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Elecciones 2021

Grupos armados secuestraron al menos a 9 operadores electorales del PRI y Morena en Sinaloa

Uno de los secuestros provocó que la candidata priista a la Alcaldía de Badiraguato, Guadalupe Iribe Gascón, decidiera abandonar la contienda el mismo 6 de junio, pues entre las víctimas se encontraba su hermano

Entre el sábado 5 y el domingo 6 de junio, al menos nueve operadores electorales del PRI y de Morena fueron secuestrados en distintos municipios de Sinaloa.

La cifra podría subir, de acuerdo a información de la Fiscalía General del Estado (FGE), que también agregó que todos fueron liberados y localizados con vida y que investigan si en estos hechos fueron para presionar a las víctimas y obligarlas a suspender operativos preparados para la jornada electoral.

Uno de estos casos provocó incluso que la candidata priista a la alcaldía de Badiraguato, Guadalupe Iribe Gascón, decidiera abandonar la contienda el mismo 6 de junio, pues entre las víctimas se encontraba su hermano, quien horas después fue liberado, según documentó Noroeste.

Por los hechos las autoridades locales solo iniciaron siete carpetas de investigación, que corresponden únicamente a los hechos cometidos contra los operadores del PRI.

Hasta el momento Morena no ha presentado denuncia y se informó que apenas recaban información para determinar si en las próximas horas presentan las denuncias correspondientes por secuestro de sus militantes.

De acuerdo con la revista Espejo, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, Cristóbal Castañeda, reveló que al menos 11 personas fueron secuestradas el sábado, y otras 18 el domingo, para un total de 29 víctimas.

En el caso del hermano de la candidata priista a la alcaldía de Badiraguato, Guadalupe Iribe Gascón, fue localizado con vida la noche del domingo con señales de golpes en el cuerpo y con un mensaje de amenaza.

El domingo se reportó otro hecho similar ocurrió en contra de José Alberto Salas, secretario de Organización del PRI estatal, en Culiacán. Ese día mismo, en Guasave, fue privada de la libertad la regidora de Morena Martha Yolanda Dagnino Camacho, quien también fue liberada horas después.

Las autoridades federales ya tenían conocimiento de la injerencia que podría tener el crimen organizado en las elecciones en la entidad, donde mantienen una guerra los cárteles de Sinaloa y los Beltrán Leyva.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) estableció que en Sinaloa -así como en otras seis entidades- existía “mayor riesgo de que los aspirantes y candidatos sean cooptados por la delincuencia”, de acuerdo con un informe oficial presentado el 4 de marzo por la titular de la dependencia, Rosa Icela Rodríguez.

Además de los secuestros, las autoridades estatales registraron el robo y la destrucción de material electoral. Tras el cierre de la votación, el Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) reportó que 23 casillas fueron “vandalizadas” en Ahome y Guasave.

Este jueves, la Junta Local del INE reportó que grupos armados robaron 51 urnas de los distritos 1 (del municipio El Fuerte), 3 y 4 (ambos localizados en Los Mochis). Los cuatro municipios donde ocurrieron los hechos se localizan en la región norte del estado.

La FGE confirmó a este medio que se iniciaron 15 carpetas de investigación relacionadas con los delitos electorales.

Tanto el PRI como Morena se lanzaron mutuas acusaciones que implicaban que uno u otro partido estaba detrás de las agresiones. Pero el hecho de que entre las víctimas de desaparición hubiera militantes de ambos institutos políticos, así como las cifras mismas de la votación, demuestran que los dos partidos resultaron afectados.

En entrevista, el candidato morenista, Rubén Rocha -quien se perfila como virtual ganador de la elección de gubernatura-, acusó que históricamente el tricolor ha tenido vínculos con el crimen organizado en la entidad. Este medio insistió en peticiones de entrevista a los dirigentes estatales del PRI y el PAN, Jesús Valdés Palazuelos y Juan Carlos Estrada, respectivamente, pero, hasta el cierre de esta edición, estos no habían aceptado la solicitud.

