Errores, nuestra cruz y la de nuestros lectores

    “Ya en anteriores artículos hemos planteado o intentado explicar nuestra labor y el por qué de los errores que salen en nuestras publicaciones o plataformas, pero pues constantemente lo seguiremos haciendo en este espacio porque digamos que los tenemos que asumir como ‘inevitables’, pero no justificables”.

    Señalar los errores para intentar una justificación no es la intención y ojalá el planteamiento que aquí daremos no se escuche como tal. Sin embargo, no podemos dejar pasar más tiempo para repasar varios errores garrafales que hemos cometido y publicado en las últimas semanas.

    Ya en anteriores artículos hemos planteado o intentado explicar nuestra labor y el por qué de los errores que salen en nuestras publicaciones o plataformas, pero pues constantemente lo seguiremos haciendo en este espacio porque digamos que los tenemos que asumir como “inevitables”, pero no justificables.

    En estos días hemos tenido de todo, desde errores muy básicos, y podría decirse, hasta tontos, hasta errores complejos.

    De nuevo, en una especie de mea culpa, demos un repaso.

    El martes 25 de mayo, por ejemplo, cometimos un error terrible. La edición de ese día en ambas plazas, es decir, los ejemplares impresos de Culiacán y Mazatlán, salieron con la fecha equivocada. En lugar de decir Martes 25 de mayo, decían Miércoles 26 de mayo.

    Anteriormente, hace años, era hasta cierto punto común que se presentara este tipo de errores de vez en cuando, porque la fecha de cada edición la ponía manualmente el diseñador en turno. Incluso era uno de los principales puntos a revisar por parte del editor, el cerciorarse que en cada página, sobre todo en la portada, estuviera colocada la fecha correcta del ejemplar.

    Desde un buen tiempo para acá, ya no había margen para ese error, porque nuestro sistema editorial está automatizado en ese aspecto.

    Es decir, desde que se crea el formato de la edición del día en la plataforma que usamos para crear el ejemplar impreso diario, de manera automática el sistema la crea con la fecha correcta, y ahí se va alimentando primero la publicidad y luego el contenido editorial.

    ¿Qué pasó ese día? Que el diseñador, por una necesidad específica, montó de manera manual la fecha porque tuvo que mover el cabezal de Noroeste en la portada para colocar un cintillo que esos días estuvimos publicando de promoción del voto.

    Sin embargo, en lugar de colocar ese espacio de manera automatizada, como debió ser desde que iniciamos la campaña, y como se hizo después del error, ese día el diseñador de portada movió el cabezal manualmente, y colocó la fecha para alinearla con ese movimiento, pero al hacerlo colocó mal la fecha, poniendo la del día siguiente. Error terrible que el editor de portada no detectó dado que la fecha debía salir de manera automática.

    Recibimos muchas quejas ese día. Sobre todo de suscriptores.

    Incluso días más tarde nos escribió un suscriptor para exigir la aclaración de ese error.

    “El ejemplar del día martes 25 de mayo de 2021, en la página 1 salió con la fecha del miércoles 26 de mayo de 2021 abajo de la razón social del periódico. Me comuniqué a Suscripciones y les solicité una nota aclaratoria del error. Hoy domingo 30 de mayo busqué la nota aclaratoria del error antes mencionado y no la encontré. No me parece extraño, ya que la Dirección General y la Dirección Editorial repelen la muy sana y constructiva autocrítica periodística de la estructura editorial del ejemplar diario que llega a los lectores y suscriptores. Respetuosamente: Luis F. Murillo Díaz de León, suscriptor”.

    Una disculpa a nuestro suscriptor porque hasta ahora hacemos la aclaración y un agradecimiento por ponerse en contacto con nosotros y por reprendernos por el error.

    Además de múltiples errores de dedo y de ortografía que hemos publicado en estos días, unos más dolorosos que otros (por ejemplo un error terrible de ortografía en el primer párrafo de nuestra Editorial, en las páginas de Opinión del día martes 8 de junio), tuvimos otros tantos muy fuertes.

    Uno de ellos fue el sábado 29 de mayo, cuando en el ejemplar impreso de Culiacán salieron equivocadas las páginas 3 y 6 de la primera sección, pues en lugar de salir las de ese día, como sí ocurrió en el ejemplar de Mazatlán, aparecieron impresas esas dos páginas pero del día 29 de abril. Es decir, las dos páginas eran del mismo día 29, pero del mes anterior, con la información de ese día de abril y la fecha de ese día.

