Una invitación a recomenzar

    Para saber

    Cuando el beato Álvaro del Portillo cumplió 80 años, pedía rezaran por él para poner más amor de Dios en todo y se proponía pronunciar una frase aprendida de San Josemaría Escrivá: “Nunc coepi!”, es decir, “¡Ahora comienzo!”. Y decía: “Sí; ahora mismo comienzo, con el auxilio divino, a recorrer con garbo nuevo el camino de la santidad, la senda que conduce al amor. Nunca es tarde para recomenzar”.

    El día de la Resurrección de Cristo, las mujeres fueron al sepulcro y ahí encontraron a un ángel de túnica blanca que les anuncia que Jesús ha resucitado y les precederá en Galilea.

    El Papa Francisco comenta que ir a Galilea significa, ante todo, empezar de nuevo. Para los discípulos fue regresar al lugar donde el Señor los buscó por primera vez.

    Es el lugar del primer amor. Es como decirles: “Empecemos de nuevo..., a pesar y más allá de todos los fracasos”. Asombra el amor infinito del Señor, que traza senderos nuevos dentro de nuestras derrotas.

    Para pensar

    Hay situaciones en que parece se empieza a vivir de nuevo. Así le sucedió a uno de los más grandes escritores de la literatura, Fiódor Dostoyevski.

    Siendo un joven escritor de 27 años, entró a un grupo de intelectuales que fue acusado de conspirar contra el Zar Nicolás I y condenado a muerte.

    El propio Dostoyevski relataría por carta a su hermano Mijail: “¡Hermano, querido amigo! ¡Ya está todo decidido! Hoy, 22 de diciembre, nos han leído a todos la sentencia de muerte... Luego han atado a un poste a tres de los nuestros para ejecutarlos. Yo era el sexto... no me quedaba más que un minuto de vida. Me he acordado de ti, hermano, y de los tuyos... en mi mente estabas tú y nadie más que tú y solo entonces me he percatado de cuánto te quiero, amado hermano mío”.

    El escritor vio los ataúdes para sus cadáveres... Solo un milagro lo salvaría. En el último instante llegó un indulto de su Majestad Imperial. El escritor sufrió tal pánico que tuvo un ataque epiléptico.

    Luego explicaba a su hermano que lo veía como otra oportunidad: “Ahora hecho la vista hacia atrás y pienso en todo el tiempo que he desperdiciado. A partir de ahora, cambiaré mi vida, naceré bajo una nueva forma, volveré a nacer y mejoraré. Tu hermano, Fiódor Dostoievski”. Será entonces que escribirá obras muy profundas como Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y otras.

    Pensemos si aprovechamos la Pascua para recomenzar y hacer mejor las cosas.

    Para vivir

    El Papa Francisco ha querido que esta Pascua signifique la esperanza de volver a empezar, “siempre existe una vida nueva que Dios es capaz de reiniciar en nosotros, más allá de todos nuestros fracasos... Incluso, de los escombros de nuestro corazón, Dios puede construir una obra de arte... Y en estos meses oscuros de pandemia oímos al Señor resucitado que nos invita a empezar de nuevo, a no perder nunca la esperanza”.

    Al final, el Papa sugiere: “Si esta noche tu corazón atraviesa una hora oscura..., un sueño destrozado, ve, abre tu corazón con asombro al anuncio de la Pascua: “¡No tengas miedo, resucitó! Te espera en Galilea... Tus lágrimas serán enjugadas, tus temores serán vencidos por la esperanza. Porque con el Señor siempre la vida comienza de nuevo”.