La noche del 6 de junio, tras el cierre de las casillas, el candidato a la gubernatura del PRI-PAN-PRD, Mario Zamora, reconoció que la votación no le favorecía, pero sugirió que las múltiples agresiones reportadas a lo largo de la jornada habían tenido un beneficiario directo: Morena. El también senador con licencia hizo un llamado para que las personas privadas de la libertad relacionadas con su partido fueran liberadas.

“Ya se acabó la elección, ya se obtuvo el resultado que al parecer estaban esperando, regrésenlos, por favor; son hombres y mujeres de bien que sólo estaban tratando de hacer su trabajo”, declaró el candidato, de acuerdo con Noroeste.

Su contrincante y virtual ganador de la elección, el senador morenista Rubén Rocha, rechazó los señalamientos y consideró que, de hecho, su partido había sido el blanco principal de las agresiones, especialmente en los municipios de Ahome y Sinaloa, donde, dijo, hombres armados rondaron las casillas para amedrentar a los votantes.

“Atentaron sobre todo contra nuestros compañeros tanto en Ahome como en el municipio de Sinaloa. Donde se puso más grave, se atentó contra nuestros compañeros y contra la tendencia (de votación) que tuvimos en todo el estado, particularmente en esos lugares”, dijo en entrevista. “Hubo esa intención, ese objetivo de tratar que fuera lo menos posible la gente a votar; todo mundo sabía que, entre más fueran a votar, más iba a favorecer a Morena, como se expresa en el resultado de la elección, y eso estaba cantado con las encuestas que había”.

De acuerdo con el PREP, en la elección de gubernatura, Rocha Moya aventaja con el 56.6% de los sufragios emitidos, mientras que su adversario, Zamora, se hizo con el 32.6% de la votación.

En la elección de 2018, Morena y sus aliados ganaron 7 de los 18 municipios, contra 9 del PRI y sus aliados (los 2 restantes fueron para el PAN y el local PAS). Esta vez, la alianza morenista ganó en 15 alcaldías, mientras que el PRI sólo retuvo su dominio en el municipio de Sinaloa (los restantes dos ayuntamientos fueron para el PT y Encuentro Solidario, que ahora no se aliaron a Morena).

Para el candidato Rocha Moya, los actos de amedrentamiento del crimen organizado fueron la razón por la cual su partido no logró arrebatar la Alcaldía de Sinaloa al tricolor.

“En Sinaloa hubo mucho amedrentamiento en el entorno de las casillas y ahí sí nos impactaron, tan es así que, de acuerdo con el recuento, es el único punto donde perdemos la elección, justamente porque ahí hubo demasiada concentración de la violencia contra nosotros, es el único municipio que perdemos con el PRI. En Ahome ganamos a pesar de (la violencia), aunque se redujo muchísimo el margen”, expuso.

Al abanderado morenista se le hizo notar que, en contraste, en Badiraguato -donde la priista Guadalupe Iribe renunció a la contienda a raíz del secuestro de su hermano- el tricolor perdió el control de la alcaldía.

-- Y el ejemplo que yo te doy de Sinaloa ¿te vale? ¿O solamente registras el de Badiraguato? -reclamó Rocha.

El morenista dijo que, si bien fue lamentable y condenable el plagio del familiar de Iribe, en Badiraguato “no hubo la violencia que hubo en el municipio de Sinaloa y en Ahome, y eso fue contra nosotros (...) nosotros fuimos mayormente afectados por los actos de violencia”.

Rocha rechazó que las agresiones hubieran sido en beneficio de Morena y acusó al PRI de ser el artífice histórico de los pactos con el crimen.

“Ha sido la campaña sucia que tienen rato manejando. Con quien ha trabajado toda la vida la delincuencia es con el PRI, ¿con quién más tienen manera de ponerse de acuerdo? ¿De dónde nosotros vamos a tener ese antecedente ancestral que tienen los gobiernos priistas, particularmente en esta parte (norte) de Sinaloa y el Pacífico? Eso es lo creíble. ¿Con quiénes se han entendido? Con ellos. No somos nosotros. Es totalmente falso cualquier artificio que quieran armar de que nos favoreció a nosotros”, sostuvo.