    Un error complejo, incluso difícil de cometer, dados los candados que tenemos en el proceso de impresión de las placas, donde prácticamente todo está automatizado y es casi imposible cometer un error de ese tipo, sobre todo con los sistemas que contamos actualmente.

    Ese día, por alguna razón casi inexplicable e injustificable, la persona a cargo de enviar a impresión las placas para montarlas en la rotativa, tomó de un archivo viejo, que no debería estar en la computadora, las páginas del día 29 pero no vio que estaba tomando las del 29 de abril en lugar de las del 29 de mayo. Como esas dos páginas, la 3 y la 6, forman un solo pliego para efectos de la impresión, salieron ambas equivocadas.

    El día 7 de junio, la edición con toda la información electoral, que afortunadamente en el ejemplar impreso salió bien y en un tiempo razonable para su entrega temprana, apareció incompleta, más bien sin terminar, en la edición impresa (e-paper) del sitio de Noroeste.com.

    La razón es que el sistema actualiza de manera automática a cierta hora de la madrugada las páginas ya terminadas en el sistema editorial y “sube” esa edición al sitio web. Pero la madrugada de ese lunes, al recorrerse el horario de cierre debido a la jornada electoral, el sistema hizo el “barrido” de la edición cuando aún no se terminaba la edición total de las portadas de ambas plazas. Por lo que en la mañana detectamos que al consultar la edición impresa en el portal web de Noroeste las portadas aparecían con datos y espacios sin editar, puesto que el sistema las subió al sitio cuando aún no se la hacían los últimos ajustes a esas dos páginas.

    Durante la mañana de ese mismo lunes se hizo la corrección, para que las dos portadas estuvieran actualizadas en el sitio.

    Y por último, pero no menos vergonzoso, tenemos que comentar dos días de errores de publicación de secciones en nuestros ejemplares impresos en los primeros días de este mes.

    El primero fue el miércoles 9 de junio, cuando en algunos ejemplares impresos de Mazatlán apareció la sección local de Culiacán, en lugar de la sección mazatleca. Sabemos que fue solo en pocos ejemplares porque no recibimos quejas de suscriptores, sin embargo, un lector de Mazatlán subió a sus redes sociales la foto de su ejemplar en el puerto con la sección Culiacán insertada.

    Lo mismo sucedió a los dos días, el viernes 11 de junio: en algunos ejemplares de Culiacán no salió la sección local ni la sección Gente/Expresión, y sí en cambio llevaban doble sección A y doble sección Score

    ¿Qué pasa? Que nuestra compaginación, es decir, el acomodo de las diferentes secciones ya impresas en el ejemplar, se realiza en este momento de manera manual.

    Y específicamente un compaginador fue el responsable de ambos errores de esa semana.

    Ya se tomaron medidas en el área de Producción y se ajustó el proceso para cerrar el margen de error. Ya no ha sucedido en los días subsiguientes y esperemos haya quedado saldado el asunto y no vuelva a suceder. Confiamos en ellos.

    Pues bien, este repaso va como una disculpa a nuestros lectores y suscriptores por los errores cometidos en estas últimas semanas. Ya lo hemos dicho, seguramente no serán los últimos, pero sí seguiremos aquí consignándolos y reconociéndolos a través de este espacio cada cierto tiempo (no cada semana, para no aburrirlos ni caer en la justificación barata).

    En fin, después de semanas donde hemos recibido de todo por parte de nuestros suscriptores y lectores, también queremos exhibir que de vez en cuando recibimos agradecimientos y reconocimientos.

    “Me permiten darles las gracias por las noticias que recibo todos los días, muchas gracias. Dios los bendiga a todos”, nos escribió a principios de este mes un lector o lectora de apellido Ramírez.

    “Solo decirles GRACIAS por su información y decirles que en su trabajo y logros estoy totalmente de acuerdo con Ustedes y tienen mi apoyo”, fue el mensaje que recibimos de la lectora Celsa Castro Zavala.

    A todos, a los lectores y suscriptores que nos retroalimentan, ya sea reclamando o “exhibiéndonos” en redes, o enviándonos agradecimientos o felicitaciones, nosotros les damos las gracias. No pueden imaginarse lo importante que es para nosotros como medio de comunicación tener a lectores y suscriptores tan compenetrados con nosotros y tan comprometidos con la calidad de lo que leen, de lo que les llega a sus manos cada día en el ejemplar de Noroeste o en la edición digital.

    A todos, infinitas gracias, por ustedes estamos aquí.