y que incluso tardó mucho en escribir su primera novela, porque quería que le quedara muy bien.

"Tengo una intención, quiero provocar, jugar con mis lectores, que no se enteren rápido del asunto. También siento que tengo que expresar bien un personaje que es mi ciudad, quiero que participe con sus zonas claras, oscuras, lindas, feas", apuntó.

"Me gusta mucho la elección del lenguaje, me gusta el lenguaje de la calle y cuesta mucho llevarlo al discurso literario".

El autor sinaloense reconoció que es un escritor que no resuelve rápido, fácil, sobre todo si se trata de una novela negra.

Lo que su obra pretende denunciar, señaló Roz, es la realidad, pero siempre se cuela el humor.

"Darle un golpe a la realidad desde algún lado, después de que se me escapan unos tiros, se me escapan unas risas, me da poco respeto la muerte o el crimen, me llama la comedia, como que encuentro más cercanas todas las escenas del crimen a cualquier comedia un poco circense, así se dibuja en mi realidad", agregó.

"No me creo lo que cuento y me empiezo a reír y los personajes también, eso pasa en la novela Las gafas negras de Amparito Conejo que es la búsqueda de un asesino en una escuela, con una detective que no es detective sino que tiene los rasgos de una tira cómica dark".

Roz compartió que se le da muy mal el análisis político y sociológico, que ciertas profundidades se le escapan.

"Si me pusiera me saldría algo, pero mi juego va por dejarme llevar, siempre termina en algo irónico o un poco surrealista y lo mejor que le puede pasar a la novela negra es que sepamos que todos esconden algo y la verdad está en algún sitio".

Élmer reconoció que le ha interesado la política, pero que desde los 20 años la abandonó porque sus intereses eran otros y cuando publicó Un asesino solitario, le sorprendieron mucho los comentarios de los lectores.

"Mis novelas tienen una gran carga política, un planteamiento de la sociedad mexicana, quizás latinoamericana, pero no es algo que yo pretendí. Como partí de la idea de superar a James Joyce, tenía que trabajar un discurso, un ritmo que partiría de mi, mi corazón, mi interioridad, mi bagaje, mis lecturas", reconoció.

"Por eso me sorprendí mucho que mis novelas fueran calificadas como literatura emergente, literatura peligrosa, a mi casa han llamado de gobernación. Cuando hay algo que tenga que ver con señalar los graves problemas de mi país, lo que hago es cuidar, afinar, ser muy preciso y cuidar mucho el pellejo".

AGENDA

JUEVES 21

11:00 Luca Benassi (Roma) con Lectura poética

16:00 Iván Gutiérrez López (México) Presentación del plaquete Confesiones de un macho derrotado -siempre destruido nunca deconstruido.

17:00 Denisse Pohls (León, Gto.)

18:00 Rayo Guzmán (Irapuato, Gto.) presenta el libro: Cuando mamá lastima.

19:00 Mauricio Addif Rojas (México) Análisis texto inédito: la muerte entre paréntesis.

 

VIERNES 22

16:00 Juan Esmerio (Mazatlán) Lectura de poemas inéditos: Haikús

17:00 Melly Peraza (Mazatlán) Lecturas inéditas de escritores mazatlecos del taller literario La nave de los sueños.

18:00 Cierra el evento Élmer Mendoza, con la presentación de su libro: La cuarta pregunta.