Voluntad completa

    Para que las cosas salgan mejor y se garantice un regreso a las aulas seguro, se necesita más que la voluntad de quien toma las decisiones: el Presidente de México o el Gobernador de Sinaloa.

    Desde hace 16 meses, los estudiantes en Sinaloa no se han parado en sus escuelas debido a la pandemia del Covid-19. La propagación de este coronavirus obligó a replantear en México el sistema educativo, cuya instrucción se hizo a distancia.

    ¿Qué ha pasado desde marzo del año pasado con el sistema educativo? En realidad es poco, desde los mecanismos de evaluación de la calidad de la educación impartida hasta la efectividad de los programas de televisión para fortalecer la educación a distancia.

    Ante este panorama, era natural que la voluntad de las autoridades tarde que temprano se iba a inclinar por abrir de nuevo las escuelas, sea cual fuera el escenario que se viviera de la pandemia.

    Y México y Sinaloa se encuentran inmersos en una tercera ola de contagios que incluso ha sido más agresiva, en cuanto a casos, que las dos anteriores.

    Y tanto a nivel federal como a nivel estatal, la apuesta está puesta en que las vacunas que se han estado aplicando sirvan como contención de las infecciones que han tenido un incremento sostenido.

    Pero para que las cosas salgan mejor y se garantice un regreso a las aulas seguro, se necesita más que la voluntad de quien toma las decisiones: el Presidente de México o el Gobernador de Sinaloa.

    Se necesita de una voluntad para que todos los planteles cuenten con los insumos que garanticen que los espacios serán higiénicos y representarán un riesgo mínimo de transmisión.

    Se requiere de voluntad para que todos los involucrados en la educación tengan la vacuna contra el Covid-19, que no evitar que se contagien y enfermen y que enfermen a otros, pero ayudarán a que las consecuencias de enfermarse sean menos graves que meses atrás.

    Y se requiere de voluntad para que todos, y todos son todos, entiendan que usar cubrebocas, mantener medidas de higiene y mantener la distancia, son los factores claves para que haya menos enfermos.

    Si todos muestran voluntad de acatar estas disposiciones, podrán garantizar que el regreso a las aulas signifique que sea un feliz regreso a clases.